26 febrero,2025 6:00 am

El impacto de la política exterior de Donald Trump para los países en desarrollo

Gaspard Estrada

En muchos sentidos, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca es una mala noticia para los países en desarrollo. La retórica agresiva del presidente estadunidense y su desprecio por el “Sur Global”, evidenciado en declaraciones como los “países de mierda”, indican un período de tensas relaciones diplomáticas.
El desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) ya está poniendo en peligro la vida de millones de personas en países extremadamente pobres. La falta de compromiso con las cuestiones medioambientales y la salida de organizaciones como la Organización Mundial de la Salud (OMS) tienen el potencial de producir efectos devastadores, perjudicando la cooperación internacional en áreas críticas como la salud pública. La suspensión temporal de la ayuda militar estadunidense a Colombia, por ejemplo, pone en peligro las operaciones del país contra la guerrilla y los narcotraficantes, con posibles consecuencias para la seguridad fronteriza de Brasil. Una política migratoria más restrictiva podría afectar negativamente los mercados laborales de América Latina y reducir las remesas, particularmente importantes para los países como México y de América Central. Los ataques de Trump a los países del llamado grupo de los BRICS+ (cuyos miembros fundadores son Brasil, Rusia, India, China, África del Sur) y a Sudáfrica refuerzan la percepción de que su gobierno será hostil al Sur Global.
Además, Trump rechaza el multilateralismo y un orden basado en normas, que han sido, a pesar de violaciones ocasionales, importantes para proteger la soberanía y los intereses de numerosos países más pequeños. Es probable que la imposición de aranceles y la arriesgada política fiscal de Trump contribuyan a elevar los tipos de interés en Estados Unidos, lo que afectará desproporcionadamente a los países en desarrollo; al fin y al cabo, los elevados tipos de interés en Estados Unidos hacen que mercados emergentes como México resulten menos atractivos para los inversores. Todo ello amenaza con poner en peligro décadas de previsibilidad en la geopolítica mundial y obliga a los países a adaptarse a un escenario mucho más incierto.
Paradójicamente, sin embargo, los líderes y ciudadanos del Sur Global están menos preocupados por Trump que sus homólogos en Europa. Las encuestas de opinión indican que los ciudadanos del Sur Global tienden a ser más optimistas que los europeos sobre el impacto de Trump en sus países. El 84 por. iento de los indios cree que la elección de Trump es positiva para la India, mientras que el 61 por ciento de la población de Arabia Saudí cree que su elección será beneficiosa para ellos.
Parte de esta actitud puede explicarse por la ausencia de un discurso moralista en Trump, que algunos interpretan como un enfoque más sincero. A diferencia de otros presidentes estadunidenses del último siglo, no adopta un lenguaje marcado por la virtud moral, reconociendo francamente que Estados Unidos sólo actúa para defender sus propios intereses.
Es más, su aceptación del argumento ruso de que Moscú tiene derecho a su propia “zona de influencia” parece sellar el fin de la unipolaridad estadunidense, algo que ven con buenos ojos muchos países del Sur Global. Incluso una posible “paz a través de la debilidad” en Ucrania, que implicaría ceder a las demandas clave de Putin, generaría, a corto plazo, beneficios para el Sur Global debido al probable fin de las sanciones económicas estadunidenses contra Rusia y sus impactos negativos en los países más pobres. El ritmo más lento de la transición verde bajo Trump también beneficiaría a exportadores de petróleo como Nigeria, Venezuela y Guyana.
Aun así, sería un error subestimar el costo económico potencial y los retos geopolíticos que Trump plantea para el Sur Global. El tipo de mundo esbozado por el presidente estadunidense es el retorno de la ley de la selva, donde sólo los países más poderosos merecen un lugar en la mesa. Y si un país no está en la mesa, está en el menú.

* Miembro de la unidad del Sur Global de la London School of Economics.

X: @Gaspard_Estrada