
Pese al asesinato a balazos de un maestro al terminar su horario laboral, el supervisor y encargado de la primaria en el turno matutino, asegura que las autoridades nunca ofrecieron seguridad, pero que la solicitarán porque “el temor persiste”
Chilpancingo, Guerrero, 30 de enero de 2025. Con miedo y sin vigilancia policiaca se presentaron maestros, trabajadores administrativos, alumnos y padres a la primaria Nicolás Bravo, de la colonia Obrera, para reanudar labores, a dos días del asesinato de un maestro de Educación Física del turno vespertino.
Rafael Gallegos Martínez, supervisor escolar y encargado de la primaria en el turno matutino, aseguró que las autoridades nunca ofrecieron seguridad y que, por su parte, solicitarán vigilancia a la hora de entrada y salida, porque “el temor persiste”.
El lunes, a las 6 de la tarde, fue asesinado a balazos el maestro de Educación Física, Aníbal “N”, de 50 años, al momento de abordar su automóvil en una calle aledaña al plantel. El profesor acababa de concluir su jornada laboral.
Por seguridad, directivos, maestros y padres de familia decidieron por acuerdo interno no laborar el martes, en ambos turnos.
El martes por la noche, los maestros hicieron circular un mensaje, para avisar a los padres que este miércoles las clases se reanudarían “de manera normal”.
“La verdad, sí venimos a dejar a nuestros hijos con miedo. Esperábamos ver patrullas afuera de la escuela, pero no hay nada”, confiaron madres de familia antes de las 8 de la mañana de este miércoles.
En efecto, decenas de padres de familia y familiares acudieron puntuales a dejar a sus niños a la primaria, pero ni en la entrada ni en las calles aledañas, o sus alrededores, había vigilancia de corporaciones policiacas.
“Es como si no hubiera pasado nada”, dijeron vecinos.
Afuera de la escuela también se presentaron comerciantes y personal de la escuela recibió a los estudiantes.
Por la mañana, la escuela Nicolás Bravo tiene una matrícula de 536 alumnos, distribuidos en 20 grupos. Además de 41 trabajadores, entre maestros, personal administrativo y de apoyo.
Por la tarde la escuela tiene con 222 estudiantes y 25 empleados.
Rafael Gallegos, supervisor escolar y responsable de la institución a falta de un director, precisó que el maestro asesinado el lunes, sólo trabajaba en el turno vespertino y por la mañana daba clases en una escuela de nivel preescolar.
El profesor tenía unos 50 años, era originario de Ayutla y tenía trabajando unos 15 años en la escuela.
Dijo que la primaria tiene a su propio director por la tarde.
Informó que no hubo una reunión formal sino que sólo se hicieron llamadas telefónicas, para tratar el tema con autoridades de la Secretaría de Educación de Guerrero (SEG), encabezadas por Marcial Rodríguez Saldaña.
En las llamadas no se trató el tema de seguridad, dijo Rafael Gallegos.
No obstante, adelantó que como escuela van a plantear a las autoridades que haya vigilancia policiaca a la hora de entrada y salida, para darle seguridad a personal, alumnos y padres de familia. “El temor persiste”, afirmó.
En el turno vespertino, las clases también se reanudaron con normalidad.
Texto y foto: Luis Daniel Nava


