
Acapulco, Guerrero, a 29 de marzo de 2025.- Durante la presentación de sus libros sobre la desigualdad en México en la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), la doctora en Gobierno por la prestigiosa universidad estadunidense de Harvard, Viridiana Ríos, dijo que Guerrero “es uno de los lugares más desiguales del planeta”.
En Guerrero “debe ser profundamente vergonzoso ser corrupto porque se está siendo corrupto en uno de los estados más pobres del país, se le está robando a la gente más pobre del país, debería de haber un aislamiento social absoluto, contundente de todos los corruptos” contra estos políticos, propuso ayer en el auditorio de la Facultad de Medicina la columnista de los periódicos El País y Milenio y comentarista en el programa de Televisa Tercer Grado.
Ante unos 300 asistentes reunidos y con el rector de la UAG, Javier Saldaña Almazán, y el ex regidor morenista Javier Morlett Macho, como comentaristas, la académica presentó sus libros No es normal y Así no es, este último coescrito con Ray Campos.
En la sección de preguntas al público que moderó el periodista Marco Antonio Aguileta, se le planteó qué hacer para que Guerrero salga de la situación de desigualdad, y la instructora en Harvard Summer School contestó que Guerrero es de los estados más desiguales del país y México uno de los más desiguales del mundo, “entonces vivimos en uno de los lugares más desiguales del planeta, eso es Guerrero”.
“Guerrero es un ejemplo extremo de lo que sucede en el resto de México, es un ejemplo extremo en su falta de movilidad social, en sus niveles de analfabetismo, en su falta de generación de un empresariado local verdaderamente innovador”.
Dijo que los ricos en el estado son los mismos de siempre, incluso hay “una cosa racial bien fea donde las clases bajas suelen ser más morenas que las clases altas, ¿eso qué nos dice?, nos dice que llevamos siglos sin verdadera movilidad social porque los ricos se han casado entre ellos desde la época de la Colonia y los indígenas entre ellos desde épocas ancestrales”.
Aun así, “es posible cambiar la situación de Guerrero y del país, por supuesto que en Guerrero hay más que hacer, en Guerrero hay muchos más botones que apretar”.
Planteó la necesidad de organizarse, “los chavos que están entrando a su primer trabajo, tienen que crear un sindicato para apretar a los sindicatos existentes, tenemos que crear asociaciones de vecinos, tenemos que molestar a las autoridades.
“La segunda tarea que les doy y esto es algo que lo digo especialmente en Guerrero porque como saben yo soy de aquí, saben que hay que aislar a los corruptos, hay que verlos como una plaga, en nuestro estado Guerrero, con frecuencia nos acercamos a los corruptos como si fuera nada”.
La académica dijo que “ese modelo de tener el Estado chiquitito que no hace nada no funcionó”.
Los países que se desarrollaron crearon un Estado “grande, fuerte” que interfiere, que no permite que los empresarios hagan lo que quieran, que fija un salario “digno”, que educa en “innovación, en la vanguardia”, que promueva el desarrollo de la tecnología.
Es el tipo de Estado que necesita México, planteó Ríos, pero no lo tiene el país porque “no tenemos una clase política suficientemente visionaria, cuando ellos piensan en el Estado, piensan en un Estado que haga dos cosas”: educa gente masivamente y distribuye recursos por medio de programas sociales.
“Esas dos funciones son prioritarias, son muy importantes, pero no son suficientes, no es lo que ha hecho el Estado, los Estados desarrollistas que han logrado crear países fuertes, con clases medias… son países que regularon a la empresa para que la empresa hiciera lo que tuviera que hacer”.
La académica dijo que para poner a los pobres primeros como lo plantea el eslogan de Morena, “se necesita reducir la desigualdad, es necesario reducir la desigualdad porque cuando tú tienes un país tan desigual como el nuestro, si tú sigues concentrando el dinero en unos pocos, entonces nunca logras redistribuir ese dinero a los de abajo”.
Indicó que “el objetivo número de un Estado como el mexicano debe ser crear empleo bien pagado y ya sobre eso se debe trabajar porque no puede ser tampoco que digan, el Estado debe dar salud, seguridad, educación; sí, claro, pero no sólo eso, lo más importante es un Estado emprendedor, un Estado que promueva el emprendimiento”.
Señaló que en ningún país del mundo hay un partido político que haya crecido como Morena en los últimos años, lo que refleja que “el mexicano tiene un enorme hambre de transformación y de cambio, y tengo malas noticias, Morena no ha cambiado lo suficiente al país, entonces esa hambre perdura, vive, y sobre esa hambre hay que organizarnos para levantar a un país más justo”.
De sus libros, dijo que en México es considerado “normal el que el 36 por ciento de la población viva en pobreza, es normal que en un estado como Guerrero haya pobreza de cerca del 60 por ciento” además que los ricos no paguen tantos impuestos y los trabajadores trabajen muchas horas.
Indicó que “en las grandes esferas de la academia global se preguntan por qué nuestro país no es un país más rico, por qué no hemos logrado crear una clase media más extensa”.
“El problema no es solamente que México sea corrupto, el problema es que aunque no fuéramos un país corrupto, aunque la corrupción se redujera a cero, continuaríamos siendo un país profundamente desigual porque el problema de México es que las reglas están mal hechas.
“Las regulaciones, los procedimientos, las formas en las que hacemos negocios y trabajamos están mal hechas y están hechas para favorecer a las personas que están en el poder, a las empresas más ricas y a las personas que han heredado fortunas”, indicó.
Calificó de “tragedia” que el 60 por ciento de las personas con licenciatura “están trabajando en empleos que no hubieran requerido una licenciatura porque no hay empleo para darle trabajo a tantas personas que educamos”.
Invitó a leer sus libros para “utilizar el conocimiento ahí vertido para organizarnos y cambiar este país porque es posible, es posible crear un país más justo; me preguntaban en la rueda de prensa hace unos minutos, Viri, creemos que a lo mejor no es posible cambiar a Guerrero más que con una rebelión armada”.
Sonriendo, agregó: “yo creo que sí es posible cambiar a Guerrero sin una rebelión armada y creo que hay muchas cosas que podamos hacer para cambiar al estado sin llegar a ese punto, pero eso requiere conocer los botones específicos que hay que apretar”.
Texto: Ramón Gracida Gómez / Foto: Facebook del rector de la UAG


