
Ciudad de México, a 10 de marzo de 2026.- La vicepresidenta de la Asociación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), Tita Radilla Martínez, recibió un homenaje de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) por su labor de más de 50 años como buscadora de personas desaparecidas y defensora de los derechos humanos.
El homenaje a la defensora de derechos humanos originaria de Atoyac se llevó a cabo en la sede Iztapalapa de la UAM en la Ciudad de México, donde se reconoció su trayectoria y su lucha en la búsqueda de justicia por el caso de su padre, Rosendo Radilla Pacheco, desaparecido el 25 de agosto de 1974 por soldados del Ejército en un retén militar, en la época de terrorismo de Estado, también llamada guerra sucia.
La homenajeada expuso que en ese lapso no solamente es la lucha de Tita Radilla, sino de cientos de personas y que debido a la impunidad que existe en el país siguen las desapariciones en México.
“No sólo es la lucha de Tita Radilla, sino que es de cientos de mujeres y hombres, de personas que han estado como familiares de personas desaparecidas buscando a sus seres queridos”, dijo.
Tita Radilla agregó que a más de 50 años de la desaparición de su padre considera que es complicado dar con su paradero, pero tiene el objetivo de encontrar a más personas desaparecidas, pues dijo que “probablemente a él no, pero a otros sí”.
“Porque no vuelva a haber un solo desaparecido más, que las instituciones se hagan cargo de buscarles, de apoyar a las familias. Es una situación gravísima la que se vive en el país”, advirtió.
En la mesa de diálogo sobre la trayectoria de Tita Radilla, la catedrática María del Socorro Damián Escobar informó que las desapariciones forzadas se han intensificado en el país en los últimos años debido a la presencia de los grupos del crimen organizado.
Ante dicha situación, Damián Escobar resaltó la importancia de reconocer la trayectoria de una persona que se ha dedicado a la búsqueda de personas como Tita Radilla, además de agradecer personalmente su labor en la defensa de los derechos humanos.
El doctor en Ciencias Antropológicas de la UAM, Luis Reygadas indicó que si bien representa un homenaje a una trayectoria como la de Tita Radilla, es una manifestación de lucha ante hechos que nunca tuvieron que pasar.
“Sí es un homenaje a una trayectoria, pero también es una manifestación de lucha, de rebeldía, de coraje frente a algo que nunca debió haber sucedido y que lamentablemente está sucediendo”.
Diana Gutiérrez del colectivo Buscándote con Amor, y quien también es hija buscadora, afirmó que Tita Radilla no decidió ser hija buscadora, sino que fue la injusticia lo que la empujó a ese camino.
De igual forma, expuso que Radilla Martínez se encargó con su lucha de transformar la justicia en México, además de asegurar que el país tiene una deuda histórica con la familia Radilla.
“La historia de Tita Radilla, una hija buscadora que convirtió la ausencia de su padre en un motor capaz de mover conciencias, instituciones y leyes en México. Hablar de Tita Radilla es hablar de miles de familias que siguen buscando a sus seres queridos, pero también es reconocer a una mujer cuya lucha ha logrado avances históricos para la justicia y los derechos humanos en nuestro país”.
Margarita del Carmen Zárate Vidal, de la Universidad, expuso que el homenaje se hace bajo el contexto del Día Internacional de la Mujer y que la lucha de Tita se hizo nacional desde Atoyac.
Zárate Vidal mencionó que Guerrero es un estado que representa una ruta estratégica del narcotráfico, además de recordar que la desaparición de Rosendo Radilla se dio en el contexto del terrorismo de Estado.
Natalia Cordero de Fundar mencionó que Tita es fundamental para que el Estado recuerde a las personas víctimas, y que es la mujer que se enfrentó al Ejército con su demanda de presentación con vida de los desaparecidos.
La periodista e integrante del Colectivo Hijos, Paula Mónaco Felipe, descendiente de desaparecidos argentinos, agregó que era el día de agradecer a Tita no solamente como activista sino como mujer y madre.
“Para nosotros Tita es un faro que desde el primer momento y hasta el último día y este instante de hoy sigue haciendo eso, que es irradiar amor y un amor que puso en el debate público la desaparición de personas en entornos rurales, algo que en México no ocurre ni ocurría mucho”, expresó.
Roxana Enriquez, subdirectora de investigación de la Escuela Nacional de Antropología, indicó que el ejemplo de Tita Radilla representa el poder seguir adelante a pesar de las complejidades de la desaparición forzada, ademas de señalar que “si Tita no para, no vamos a parar nosotros”.
Juan Luis Altamirano


