
El principal problema en Guerrero y el país es la violencia, sostiene el gobernador Héctor Astudillo Flores. La solución atañe a los gobiernos federal, estatal, los municipios y a la sociedad; “si estos cuatro funcionamos habrá paz”. Dice que mantiene vigente su eslogan que manejó como candidato, pues cuando llegó “el estado atravesaba un desorden y una ausencia de paz absoluta”. Dice que su relación con Andrés Manuel López Obrador es buena, aunque resalta que el estilo de gobierno del presidente es la austeridad
Chilpancingo, Guerrero, 17 de octubre de 2019. Al cumplir cuatro años de gobierno, el gobernador Héctor Astudillo Flores, aceptó que el principal problema en Guerrero como en el país es la violencia, por eso justificó que sigue trabajando para lograr su proceso de orden y paz ofrecido como lema de su campaña electoral.
A pesar de la violencia aseguró que en su último recorrido por los 81 municipios del estado, no ha encontrado “ni un problema” todo es “normalidad”, porque los gobiernos municipales trabajan, los niños y maestros van a clases y las instituciones operan sin problemas.
“Estoy convencido que hay más orden y paz; el proceso no es sencillo, no es de un mes, ni de un año, ni de dos; al final de cuentas como en todas las cosas públicas o privadas de los seres humanos lo que cuenta son los resultados y los resultados se miden en números, y los números son mejores que hace cuatro años”.
Entrevistado la tarde de este miércoles en la residencia oficial Casa Guerrero por motivo de su cuarto informe de gobierno, Héctor Astudillo se remontó hace cuatro años cuando inició su periodo de gobernador, para decir que hay una diferencia notable.
“Lo que pasó ayer (en Tepochica en el municipio de Iguala donde en un enfrentamiento resultaron 14 civiles y un militar muerto) nos vuelve a ubicar en nuestra realidad. No somos un estado sencillo, no somos un estado que tenga una estabilidad líneal, somos un estado que se convulsiona inesperadamente y así ha sido la historia de Guerrero”.
–¿Qué parámetros tiene para decir que hay orden en el estado?
–Pues hay gobernabilidad, acabo de recorrer los 81 municipios y en cada municipio fui recibido con cordialidad, con entendimiento y con mutua ayuda, me refiero a que voy, ofrezco, entrego, me comprometo y a cambio recibo atención, respeto, que ha sido una norma en mi vida.
“Yo no veo ni un problema, voy a Acapulco y las gentes, las personas estan trabajando; las escuelas funcionan aun con los problemas con los maestros que tenemos; en Chilpancingo igual, la disminución de la criminalidad es muy manifiesta; en Chilapa hubo detenciones importantes; las instituciones funcionan, los niños van a la escuela, los maestros van a dar clases, insisto, hay conflictos como los hay en todo el país”.
“Destacaría en mis cuatro años y aspiraría a que hubiera mas gobernabilidad y que bajaran los indicadores delictivos en los próximos dos años que faltan de mi gobierno”.
–¿No le apuesta a la paz en estos dos años que le faltan de gobierno?
–En este proceso de paz, no solo es un tema del gobernador, atañe a cuatro, al gobierno federal, al gobierno estatal, al gobierno municipal y a la sociedad, si estos cuatro funcionamos habrá paz, se tiene que avanzar.
“Este proceso de paz está intimamente relacionado con la baja de los indicadores delictivos. Hace cuatro años estabamos con 6.5 homicidios por día, en septiembre terminamos en 2.9. En Chilpancingo es notable la diferencia desde hace cuatro meses, en Chilapa ha disminuido los asesinatos y los homicidios, pero seguimos teniendo problemas en el robo de vehículos y extorsión que es un tema muy recurrente”.
“El probemas del país se llama seguridad y es el problema aún de Guerrero y los datos de la propia Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, aun con lo que pasó en Iguala, indican que no estamos dentro de los cinco municipios mas violentos del país, estamos más allá de los diez, de acuerdo con los informes que nos han dado”.
–¿Entonces sigue convencido de su eslogan de orden y paz a cuatro años de que lo ofreció?
–Estoy absoluntamente convencido de ese eslogan, porque cuando llegue a ser candidato y luego gobernador, el estado atravesaba un desorden y una ausencia de paz absoluta.
–¿Qué le dice entonces a familiares, vecinos, amigos que han tenido una pérdida?
–Que soy el primero en lamentar estas circunstancias, si tuviera un deseo personal, sería que nadie tuviera un dolor por la pérdida de un familiar, lo digo con toda la honestidad del mundo. Lamentablemente el propio proceso de paz será muy difícil colocarlo en ceros, poque el problema está expandido en el país y hace cuatro años parecía que el problema era exclusivo de Guerrero.
–¿Entonces con la llegada de Andrés Manuel López Obrador, cambió esta situación?
–Creo que han servido mucho las Mesas de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz en el país, aunque nosotros traíamos un trabajo muy sostenido y ha ayudado mucho todos los días estar pendiente de las cosas que pasan en el estado. Anteriormente era cada dos semanas, cada quince días. Hoy es diario y trato de estar cuando menos dos veces a la semana y si no estoy en las reuniones hablo por teléfono para emitir algún mensaje y lo mismo lo hacemos en Chilpancingo, como en Acapulco o en Taxco.
–¿Qué tipo de comentarios hace?
–Sobre temas coyunturales, como el de Tlapa donde desaparece un activista del Frente Popular de la Montaña (FOM), Arnulfo Cerón, o sobre un tema especifico de algún lugar de Guerrero, siempre esos problemas coyuturales son los que le dan vida a mi agenda.
“En mis cuatro años de gobierno he tratado de darle estabilidad al estado de Guerrero y en mi último recorrido por los 81 municipios del estado no he encontrado ni un solo problema. Estas giras me sirven para ver las necesidades en obras públicas, en carreteras, en escuelas, agua potable en los diferentes municipios donde existen problemas con los presidentes municipales. No soy el supervisor de los alcaldes pero sirve para conocer las realidades y voy a ayudar para solucionar. Me encontré un estado en la normalidad. Cuál es el problema del estado, es la violencia que ha disminuido pero ahí está”.
–¿Siente que esa violencia ha impide el desarrollo y éxito de su gobierno?
–Por supuesto, a mí no gustaría que viviéramos en esta violencia y seguro sería un gobierno exitoso y tendría una buena calificacion en la opinión de los guerrerenses. Por supuesto que tengo mis encuestas para saber qué opina la gente de mí, de mi gobierno.
–¿Qué opina la gente de usted?
–No tengo una calificacion de dos, de tres o de cuatro, ni de cinco.
–¿Cuál es su calificación de aceptación?
–Es mayorcita que cinco. Y para gobernador son las calificaciones que hay, yo creo que la calificación no es mala, no es la mejor pero tampoco siento por lo que veo y siento cuando camino por los municipios que la gente no me ve como un monstruo, que me tenga odio.
–Ya coexistiendo con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, en estos dos años que la falta ¿Serán suficientes para lograr su objetivo de dar paz a los guerrerenses?
–Es muy complejo el proceso de paz y será difícil llegar a donde yo quiero, haré todo lo que me corresponda para hacer que avance. Y ha avanzado, ahí están los números, cada municipio y región tiene su propia problemática.
“En Acapulco es una guerra de bandas, en Chilpancingo es un par de grupos delicuenciales que se han jaloneado pero han disminuido la violencia y así podría decir lo de cada municipio, creo tener claridad y noticias de cómo se mueven las cosas de la criminalidad en el estado”.
“Y con el conocimiento de esa realidad se logró le detención de (Santiago Mazari) El Carrete (detenido en agosto pasado en la sierra de Chichihualco), un alto delincuente de mucha peligrosidad y no solo él, se detuvo a mucha gente como Zenén Nava (El Chaparro, detenido también en agosto pasado) en Chilapa y se han detenido una gran cantidad de delincuentes medianos en Acapulco. Los objetivos están claros y se trabaja para ello”.
“Lo que menos puedo hacer como gobernador, es tener miedo para tomar decisiones”.
–En la otra parte de la vida de Guerrero, persisten conflictos como el de los maestros, el de los normalistas de Ayotzinapa y demás escuelas normales en el estado, es algo cotidiano y no se ve para cuándo terminen estos. ¿Qué trato le dan y por qué se ven interminables?
–Porque es Guerrero, hoy mismo (miércoles) hubo un bloqueo en la autopista, por invidentes, no hay razones para ello porque han sido atendidos. También es parte de la naturaleza de los guerrerenses. Igual unos maestros retuvieron a un grupo de trabajadores de la educación; hay problemas que persisten y eso acarrea protestas.
–¿Pero son protestas porque no se atienden?
–Se están atendiendo, pero en el tema de educación no hay presupuesto y la recién aprobada reforma educativa, si no trae presupesto los conflictos seguirán y es un problema de todo el país.
–Pero cuando hay protestas para exigir la construcción de una escuela, por falta de maestros o porque no quieren a los directivos, y llegan los funcionarios a los bloqueos se les atiende y se les resuelve ¿No más bien es un problema de incompetencia de sus funcionarios?
–Puede haber imprecisiones de los funcionarios. Si tuviera funcionarios perfectos seguro estaríamos en otro lado, creo que somos seres humanos y tenemos imperfecciones, pero el equipo que me acompaña no es malo, pero no se puede satisfacer todas las necesidades que tienen. Pero si a nivel nacional no se atiende el problema educativo veremos movilizaciones en el Estado de México, Morelos, la Ciudad de México, Michoacán, Oaxaca y Guerrero, por eso debe inyectarle recursos.
“Pero se detecta más inconformidad en el tema del fertilizante y advertí (al gobierno federal) que si no se atendía los tiempos y se resolvía y se le daba respeto a la gente, los campesinos se manifestarían. Y no lo inventé yo, hubo movilizaciones. Para gobernar Guerrero o solo hay que quererlo sino hay que conocerlo y yo trato todos los días de conocer a los guerrerenses”.
Apoyó con 100 millones al iniciar el gobierno de Adela y actualmente con 10 para reparar pozos del Papagayo
–¿Hay conflictos que traen secuelas políticas como el de transportistas, que derivó en una confrontacion con la alcaldesa de Morena, Adela Román?
–Creo que los problemas de seguridad no hay que extenderlos, y la alcaldesa debe hacerse responsable de sus declaraciones, de todo lo demás ya lo he dicho, no pasa absolutamente nada y sigo solidario con la alcaldesa y los acapulqueños como lo he sido con todos los alcaldes.
“Tan he sido solidario que en el inicio de la administración (de Adela Román en Acapulco) le proporcioné 100 millones de pesos para que entrara a gobernar, para que los aplicara en lo que ella considerara conveniente. Este apoyo no lo ha hecho ningún otro gobernador con Acapulco. La ratifiqué como magistrada porque consideré que tenía la experiencia para seguir, le he mostrado respeto en su ruta por gobernar Acapulco con el ánimo de que haya gobernabilidad y estar pendiente del tema de la seguridad en el estado.
“No le falto el respeto a nadie y si alguien de alguna mnera se sale del esquema de una relación respetuosa con el gobernador, es problema de quien lo hace, seguiré siendo respetuoso en la ruta de ser un gobernador que pueda decir las cosas oportunamente y ser prudente”.
“Y en esa solidaridad hacia el pueblo de Acapulco, hace unos días apoyé a la alcaldesa con 10 millones de pesos para reparar los dos pozos del río Papagayo para el abastecimiento de agua a los acapulqueños”.
Del tema de los desplazados de la sierra de Chichihualco el gobernador se comprometió a continuar dando seguridad y asistencia alimentaria y médica.
Su relación de respeto con AMLO espera sirva para solucionar problemas como el del fertilizante
De su relación con el presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobernador la calificó de “buena” y sobre los beneficios que esa deja a los guerrerenses, dijo que en un estado con tanta pobreza y violencia, pensar que debía confrontarse sería un error.
Añadió que al principo del gobierno de López Obrador, realizó una encuesta para saber la opinión de la gente sobre la actitud que debería tomar hacia el nuevo presidente de México y que el resultado fue que querían ver a su gobernador promoviendo acuerdos y que no se peleara con él. Afirmó que mantiene esa postura, “porque el que pregunta no se equivoca”.
Indicó que espera se mantenga esa relación de respeto y que mejore aún más y se resuelvan problemas como el del fertilizante, que es un asunto que le interesó al presidente en la reciente visita que hizo al municipio de La Unión, y quiso saber en dónde quedó el tema.
Al respecto le informó al presidente que lamentablemente se quedaron muchos vales en las manos de los campesinos y no recibieron su fertilizante y que calculó se entregaron sólo el 80 por ciento del insumo a los beneficiarios. Ambos se comprometieron en resolverlo en el próximo año.
Del beneficio a los guerrerenses por esa “buena” relación de respeto con el presidente, el gobernador dijo que aunque no haya deben mantener una relación de respeto porque ahora tiene un estilo diferente de gobernar, con austeridad.
Si dijo que le preocupa el presupuesto del 2020 que venga limitado para el campo, para el agua potable, carretras y caminos, pero falta tiempo, hasta el 15 de noviembre que es la fecha en que debe aprobarse la Ley de Presupuesto de Egresos del gobierno federal.
–¿Tuvo con el gobierno de López Obrador recortes de recursos adicionales o prespuestales que le daba Enrique Peña Nieto?
–No había recursos adicionales, sólo creo que debe ser un presupuesto más justo para el campo, para carreteras, para el agua, que es lo que pide la gente en los pueblos, No pido recursos adicionales, lo que pido es que nos den los recursos que solicitamos.
–¿Con los más de 61 mil millones de pesos presupuestados para el 2020, cree que tendrá un gobierno exitoso?
–Claro que no, principalmente el recurso va destinado al pago de maestros en un importante porcentaje y en el gasto corriente del gobierno para los tres poderes, los organismos autónomos, realmente el gasto en infraestructura es mínimo. No se puede hablar de gobierno exitoso con limitaciones presupuestales, pero cada quien deben echar andar su imaginación para obtener mayores ingresos. Es un reto para mí”.
De las obras pendientes que no podrá culminar en este 2019, será la construcción del edificio del C-5 que se encargará de la vigilancia para el combate de la inseguridad porque no tiene los recursos suficientes luego de la política de austeridad del gobierno federal.
El gobernador anunció que tenían pensando construir el edificio del C-5 frente al aeropuerto en Acapulco, pero que ahora utlizarán la sede del Edificio Inteligente ubicado a un lado de la avenida Costera.
De las obras futuras de impacto en el estado, el gobernador recordó que espera que el presidente cumpla con la promesa que les hizo a los gobernadores en una comida donde se comprometió a relizar una obra importante en cada estado. Para Guerrero será la ampliación de la carretera en la Costa Grande Acapulco-Zihuatanejo.
Dio a conocer que el proyecto ya lo entregó a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público
De su relación de trabajo con el delegado único del gobierno federal en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros, dijo que ha sido de respeto y está en proceso de consolidación ese cargo y su desempeño, por lo cual dijo que deben dejarlo trabajar y sirva más a Guerrero.
De la promoción turística del estado, el gobernador señaló la importancia de dar a conocer al mundo las bellezas naturales de Guerrero y espera que que para el próximo año haya presupuesto para ello, porque en este 2019 hubo recortes.
Respecto al tema de las elecciones intermedias del 2021 cuando se elija gobernador, diputados federales, locales y alcaldes, el gobernador pidió reservarse el tema hasta el próximo año, a pesar de que la carrera por las candidaturas están en curso e intensas por todo el estado.


