
La zona fue pensada como un área cultural para que con museos en el centro de la ciudad, Acapulco ofreciera más que playa y sol, pero eso no ha ocurrido y la crisis se agudiza conforme pasan los gobiernos estatales y municipales
Acapulco, Guerrero, 13 de enero de 2026. El director del Museo Histórico Naval de Acapulco AC, Marcelo Adano Berlasconi, dio a conocer que el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) y la Secretaría de Cultura (Secultura) saben de la falta de energía eléctrica en el Corredor Cultural Morelos, que abarca tanto ese museo como el de la Máscara y el de las Siete Regiones, luego de que la semana pasada robaran el cableado eléctrico.
“Ya hay comunicación entre ellos para reparar el daño y ya están pidiendo presupuestos y aunque nosotros, el museo, estamos trabajando, no estamos recibiendo visitantes porque no hay aire acondicionado y está oscuro”.
Añadió que “tanto el Museo de la Máscara como el de las Siete Regiones están igual, todo el corredor está sin luz; se robaron los cables, quitaron las pastillas y nos dejaron sin nada”.
El robo ocurrió el pasado lunes 5 de enero y fue dado a conocer días después por el propio Museo Naval a través de sus redes sociales.
“El cableado sustraído se encontraba expuesto a consecuencia directa de las obras que el Fonatur (Fondo Nacional de Turismo) realiza en la calle Hornitos, las cuales dejaron abiertos los registros del sistema eléctrico, generando una condición de riesgo evidente y prolongada”. (El Sur, edición del 9 de enero, 2026).
La afectación no es menor, aceptó Adano señalando que esta situación atenta contra el patrimonio cultural público, que se encuentra en el abandono desde principios de 2022, cuando entró la administración de la gobernadora Evelyn Salgado Pineda y de la alcaldesa Abelina López Rodríguez –ambas de Morena–, y contra el trabajo de los museos y el derecho de la gente al acceso a la cultura.
Una historia de abandono
El corredor cultural conocido como Morelos se ubica en la calle Hornitos y la Privada de Morelos, en el centro, y une al Museo Fuerte de San Diego –que sí tiene energía eléctrica– con los museos de las Siete Regiones, el de la Máscara y el Histórico Naval de Acapulco AC.
Anunciado en junio de 2014 en una visita del entonces presidente Enrique Peña Nieto, como parte de una serie de obras a las que llamó “compromisos presidenciables” para el rescate del Acapulco Tradicional, y como parte de un convenio federación-gobierno del estado entonces encabezado por el perredista Ángel Aguirre Rivero, fue hasta 2018 que siendo ya gobernador el priista Héctor Astudillo Flores se entregó terminado.
La idea fue que el polígono en torno al Fuerte de San Diego se convirtiera en un centro cultural para presentar a Acapulco como un destino más allá del sol y la playa. (El Sur, 27-01-18).
Así, y sobre una superficie de mil 705 metros, se construyó el Museo de las Siete Regiones, se acondicionó el de la Máscara y se construyó el espacio que ahora ocupa el Museo Naval, además de la calzada que los une.
La inversión fue de 29 millones de pesos, informó el entonces secretario de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial, Rafael Navarrete Quezada (El Sur, 28 de enero, 2018).
No obstante, y a unos días de cumplir ocho años de existencia, la falta de mantenimiento, seguridad y condiciones mínimas para el desarrollo del trabajo cultural son las constantes.
En un sencillo recorrido sobre la Privada Morelos, que da acceso al lugar, se puede observar que hay basura, principalmente hojarasca, mientras que las instalaciones sanitarias no sirven del todo y hay paredes vandalizadas.
En la calle Hornitos, aún no se repara la valla perimetral de alambre que tenía y que se destruyó tras el impacto del huracán Otis en 2023, dejando al lugar con menos protección.
Una vez que llega la noche el corredor está en completa oscuridad debido a las luminarias inservibles, volviéndose sitio de reunión de gente sin hogar que lo mismo duerme que lo ocupa para hacer sus necesidades fisiológicas.
A un costado de la puerta del Fuerte de San Diego, a unos pasos del Museo de las Siete Regiones, se expenden bebidas alcohólicas en una casa, contra el Reglamento para Centros Nocturnos, Cabarets, Bares y Espectáculos en Acapulco, que establece una distancia mínima de 200 metros respecto a instituciones oficiales, centros de trabajo y espacios culturales.
Óscar Ricardo Muñoz Cano


