24 julio,2018 3:47 pm

El vicepresidente de EU acusa a Ortega de patrocinar la violencia en Nicaragua

Texto y foto: EFE
Washington, DC, 24 de julio de 2018. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, aseguró hoy que la violencia en Nicaragua “patrocinada por el Estado” es “innegable” y acusó al Gobierno del presidente Daniel Ortega de ser responsable de la muerte de más de 350 personas en la ola de protestas que sacude el país desde abril.
“La violencia en Nicaragua patrocinada por el Estado es innegable. La propaganda de Ortega no engaña a nadie y no cambia nada. Más de 350 muertos a manos del régimen. EU insta al Gobierno de Ortega a que ponga fin a la violencia YA y a que celebre elecciones adelantadas”, escribió Pence en su cuenta oficial de Twitter.
El vicepresidente acabó su mensaje advirtiendo a Ortega de que “el mundo está observando”.
Pence escribió su mensaje sobre un tuit de la cadena de televisión estadunidense en el que ésta resume esa entrevista y cuelga el momento en el que Ortega niega la represión de la que lo acusan.
Ortega afirmó el lunes en una entrevista a la cadena de televisión de EU, Fox News, que las protestas en su país proceden tanto de sectores contrarios como favorables al Ejecutivo, y sostuvo que un adelanto electoral crearía “inestabilidad e inseguridad” y “empeoraría las cosas”.
Grupos paramilitares han actuado junto a la policía contra protestas y barrios y localidades opuestos a Ortega, según, entre otros, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
“Más de 350 muertos a manos del régimen. Estados Unidos llama al Gobierno de Ortega a frenar la violencia AHORA y celebrar elecciones anticipadas. ¡El mundo está observando”, añadió Pence.
La llamada a “elecciones anticipadas, libres, justas y transparentes” fue reiterada hoy también por la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, en rueda de prensa.
Allí condenó la “violencia e intimidación sostenidas de los grupos armados controlados por Ortega”, así como los “cobardes ataques” a la Iglesia católica, que actúa como mediadora en el diálogo nacional, ahora suspendido, y a los cientos de muertos.
“Los ataques han sido documentados internacionalmente y son completamente inaceptables”, manifestó Nauert sin hacer referencia expresa a la entrevista televisiva de Ortega. “El Gobierno nicaragüense no puede continuar excusando su comportamiento y responsabilizando a otros por sus acciones o las acciones de otros afiliados a él”, dijo.
La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la semana pasada una resolución, patrocinada por un grupo de nueve países liderado por Estados Unidos, que condena la violencia en Nicaragua y exhorta al Gobierno del ex guerrillero sandinista a celebrar elecciones anticipadas.
El Gobierno de Trump ha impuesto ya una primera ronda de sanciones contra tres funcionarios del entorno de poder de Ortega y su mujer, la vicepresidenta Rosario Murillo, y ha revocado visados a más de una veintena de funcionarios nicaragüenses.
Esta situación ha llevado a Washington a denunciar en diversas ocasiones la violencia y a sumarse a la comunidad internacional en la exigencia de que Ortega acceda a celebrar unos comicios anticipados para así poner fin a los enfrentamientos.
Ésta es la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980 en Nicaragua –con Ortega también como presidente–, después de que su Gobierno realizara unas fallidas reformas a la seguridad social que sirvieron como detonante para que la población comenzara a protestar sobre sus abusos y corruptelas.
 
Más de 300 personas, según organizaciones de derechos humanos, han muerto en Nicaragua en el marco de las protestas que comenzaron contra el Gobierno de Ortega el 18 de abril.