
El protagonista de El agente secreto dice que las nominaciones significan “un momento importante para la cultura brasileña”, luego de que el ultraderechista ex presidente Jair Bolsonaro “se empeñó en transformar a los artistas en los enemigos del pueblo”
Ciudad de México, 10 de diciembre de 2025. A sus 49 años, Wagner Moura, protagonista de El Agente Secreto (O Agente Secreto), asegura sentirse demasiado viejo como para que le quite el sueño la posibilidad de ganarse un Óscar a Mejor Actor.
Pero, aclara, por supuesto que quiere la estatuilla dorada, algo que ningún brasileño ha conseguido hasta ahora.
“Sería increíble”, subraya en entrevista, de visita en la Ciudad de México. “Me gustaría mucho que ocurra, pero si no, también está bien. Eso no cambiará lo que pienso sobre mí y sobre esta película y sobre el cine brasileño.
“Claro, sería maravilloso, pero no es lo más importante. Lo que ha ocurrido con el público, la atención que estamos recibiendo de todo el mundo, sí. La gente está muy feliz”.
Falta mucho para el 22 de enero, cuando se anunciarán los nominados a los premios de la Academia de Hollywood, pero Moura, uno de los histriones más populares de su país, tiene motivos para cruzar los dedos.
Por el filme de su compatriota Kleber Mendonça Filho ganó el premio a Mejor Actor en Cannes y tiene candidaturas para los Critics’ Choice Awards y los Globos de Oro.
El retrato sobre la dictadura militar brasileña (1964-1985), específicamente en el año 1977, El agente secreto suena para los Oscar, además, en categorías como Mejor Película y Mejor Película Internacional.
“Las nominaciones significan un momento importante para la cultura brasileña, para el cine brasileño, después de tantos años en que el gobierno, con (el derechista Jair) Bolsonaro, se empeñó en transformar a los artistas en los enemigos del pueblo.
“Fue muy pesada y difícil toda esa discusión de si un gobierno debe apoyar la cultura o no. Es bonito ver hoy, con el gobierno de Lula y el regreso de la democracia, cómo en Brasil la democracia y la cultura caminan juntas”.
En la cinta, Moura encarna a un hombre común, un profesor universitario, un padre perseguido por empresarios y asesinos aliados con el autoritarismo, en Recife, el noreste brasileño.
Desde su propio título, el filme trastoca las expectativas del público y se ostenta como un particularísimo thriller, con una narrativa nada convencional, que reflexiona en la importancia de la memoria política.
El furor por esta película llega en momentos en que Brasil ratificó su condena de 27 años de prisión al expresidente Bolsonaro, quien conspiró para un golpe de Estado y siempre se mostró nostálgico de la dictadura militar.
“Me imagino que (los bolsonaristas) deben hablar cosas horribles de El agente secreto”, dice Moura.
La película se estrenará en salas mexicanas el 26 de febrero y posteriormente llegará a la plataforma Mubi.
Mario Abner Colina / Agencia Reforma


