28 mayo,2026 10:01 am

Empieza a perderse el contrato social entre el Tri y su afición, considera Luis Villoro

 

Ciudad de México, 28 de mayo de 2026. El contrato social entre la Selección Mexicana y su afición en México se erosiona, a juicio del escritor Juan Villoro.

“Tengo la impresión de que ese capital empieza a erosionarse, ese capital que fue tan grande se mantiene en Estados Unidos todavía y ahí, también hay que decir, la Federación Mexicana de Futbol en forma abusiva programa el 90 por ciento de los partidos amistosos porque gana más dinero”, dijo, en charla con Heriberto Murrieta, en el periódico Reforma.

Ejemplificó con los abucheos en el 0-0 contra Portugal, la potencia invitada a la reapertura del Estadio Ciudad de México.

“Como que el contrato social entre la Selección y su público empieza a perderse, quizá por los malos resultados, los abusos económicos, el alto precio de los boletos para el Mundial, la comercialización inmoderada, el hecho de que haya tantos extranjeros en los equipos, siete en campo, dos en la banca, que hace que tengamos que naturalizar jugadores para completar la plantilla de la Selección.

“Todo eso yo creo que ha traído un gran descontento y algo más, y quizá indescifrable, es la descomposición general del País, el hecho de que la afrenta, el agravio y el odio se hayan vuelto, si no legítimos, por lo menos acostumbrados”, expresó.

Del cielo a la cancha

La Semifinal entre América y Chivas en mayo de 1983 –aquella de las 17 expulsiones tras una bronca–, ya era lo suficientemente extraña antes de que tres paracaidistas aterrizaran sobre la cancha del Estadio Azteca mientras se jugaba el primer tiempo.

Juan Villoro conoció la historia de la gresca de viva voz de Roberto Gómez Junco, el principal protagonista. Por azares de la vida, conoció también a uno de los paracaidistas contratados para el espectáculo del medio tiempo, quien al lanzarse desde el helicóptero no contaba con que la primera mitad seguiría en curso por tanto conflicto entre jugadores.

Esa es una de las crónicas en su nuevo libro, Los Héroes Numerados, como relató al periodista Heriberto Murrieta, durante un evento en Reforma con suscriptores del periódico.

“Y digo: ‘¡¿Pero cómo es posible?!’. Desvío la vista y se trataba de Miguel Nieto, que es el dueño del salón Los Ángeles, una sala de bailes histórica, legendaria, en la Ciudad de México. Yo lo ubicaba como una persona de la noche, un empresario de música, no sabía que se tiraba desde aviones y helicópteros.

“Me contó su versión y dije ‘¡esto merece una crónica!’. Ya supe cómo fue el partido en tierra, ahora tengo que saber cómo fue el partido desde el aire. Todas estas circunstancias me llevaron a recrear este partido, la crónica se llama Un partido en el cielo”, dijo Villoro, quien firmó a los asistentes cada ejemplar de libros como Dios es redondo, Balón dividido y, por supuesto, Los Héroes Numerados.

Agencia Reforma