
Según el recuento de la información publicada en El Sur, Acapulco concentra la violencia, con el 37.2 por ciento de los casos. Las armas de fuego se mantienen como las más utilizadas para perpetrarlos con 68.6 por ciento
Acapulco, Guerrero, 5 de mayo de 2026. En abril en hechos presuntamente relacionados con la delincuencia organizada hubo 86 personas asesinadas en 18 municipios de Guerrero, apenas siete decesos menos que en marzo pese al refuerzo de seguridad anunciado por las autoridades para las vacaciones de Semana Santa en las dos primeras semanas del mes, con base en el recuento de lo publicado en El Sur.
Acapulco sigue siendo el municipio que concentra la violencia, con el 37.2 por ciento de los asesinatos, las armas de fuego se mantienen como las más utilizadas para perpetrarlos con 68.6 por ciento (59 del total). Al menos siete personas fueron asesinadas a golpes, cinco con torniquetes, tres desmembradas, tres degolladas, tres atacadas con arma blanca, dos halladas en fosas clandestinas y de cuatro no se precisaron las causas de muerte.
Hubo un incremento en los crímenes contra mujeres al sumar 15 víctimas, entre ellas una embarazada y una muchacha de 18 años, además de dos niños de 12 y 13 años, nueve jóvenes menores de 30, cuatro miembros del Consejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (Cipog-EZ), tres de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), dos policías, dos transportistas, dos dueños de negocios, dos profesores, una trabajadora de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), un comerciante y un comisario.
En los primeros cuatro meses del año, las muertes violentas en la entidad ya suman 289, 120 menos que las registradas en el mismo periodo de 2025, cuando iban 409. El mes pasado Acapulco registró 32 homicidios dolosos, uno más que en marzo, y el municipio acumula 119 en 120 días de 2026.
En abril hubo un aumento en la violencia en Olinalá con siete homicidios; en Iguala, Zihuatanejo y Ayutla se registraron seis en cada uno; en Chilapa cinco; en Chilpancingo y Atlixtac cuatro, respectivamente; tres en Tecoanapa y otros tres en Pungarabato; dos en Juchitán y dos más en Tlapa; y uno en Coyuca de Benítez, Atoyac, Juan R. Escudero, Ometepec, San Luis Acatlán y Mochitlán.
Como ha informado El Sur en los recuentos mensuales, el año pasado la violencia comenzó con 108 homicidios en enero, abril fue el mes más violento con 147, después la incidencia fluctuó por encima del centenar y en septiembre comenzó a disminuir hasta llegar a 53 en diciembre. Pero en enero de este año aumentaron a 71, en febrero se redujeron a 39 y en marzo volvieron a incrementar a 93.
En el primer día del mes fueron asesinados a balazos un pintor en Chilpancingo, un electricista en Juchitán, un hombre en una irrupción a su casa en Olinalá, y otro a machetazos en San Luis Acatlán.
Un día después, en Jueves Santo, fueron emboscados tres hombres en Olinalá, entre ellos un menor de 13 años y un joven de 25, y se reportaron otras tres muertes. Además, un hombre fue asesinado en Zihuatanejo, otro en Atoyac y uno más en Acapulco.
En Viernes Santo fue hallado en Juchitán el cuerpo con heridas de bala de un niño de 12 años desaparecido después del asesinato de su papá, el electricista, y en Acapulco fue encontrado un cadáver con huellas de tortura.
El domingo 5 dos hombres y una mujer asesinados con torniquete fueron dejados en una Urvan del transporte público en Acapulco, y falleció a consecuencia de las quemaduras un joven pasajero de la camioneta atacada 20 días antes en la colonia Jardín Azteca.
Un día después cuatro miembros del Cipog-EZ fueron asesinados en Chilapa cuando trabajaban como albañiles, en Acapulco fue encontrado un hombre asesinado a golpes, y en Pungarabato fue localizado el cuerpo de una mujer de 25 a 30 años con presuntos impactos de arma de fuego.
El martes 7 un hombre fue asesinado en Zihuatanejo y en Acapulco otro que estaba desaparecido fue hallado asesinado a golpes. Al siguiente día una mujer policía fue asesinada en su casa en Acapulco y reos del penal mataron a golpes a un policía estatal en funciones de custodio.
El día 9 las víctimas de la violencia en Acapulco fueron una mujer embarazada que trabajaba como despachadora de gas LP y un hombre, y un restaurantero de Zihuatanejo. Al siguiente día fueron asesinados en Acapulco tres mujeres y un hombre en un restaurante cercano a Barra Vieja, y un hombre Chilpancingo.
El segundo fin de semana dejó nueve muertos: un desmembrado en Acapulco, un hombre en Iguala, otro en Ometepec, además de cinco hombres y una mujer en una emboscada en Ayutla, entre los que había tres policías de la UPOEG. El lunes 13 mataron a un hombre en Zihuatanejo, un día después en Tlapa se halló el cuerpo de un joven amordazado, maniatado y con huellas de tortura, y se reportó la muerte de un mecánico en un choque de grupos armados en Atlixtac.
El día 15 en Zihuatanejo fueron hallados los restos del hijo de un periodista que estaba desaparecido, en Acapulco fue asesinado un taxista, en Mochitlán falleció una mujer atacada con arma blanca, y en Atlixtac fueron encontradas muertas dos mujeres en la zona de enfrentamientos alertados días antes.
Al día siguiente fueron asesinados el comisario de La Ciénega, Chilpancingo, un hombre en Zihuatanejo, y hubo un desmembrado en Acapulco. En viernes 17 la violencia en esta ciudad dejó cuatro ultimados: dos con torniquete y dos a balazos.
Uno de los hechos de mayor impacto fue el asesinato de una trabajadora en un ataque a un plantón afuera de la Coordinación de la Zona Sur de la UAG el domingo 19. Ese día también hubo tres hombres degollados en otros hechos violentos en Acapulco, y fueron hallados en una fosa clandestina los cuerpos de una joven de 18 años y un muchacho de 19 privados de la libertad por hombres armados en Tecoanapa.
El día 21 fueron asesinados un motociclista en Acapulco, un maestro en Pungarabato y un reo por una golpiza en la cárcel de Chilpancingo. Una mujer que resultó herida con su bebé en el ataque al motociclista falleció al siguiente día en el hospital, y en otro hecho un hombre fue hallado muerto a golpes.
El viernes 24 un hombre fue asesinado en su casa en Acapulco, un día después en Iguala un hombre fue ejecutado y otro apuñalado. El lunes de la semana pasada dejó un muerto en Coyuca de Benítez, el dueño de un bar asesinado en Tlapa, y un profesor que estaba desaparecido hallado muerto en Atlixtac.
El pasado martes el cadáver de un hombre fue dejado frente a un cuartel de la Guardia Nacional en Acapulco, un comerciante fue asesinado en Chilapa y otro hombre en Juan R. Escudero. El miércoles un joven desaparecido fue encontrado muerto en Pungarabato, y vecinos reportaron un muerto en Tecoanapa. En el último día del mes fueron asesinados dos jóvenes y una muchacha, de entre 15 y 20 años de edad, en Iguala, y el chofer de un taxi colectivo en Acapulco.
Yee Trujillo


