
Señala que los orígenes de la violencia en el estado vienen del anterior régimen, cuando se rompieron los códigos que obligaban a “cierta compostura” entre los grupos del crimen, y empezaron a matar mujeres, niños y a los familiares que antes eran respetados
Acapulco y Chilpancingo, Guerrero, 2 de mayo de 2023. El sacerdote que se dio a conocer como defensor de los derechos de los migrantes, José Alejandro Solalinde Guerra, dijo el domingo en Chilpancingo que en Guerrero, a diferencia de otras partes del país, no se ha resuelto el problema de la violencia porque los cárteles tienen todavía base social y “vínculos con personas de poder dentro del mismo Estado”.
Agregó que la única solución, es perder el miedo; “he sabido de comunidades que se han organizado para correr a los diferentes cárteles; a veces el miedo no nos deja pero hay que hacerlo a un lado para empezar”, y llamó a la organización, a hacer conciencia en la gente “y eso va a dar como resultado el desaliento de los carteles”.
Solalinde Guerra estuvo el sábado en Tecoanapa y el domingo en Acapulco y Chilpancingo donde participó en el Conservatorio: Rumbo al 2024; unidad y fortalecimiento de la T4.
En Tecoanapa el conversatorio se realizó en la Escuela Primaria Daniel Delgadillo, en Chilpancingo en el auditorio de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) y en Acapulco en el conversatorio en el auditorio del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados de la Universidad Autónoma de Guerrero.
En los tres lugares el activista disertó ante un público escaso, y la asistencia no rebasó las 20 personas en cada uno.
En Chilpancingo explicó que los orígenes de la violencia vienen del anterior régimen, donde se rompieron los códigos en los que había “cierta compostura” entre los carteles, ya que empezaron a matar mujeres, niños, y a los familiares que (antes) eran respetados.
“Lo que estamos viviendo ahora es una total descompostura”, dijo y argumentó que esto se debe a que el actual Gobierno no sólo recibió un país descompuesto, sino en decadencia, “en crisis todo”.
Añadió que ahora hay una descomposición generalizada y que “por eso le está costando trabajo a la 4T resolver el problema, porque le pesaron ese todo a la 4T”.
Dijo que la demanda principal era, y es aún, resolver el problema de la inseguridad, misma que, según él, se está logrando abatir, “pero hay partes como Guerrero donde no se ha podido porque existen todavía muchos vínculos entre los carteles y alguna base social, y con personas de poder dentro del mismo estado”.
El clérigo reconoció que “así no se puede ser tan rápido, pero si se está logrando algo”, insistió.
“Vamos por buen camino, pero en el caso de Guerrero sé que es un camino arriesgado, y yo no les puedo decir que hay otro camino más que el que yo he andado, y lo que les puedo decir es que no hay que tener miedo”.
Siguió: “Aquí, en Guerrero, he sabido de comunidades que se han organizado para correr a los diferentes cárteles, a veces el miedo no nos deja pero hay que hacerlo a un lado para empezar”.
En Chilpancingo estuvo después de las cuatro de la tarde y fue acompañado en el presídium por los académicos de la UPN, Humberto Santos Bautista, Job Navarrete, Javier López y el morenista Edilberto Arismendi Amores:
En Acapulco el conversatorio comenzó después de las 10 de la mañana y fue convocado por el mismo
Arizmendi Amores, y asistieron el ex alcalde de Acapulco, Alberto López Rosas, el presidente de la Sociedad de Gastroenterología de Guerrero, Agustín Flores Jiménez, y el coordinador de paz en Guerrero, Job Manuel Navarrete Hernández, quienes apoyan las aspiraciones a la candidatura a presidente del canciller Marcelo Ebrard.
Pero al término del encuentro de forma directa se le preguntó al padre Alejandro Solalinde si él apoyaba al canciller porque el acto había sido convocado por gente afín a él, expresando “yo no tengo secretos” y que estaba apoyando a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum.
Antes, en su participación, expresó: “aquí con fuerza de Morena hubo cambio de gobierno, pero no podemos ver los cambios, porque lo nuevo se ha mezclado con lo viejo”.
Señaló que en este momento en México y con la Cuarta Transformación se vive un momento de conciencia luego de años de abandono de los gobiernos pasados y atajó “no se puede construir sobre escombro, México es un país en escombro”.
La iglesia abandonó al pueblo
Criticó a la Iglesia que también abandonó al pueblo.
El padre criticó que la Iglesia no considera a las mujeres quienes acompañaron a Cristo, y hoy están abajo para servir a los que se han proclamado con títulos “supremacistas”. También que, “la Iglesia comenzó con jóvenes, ahora son viejos y conservadores. No nos enseñó, nos abandonó y nos adoctrinó. El criterio de un buen cristiano es la práctica religiosa. Pero la fe es otra cosa”.
Luego en este contexto dijo que “no se puede construir sobre escombro, México es un país en escombro”, que no se puede “echar vino nuevo en botellas viejas, porque se echan a perder los vinos”. Además defendió al presidente Andrés Manuel López Obrador a quien consideró uno de los hombres más honrado que ha conocido y que ha acompañado en su lucha.
“López Obrador es el único Presidente honesto que he conocido. Es necesario no titubear, es un hombre que es referente”. Además de que el presidente no trabaja para un partido, porque es humanista y lo hace para todos con valores e ideales y con un patrón espiritual.
Ante la opinión de uno de los asistentes quien ha encabezado la invasión al Parque Nacional El Veladero, Domingo de Jesús Fierro, de que no hay cambio de gobierno y que los mismo funcionario que estuvieron en el paso siguen, además de que no es la gobernadora Evelyn Salgado Pineda quien gobierna, sino su papá el senador Félix Salgado Macedonio.
El padre respondió: “Aquí con fuerza de Morena hubo cambio de gobierno, pero no podemos ver los cambios porque los nuevos se han mezclado con lo viejo”.
En declaraciones aregó que el presidente está dejando las bases para que la desigualdad pueda revertirse y recordó que por mucho tiempo los gobernantes no se preocuparon por el sur, y por los de abajo.
Solalinde Guerra, no quiso opinar de las declaraciones y la propuesta que ha hecho el obispo emérito de la diócesis Chilapa-Chilpancingo Salvador Rangel de pactar con los grupos delictivos pero señaló “que el gobierno jamás va a pactar” con los grupos criminales.
Texto: Jacob Morales Antonio y Zacarías Cervantes / Foto: Carlos Carbajal


