
Acapulco, Guerrero, 19 de diciembre de 2023. La Costera Las Palmas y los accesos a la zona de playa del hotel Princess fueron abandonados por quienes tienen departamentos de segunda residencia en condominios de esa parte de la zona Diamante, e incluso los restaurantes de playa están casi solos, en esta temporada decembrina luego del impacto de Otis.
En los costados del hotel Princess hay tres accesos a la playa del mismo nombre, pero que es una extensión de playa Revolcadero. En la playa no hay ni un ave merodeando, pero sí mucha basura y muebles que no han sido retirados.
La Costera Las Palmas que en diciembre pasado se pintó de multicolores, con diferentes automóviles y camionetas lujosas estacionados en los costados de ambos sentidos, ahora está completamente solo, ni los “viene viene” merodean la avenida o los accesos a la playa.
El aire es el único que interrumpe en el recorrido. A lo lejos se pueden ver a algunos trabajadores realizando labores de reparación en los edificios de costosos condominios que tras el paso de Otis se convirtieron en cajones en obra negra.

La señora María Gerardo de la Paz es la única que acude al lugar donde antes del 25 de octubre estaba el restaurante de su familia Las Olas; del lugar no quedó nada. A casi dos meses del impacto del fenómeno los propietarios han logrado levantar con madera las paredes, y han tendido la estructura donde colocaron el techo de hoja de palma.
La mujer tiene 15 años trabajando en el lugar, donde sus principales clientes eran las familias que llegaban a vacacionar y ocupar los departamentos de los condominios. Recordó que hace un año su preocupación era llegar temprano, barrer y retirar la basura que dejaban los visitantes, y colocar el mobiliario de la playa.
El sábado y el domingo solo colocó tres mesas bajo una ramada que han colocado y dos sombrillas azules, para atraer a los visitantes. El primer día nadie llegó, y el domingo pasado al mediodía llegó un grupo de seis jóvenes, que consumieron 300 pesos en cervezas.
Hace un año, la mujer y los cinco meseros apenas y podían descansar debido a la cantidad de pedidos que tenían que entregar para los visitantes. La mujer comentó que los meseros que trabajaban en el restaurante y que cobraban por comisión, no se han presentado y muchos han migrado a otros lados.

En la playa hay colchones, pedazos de sillas, mesas, grandes troncos, ramas y hojas de palma regados, y otros amontonados. Incluso un refrigerador y pedazos de salas, que salieron de los departamentos de los condominios.
En playa Revolcadero el mar ha retrocedido algunos metros, pero las olas aún cubren unos 50 metros, que es la mitad del espacio que antes estaba repleta de la fina y caliente arena de la zona Diamante.
En la Costera Las Palmas, los locales comerciales y otros establecimientos como restaurantes y cafeterías siguen casi intactos y con los daños que dejó el huracán durante su impacto.
El estacionamiento del centro comercial La Isla estaba vació la mañana de este lunes, a pesar de que algunas tiendas han abierto, así como un restaurante. En el lugar solo se ven guardias de seguridad privados resguardando los locales.

Texto: Jacob Morales Antonio / Fotos: Carlos Carbajal


