12 agosto,2025 5:50 am

En la Montaña, caminos artesanales sin terminar y sin reparar los daños que dejó el huracán John  

 

Un estudio del INPI dio cuenta de 277 afectaciones a esa red vial causadas por el fenómeno meteorológico de septiembre de 2024. Sobresalen Iliatenco con 43, Tlapa con 34, Atlixtac 31, Metlatónoc 27, y en Atlamajalcingo del Monte, Acatepec, Malinaltepec y Tlacoapa se registraron 21 en cada uno

 

(Primera de dos partes)

 

Tlapa de Comonfort, Guerrero, 12 de agosto de 2025. Algunas carreteras artesanales de la Montaña aún están inconclusas, y permanecen sin reparación las afectaciones mayores provocadas desde el huracán John, a pesar de tratarse en muchos casos, de daños progresivos que amenazan con volver inútiles los caminos afectados.

Según un informe de la Presidencia de la República, los 99 caminos que comprometió el presidente Andrés Manuel López Obrador se concluyeron, sumando más de 680 kilómetros a la red vial, en 23 municipios, con una inversión superior a 3 mil 250 millones de pesos, con alrededor de 7 mil empleos directos y en beneficio de más de 510 mil habitantes de la Costa Chica y Montaña.

Sin embargo, hay caminos sin terminar, como se pudo constatar sobre todo en el municipio de Iliatenco, como el de la Colonia 13 de Septiembre, del que se había proyectado la construcción de mil 600 metros lineales, pero sólo se construyeron 315 metros; o en Copanatoyac, en el camino de Ocotequila, o Metlatónoc, en la vía de Atzompa a Yuvinani, los que además de inconclusos mantienen a las orillas decenas de toneladas de cemento hecho piedra.

Por el lado de los daños provocados por el huracán John, en los 99 caminos de 23 municipios originalmente considerados, y construidos entre 2022 y 2024, se presentaron 277 afectaciones, según el diagnóstico oficial que en su momento realizó el Instituto Nacional de Pueblos Indígenas (INPI).

El citado diagnóstico que se mantuvo en sigilo, más allá de un puñado de directivos nacionales de la dependencia indigenista, hizo un recuento pormenorizado, camino por camino, tramo por tramo, y mediante ilustraciones y descripciones técnicas dio cuenta de los múltiples estragos de a esa red de caminos que causó el huracán John, que entró a Guerrero el 23 de septiembre de 2024.

Según la informante que facilitó el documento, “a la Coordinación de Infraestructura (del INPI) nos llegó la orden de arriba de que el diagnóstico se guardara, porque estaba muy fuerte y lo podrían usar contra la presidenta Sheinbaum, que iba empezando su gobierno”.

Firmado por Manuel Vásquez Quintero, representante estatal del INPI, y dirigido al director general y al coordinador de infraestructura del propio Instituto, el diagnóstico hizo gala de precisión al dar cuenta de 277 afectaciones a esa red vial.

Del conjunto de daños, por la cantidad sobresalían los municipios de Iliatenco, con 43 afectaciones, seguido de Tlapa con 34, Atlixtac 31 y Metlatónoc 27; mientras que Atlamajalcingo del Monte, Acatepec, Malinaltepec y Tlacoapa, registraron 21 afectaciones cada uno, sólo por citar los municipios por arriba de 20 casos.

Los puntos diagnosticados fueron desde pequeños derrumbes y fisuras, hasta rupturas mayores, deslaves, desplazamientos, hundimientos, zocavones y agrietamientos, que evidentemente requerían cirugía mayor y recursos adicionales.

 

Los grandes daños

 

Entre los daños destacaban algunos por su magnitud, como el de Zontecomapa en el municipio de Acatepec, camino que en tramos sucesivos sufrió deslaves de cientos de metros lineales, por la fuerza que alcanzó la corriente del río, lo que ya entonces lucía como una fractura aparatosa pero que hoy, con lluvias y meses acumulados, el caudal ha seguido socavando y desprendiendo sus materiales, como pudo constatar El Sur en recorrido reciente.

Sobresale también Totomixtlahuaca, del municipio de Tlacoapa, donde el diagnóstico apuntaba el derrumbe de un tramo de 30 metros, pero que, a estas alturas, la falla supera los 100 metros y resulta claramente progresiva.

Se pudieron verificar otros puntos menores, como en El Rosario, del municipio de Atlamajalcingo del Monte y La Soledad en Tlapa, y por vía indirecta, en redes sociales y telefónicamente, se obtuvo información adicional con la que se puede afirmar que la mayor parte de los daños –no se afirma que todos– sólo han empeorado al paso de los meses.

Ocho municipios presentaron más de veinte puntos críticos en sus caminos. Por la magnitud destacan algunos como el tramo de Barranca Pobre y Rincón de los Pinos, de Acatepec, con deslave y desplazamiento de más de 50 metros lineales. En el trecho Crucero Plan Ojo de Agua a Apetzuca, un “deslave del hombro completo de pavimentación” de 34 metros lineales. Entre Zontecomapa y Plan Ojo de Agua, “erosión de pavimento y daño en la base”, en más de 70 metros lineales. Y con afectaciones similares de este mismo municipio, segmentos entre Buena Vista y Xolotlancingo y entre Mesón Zapata y Loma Tuza.

En el municipio de Atlamajalcingo del Monte, en el tramo entre Zilacayotitlán y El Rosario se presentaron múltiples averías como el “asentamiento y deslizamiento de dos roderas y un empedrado”, de 60 metros lineales. En el camino de Plan de Guadalupe a Chinameca, en varios puntos se presentaron “asentamiento, fractura, deslizamiento y derrumbe en 100 metros del camino… considerando una afectación de gran magnitud”; y lo mismo en otros trozos de menor longitud. En Colonia Guerrero y San Isidro, diversos derrumbes y asentamientos de considerable magnitud.

Para Malinaltepec, a la altura de Unión de las Peras, asentamientos y derrumbes, y lo mismo en Llano Pantanoso, un camino envidiable por el toque estético que le imprimieron, mientras que en Espino Blanco, en diversos puntos se presentaron deslizamientos y socavones.

En Metlatónoc, en el tramo Tepehuaje y Valle Hermoso, se presentó un “corte total de calzada de 60 metros lineales”, y otros socavones; en tanto que en el segmento de la cabecera municipal a Colonia Universidad, además de derrumbes se presentó un “asentamiento crítico de un metro de altura de la calzada completa”, con corte “significativo a las roderas y empedrado”.

En Tlapa, de sus 34 daños, destaca entre Las Pilas y Colonia Guadalupe, un “asentamiento crítico” de 30 metros lineales, y otro de igual magnitud, pero en sentido transversal a la calzada; mientras que en el tramo de Tlalquilzinapa y Tlaquilzingo, se presentaron diversos asentamientos de 15 y 30 metros de afectación, además de observar que se trata de un “terreno inestable”.

Entre los municipios con menos de 20 afectaciones, resaltan algunas de ellas también muy aparatosas. En Alcozauca, un punto del segmento entre Ixcuinatoyac y Zoyatlán, presentó “socavación de pavimento en franjas de rodera y empedrado, de 30 metros lineales y continuará”.

En Xalpatláhuac, en el punto de Tlaxco, se registró “asentamiento crítico en todo el cuerpo del camino con una longitud de 200 metros lineales y un ancho de seis metros”, además de otros deslaves y hundimientos menores.

En Zapotitlán Tablas, en tramo de San Marcos a Santa Rosa, asentamientos y “derrumbes de alto riesgo”, y, finalmente, en Olinalá, en el trozo entre la cabecera municipal y Temalacatzingo, se registraron asentamientos, grietas, levantamiento de roderas y “fisuras menores”.

 

Fincar responsabilidades y que sigan los caminos

 

“Nunca dijo el presidente López Obrador que se hicieran caminos mal hechos. A él le tocó autorizar los recursos para que esto fuera posible”, dice Rigoberto Cortés Ortiz, de Iliatenco, quien en recorrido con El Sur, lamenta que “mis paisanos fallaron mucho”, pero afirma que ahora no es tiempo de culparse entre autoridades y comités, sino de que se concluyan todos los caminos y se avance más, y “que se investiguen desvíos o mal uso de recursos, lo que sea que se haga y que la pague quien la deba”, pero que las comunidades no queden afectadas sin posibilidad de continuar sus caminos.

Y es que en Iliatenco, el  verdadero problema ni siquiera es la reparación de las afectaciones, a pesar de encabezar la lista del diagnóstico, sino que no se terminaron los propios caminos, a pesar de que el recurso se entregó al cien por ciento al gobierno municipal, por lo que, a estas alturas, resulta en un “verdadero desfalco contra el que nadie hace nada”, a decir de Tomás Santana, coordinador de comisarios y de delegados municipales y de colonias del municipio, como lo veremos en la segunda parte de esta información, junto con los extraños sucesos de Tlacoapa, donde hasta los muertos cobraron en lista de raya.

 

 

Texto y foto: Martín Equihua