10 abril,2026 5:04 am

En la presentación de una película sobre la OCSS y los Mesino llaman a articular el movimiento social

 

Chilpancingo, Guerrero, a 10 de abril de 2026.- Defensoras de derechos humanos y dirigentes sociales llamaron ayer a articular el movimiento social, durante una conferencia de prensa en la que se convocó a presenciar el documental La misma sangre, de los cineastas Ángel Linares y Miguel Ángel Sánchez, que narra la lucha de la familia Mesino del municipio de Atoyac.

La película, que fue seleccionada para participar en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara el 21 y 22 de abril, será proyectada el 28 de abril en el auditorio Sentimientos de la Nación de Chilpancingo.

Los activistas consideraron imprescindible el reagrupamiento del movimiento social, de los defensores de derechos humanos y de las madres buscadoras, porque, coincidieron, en el actual gobierno de la Cuarta Transformación sigue el mismo patrón de criminalización, represión, persecución e impunidad.

La conferencia se realizó en las instalaciones de la Red de Defensoras de Derechos Humanos, y estuvieron la dirigente de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino; la activista, María Luisa Garfias; la defensora de derechos humanos, Silvia Castillo; la ex coordinadora de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC), Felícitas Martínez; el dirigente nahua del Alto Balsas, Carlos de Jesús y el abogado de la Red de Defensoras de Derechos Humanos Alejandro Ramos.

Norma Mesino explicó que el documental contiene la lucha de tres generaciones; la primera que inició su abuela, Ana Acosta, una de las primeras buscadoras de Guerrero para encontrar a su hijo Alberto Mesino Acosta, desaparecido en 1974, y que se sumó a doña Rosario Ibarra del colectivo Eureka, quien buscaba a su hijo Jesús Piedra.

La segunda, de su padre Hilario Mesino Acosta, que se inició como integrante de la Coalición de Ejidos de Atoyac y posteriormente fue el fundador de la OCSS, y la tercera generación es la de las hijas e hijos de Hilario; los finados Rocío y Miguel Ángel, y la actual dirigente de la OCSS, Norma Mesino.

El documental contiene, además, la lucha de la OCSS cuyos integrantes fueron víctimas del ataque por policías estatales el 28 de junio de 1995 en el vado de Aguas Blancas, de Coyuca de Benítez, donde fueron acribillados 17 de ellos.

Desde entonces, los miembros de la organización han sufrido persecución, criminalización y represión, y en 30 años se contabilizan 45 ejecuciones extrajudiciales, la mayoría de las víctimas eran dirigentes de la OCSS, así como cuatro desaparecidos: el primero de ellos Gilberto Romero Vázquez y después, los hermanos Benito y Mauro Bahena, que no están en el registro de víctimas en la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV).

Como parte de la persecución, se cuentan también, 12 presos políticos, uno de ellos, Antonio Barragán Carrasco, quien sigue encarcelado.

Además, hubo un número indeterminado de desplazados, “porque muchos ni siquiera se documentaron porque la organización tuvo golpe tras golpe que ni siquiera tuvimos respiro”, contó Norma Mesino.

Recordó que dos de ellos fueron Gilberto Aguirre Bahena y Antonio Barragán Carrasco que se fueron a San Quintín, Baja California, a trabajar de jornaleros y aun allá fueron detenidos por el gobierno de Felipe Calderón, debido a que la persecución siguió de manera sistemática en los sexenios posteriores al de Ernesto Zedillo, cuando ocurrió la masacre, dijo Norma.

De ellos siguen detenidos Barragán Carrasco “a pesar de que su caso ha sido reiteradamente expuesto en las conferencias matutinas, primero de Andrés Manuel López Obrador y ahora de Claudia Sheinbaum, pero a pesar de que se han comprometido a amnistiarlo, no han cumplido.

“El caso ni siquiera se ha revisado y no hay interés del gobierno de la Cuarta Transformación por atenderlo”, reprochó la dirigente.

Dijo que sigue preso “a pesar de que es un candidato idóneo para ser amnistiado porque cubre todos los requisitos”.

Denunció que la persecución y criminalización a la organización fue “porque Rubén Figueroa dio la orden de desarticular y acabar con la OCSS”, dijo en referencia al ex gobernador señalado como el responsable intelectual de la masacre.

Explicó que todo ello recoge el trabajo de los cineastas Ángel Linares y Miguel Ángel Sánchez.

La dirigente denunció que el gobierno actual sigue el mismo patrón de represión, persecución e impunidad, pero que es más difícil denunciar.

Expuso que si en los anteriores gobiernos (del PRI) se ensañaron con las organizaciones, hoy el movimiento social, los luchadores y defensores sociales están viviendo momentos mucho más críticos, porque la persecución y la represión no viene directamente del gobierno, sino de grupos de la delincuencia “que están relacionados con el gobierno”.

“Estamos en un momento más difícil para realizar nuestro trabajo. Antes sabíamos quién nos reprimía, quien nos podía detener o asesinar, y hoy no, no te dan la cara, ponen a otra gente, se utiliza al crimen organizado para levantar, disuadir, asesinar, por eso la situación es mucho más compleja”, denunció Mesino.

Agregó que en todos los municipios se vive la misma situación “ya es una situación muy complicada levantar la voz”.

Contó que los ejemplos más recientes son el asesinato del dirigente del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui y la detención del defensor social Ubaldo Segura Pantoja, que ocurrieron en este gobierno de la Cuarta Transformación.

“Por eso queremos que las luchas de los defensores se visibilicen y que el Estado realmente retome esta demanda de protección a las y los defensores”.

La integrante de la Red de Defensoras de Derechos Humanos Silvia Castillo, declaró que, en la actualidad, siguen los mismos patrones de violaciones a derechos humanos y no hay ningún cambio, y dijo que como ejemplo están los miles de casos de desaparecidos que se hicieron visibles después de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

Señaló que en el actual gobierno, a pesar de las recomendaciones, y aun cuando las organizaciones de derechos humanos y colectivos han mantenido de manera constante la denuncia, no se ha implementado ningún mecanismo para evitarlos, “por el contrario, cada día van aumentando, y pareciera ser que no pasa nada”.

“Una prueba es la postura vergonzosa de la presidenta Claudia Sheinbaum que rechazó el informe del Grupo de Desapariciones Forzadas de la UNU”, indicó.

Por ello pidió “arropar” la película La misma sangre “y la hagamos nuestra, porque es un botón de muestra de todo el entramado de injusticias, mientras el Estado cada vez es más insensible”.

Por su parte, Felícitas Martínez Solano explicó que el tema de la película es actual “porque a más de 30 años de la masacre de Aguas Blancas, todavía no hay justicia para ninguna de las víctimas y no hay encarcelamiento para los autores intelectuales”.

Coincidió que en Guerrero “estamos viviendo una etapa muy difícil en materia de injusticias y de derechos humanos, como desde hace muchos años”.

En tanto que Carlos de Jesús Alejandro agregó que lamentablemente para el movimiento social la situación no ha cambiado; la represión, el hostigamiento y la persecución en general siguen vigentes”.

Añadió que, por ello, actividades como la presentación del documental, contribuyen a reactivar y converger el movimiento social, de lo contrario, la situación no va a cambiar.

“Se ha visto que, en este gobierno, en vez de que ya no haya impunidad, se solapa y hasta se homenajea a quienes fueron represores de la lucha social, como el ex gobernador Rubén Figueroa que durante su periodo se dio la guerra sucia”.

“Tenemos que convocarnos para articular el movimiento social, el campesino, popular, magisterial, sindical, y los defensoras y defensores de derechos humanos para reorganizarnos y construir una agenda común”, propuso.

Concluyó que actividades como la presentación del documental La misma sangre contribuyen a ese fin.

Después del Festival de Cine de Guadalajara el 20 y 21 de abril, el documental se proyectará el 28 de abril en el auditorio Sentimientos de la Nación de Chilpancingo a las 11 de la mañana.

Norma Mesino informó que en la exhibición en Chilpancingo estarán los dos cineastas y los defensores de derechos humanos Tita Radilla y Abel Barrera, y el periodista Arturo de Dios Palma.

Invitó a estudiantes de la UAG, a las madres buscadoras, a los colectivos y organizaciones sociales, porque se busca que la película arrope todas las luchas y demandas de justicia.

Zacarías Cervantes / Foto: Jessica Torres Barrera

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