
La dependencia federal les informa que tendrán que hacer un pago cuatrimestral de mil 800 pesos. Se aplicaría a quienes realizan actividades de venta de productos sencillos como Bon Ice, chicharrones y elotes. Será como un cobro de piso, le dicen a Marino Mejía. “Mejor ya no trabajo”, se queja una, en una reunión que termina sin respuestas
Acapulco, Guerrero, 8 de julio de 2026. Comerciantes informales de playa se manifestaron en contra de un pago cuatrimestral de mil 800 pesos para vender en la zona federal, que les impondrá el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Alegaron que hay días en que no hay ventas y no tienen un espacio de playa fijo y que en temporadas vacacionales llegan vendedores foráneos, quienes no van a pagar.
La mañana de este martes en la cancha de la CROM en el Malecón de Acapulco fueron convocados los comerciantes y prestadores de servicios turísticos informales de las playas de Icacos hasta Caleta. En el lugar se congregaron unas mil personas.
El reclamo generalizado de los comerciantes fue el pago, principalmente de quienes realizan actividades de venta de productos sencillos como Bon Ice, chicharrones y elotes.
Una vendedora de Bon Ice dijo que en temporada baja su ganancia a veces es de 180 pesos al día, por lo que pagar un permiso de mil 800 pesos cada cuatro meses significa que sólo trabajara para pagar a Fonatur.
Una vendedora de elotes propuso que el pago de mil 800 pesos sea por la organización que se dedica a la venta de esos productos.
Una vendedora de chicharrones dijo que mejor ya no va a trabajar porque no podría pagar ese permiso, “lo que gano no me alcanza”.
Los comerciantes manifestaron que las ventas no son iguales para quienes dependen de la playa, y aque entre semana no hay ventas pues solo llegan vacacionistas los fines de semana.
Otra comerciante manifestó que ella acudió a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para regularizarse como comerciante informal, pero en esa ocasión le informaron que por ser informal y por no tener un espacio de playa no podían regularizar su actividad, por lo que criticó por qué Fonatur quiere aplicarles un cobro si ellos no ocupan un espacio de playa, pues caminan de un lugar a otro. Otro comerciante preguntó cuál será el beneficio que van a recibir por hacer el pago que se les propone; para ambas preguntas no hubo respuesta.
Durante la reunión hubo muchos gritos de personas que reprochaban al representante de Fonatur, Marino Mejía, que supuestamente los iban a ayudar pero que al imponerles ese cobro les impedía trabajar. Compararon que anteriormente los traían “como cuche en callejón” para que limpiaran las playas, pero no les cobraban, a lo que el representante de Fonatur respondió con ironía: “¿ah, no?”
Otro comerciante desde la muchedumbre gritó que ese pago cuatrimestral es igual a que si estuvieran cobrando piso, como hace la delincuencia.
Para contener los reclamos, el representante de Fonatur les dijo a los comerciantes que será la Semarnat la que definirá el costo del permiso cuatrimestral, a lo que los comerciantes le dijeron que en la reunión pasada él fue quien les informó la tarifa de mil 800 pesos.
Los vendedores serán registrados
La información que les dio Fonatur es que a partir del lunes van a recibir el padrón de cada organización, deben especificar nombre, teléfono, giro y tramo de playa que recorren. Este listado será cruzado con el padrón histórico que se tiene y a partir de esa revisión se hará una depuración y se llamará de manera individual a cada integrante.
Les advirtieron que los ven-dedores de comida que cocinan en anafres en las playas no podrán seguir con esa actividad porque está acreditado que los residuos que generan como aceites y restos de aguas jabonosas con que lavan sus utensilios los depositan en la arena.
También les informaron que no se permitirá la renta de bocinas porque generan contaminación auditiva.
Entre las condiciones que deben acatar es cambiar sus camisetas que los identificaban como parte del Frente de Defensa de la Zona Fede-ral Marítimo Terrestre, reempla-zarlas por otras con los logotipos de Acapulco, teléfonos de emergencia, la actividad a la que se dedican y el tramo de playa que recorren.
Otra condición es que en temporada alta “nadie crece” nada de contratar a diez trabajadores para ocupar mas espacio de playa.
También les informaron que deberán respetar los giros, tramos de playa que les correspondan “quien no respete se le quita (el permiso) y no se repone”.
“Si se portan mal se los vamos a retirar y esa posición no va a cambiar”.
A los comerciantes que rechazan el pago, se les dijo que la playa es de todos pero para el disfrute del espacio y ellos realizan actividades económicas por eso deben ser regulados.
En el caso de los adultos mayores les dijeron que podrán dejar el espacio a un hijo o familiar cercano y no podrán trabajar menores de edad en la playa.
Los meses de julio y agosto de este año serán para evaluar la capacidad de carga de los espacios de playa, en septiembre y octubre se van a organizar a los comerciantes y en la temporada de fin de año van a empezar a trabajar en el nuevo esquema de organización con permisos y uniformes nuevos.
Los padrones de cada organización y por giro los van a empezar a recibir a partir del próximo lunes en las oficinas de Fonatur.
Uno de los comerciantes que se dedican a la renta de bocinas en la playa advirtió a sus compañeros que así como ahora dicen que su actividad genera contaminación auditiva, después el Fonatur va a seguir con las que venden comida porque va a decir que generan residuos que contaminan la playa y así hasta expulsar a todos los comerciantes.
También se les avisó que ya no se va a permitir la venta de micheladas en las playas.
En la reunión los comerciantes también señalaron a uno de los asistentes como parte del grupo “de los que están presos”, en referencia a los dirigentes del Frente, Jesús Za-mora Cervantes y Arturo Pantoja.
Otro de los vendedores de playa pidió que todos los ofrecimientos que hace Fonatur se queden por escrito en un documento para que después no haya malos entendidos “que pasen a traer a los más jodidos”
A la reunión acudieron comerciantes que trabajan en la Costera con permisos del Ayuntamiento. A ellos le dijeron que no podrán entrar a la playa y que sus permisos los deben renovar con el gobierno municipal.
Marino Mejía, el representante de Fonatur que dirigió la reunión se negó a dar declaraciones sobre lo que trató con los comerciantes.
Durante la reunión estuvo custodiado por policías turísticos armados con rifles quienes lo escoltaron hasta que se subió a un vehículo.
Daniel Velázquez/ Foto: Jesús Trigo


