26 enero,2018 6:47 am

En ruta ciudadana

Jorge Camacho Peñaloza

El voto es el sagrado ejercicio del poder del ciudadano

Machado

Muchos ciudadanos y ciudadanas sí quieren que los partidos sigan en poder del gobierno en sus tres órdenes. Son militantes, seguidores, simpatizantes y parte de la clientela que los partidos han ido construyendo aprovechándose de la pobreza e ignorancia de la población, seguramente que los candidatos de los partidos van a obtener muchos votos en la próxima elección.

Pero también he podido constatar a lo largo y ancho del país acompañando a Margarita Zavala, que una parte mayoritaria de ciudadanía no está contenta con los partidos y sus candidatos, son ciudadanos y ciudadanas que día a día se la rajan en sus trabajos, escuelas, hogares, oficinas, transportes, fábricas, en el campo, empresas, comercios, en las plazas, calles, centros comerciales, que quieren que alguien que no dependa de los partidos, alguien independiente, una ciudadana o ciudadano, tome el gobierno y lo ejerza de otra forma, en beneficio de la gente, tomando en cuenta a la ciudadanía, a las organizaciones, poniendo énfasis en la soluciones de los problemas más apremiantes como el de la inseguridad, la pobreza, la falta de oportunidades.

Los partidos políticos son instituciones que teóricamente tienen su rol en las democracias como organizaciones que aglutinan a personas en torno a valores y principios acerca del funcionamiento de la sociedad, de la vida, la justicia, el bienestar, las familias y las personas, sobre la ley, los problemas colectivos y sus soluciones, instituciones y formas de ejercer el poder.

Son también mecanismos indispensables para la pluralidad y competencia civilizada por el poder político, para acceder al poder y se supone que son intermediarios entre la sociedad y este poder político a efecto de que las aspiraciones y necesidades de la sociedad estén presentes en los programas de gobierno.
Sin embargo, en la práctica los partidos políticos se han convertido en cotos de poder de grupos cuyos principales líderes se encargan de administrarlos y cuidarlos para determinar quiénes y cuándo sus incondicionales pueden acceder a una candidatura, y ya en el poder ejercerlo para beneficio más personal que social a pesar de que están obligados a administrar programas preestablecidos o etiquetados como se dice ahora.

De tal suerte que los partidos se han convertido en estructuras rígidas, piramidales, inaccesibles, muy disciplinadas hacia su interior, clientelares, agencias de colocación y en clubes de amigos, distanciados de la sociedad y sus problemas a la que sólo voltean a ver cuando hay proceso electoral; además, a los ojos de la sociedad los partidos se han convertido en alcahuetes, tapaderas y hasta cómplices de la corrupción y escándalos de sus candidatos ya en cargos de elección popular.

Por lo anterior, ya hay en los ciudadanos un rechazo generalizado hacia los partidos políticos, situación por la cual en la última reforma electoral se aprobaron las candidaturas independientes o ciudadanas a partir de lo cual se abre una coyuntura histórica en el país porque en la próxima elección habrán de competir por el voto del electorado las propuestas de los partidos y las de las candidaturas independientes.

En lo que respecta al equipo de Margarita Zavala como aspirante ciudadana registrada y en proceso de obtener la candidatura a la Presidencia de la República, hay excelente ánimo, hemos logrado rebasar el millón de firmas y sólo hace falta algunos estados para completar el requisito que sin duda alguna lo cumpliremos.

Una vez en la boleta estamos seguros de que la ciudadanía que no ve bien a los partidos optará por Margarita Zavala, es la figura con más carisma y la que más confianza despierta entre la ciudadanía, tiene propuestas claras para resolver los problemas del país y de la gente, para mejorar el desempeño honesto del gobierno y gobernante con la sociedad, vamos por buen camino, hacia la candidatura y después hacia la Presidencia de la República, otro México mejor está en camino.

Vuela vuela palomita y ve y dile: A toda la paisanada del estado, que ante la violencia jalemos todos parejo porque a quien le conviene que la sociedad, gobierno y partidos estén confrontados, es a la delincuencia.