
Ciudad de México, 9 de febrero de 2022. El General de División Agustín Radilla Suástegui, subsecretario de la Defensa Nacional, sacó el pecho para representar en la ceremonia del 109 Aniversario de la Marcha de la Lealtad al titular de la dependencia, Luis Cresencio Sandoval, aislado tras ser contagiado de Covid-19.
Es la primera vez que un General Secretario se ausenta de una ceremonia de esta talla.
Por su conducto, Radilla garantizó al presidente Andrés Manuel López Obrador unas fuerzas armadas regidas en la lealtad y la institucionalidad.
También presteza. Sin un interés más allá que el del cumplimiento de las tareas asignadas a los militares.
“A lo largo de 109 años de vida institucional nuestra norma ha sido la del respeto y la lealtad a las instituciones legalmente constituidas por mandato del pueblo, sin que haya un interés más allá del cumplimiento eficaz y eficiente de las misiones generales y tareas asignadas en beneficio de México”, dijo Radilla en su discurso.
“Tenga la certeza para que, los que integramos las Fuerzas Armadas, los preceptos de lealtad y institucionalidad de hace 109 años son los mismos”.
En la ceremonia, de 35 minutos, Radilla, un mando apegado a la Educación y la Doctrina dentro del Ejército, indicó que las Fuerzas Armadas refrendan en esta fecha el compromiso irrenunciable de fidelidad a la Patria.
“De respeto a la Constitución, a los poderes legalmente constituidos y a los derechos humanos, hoy como ayer la lealtad de quienes formamos parte de las Fuerzas Armadas es permanente, es para el pueblo de México y es para sus instituciones”, añadió.
“Los militares de hoy continuaremos desempeñando las importantes tareas de defender a la Nación garantizar la seguridad interior, auxiliar en casos de necesidades públicas y apoyar a población cuando se presentan desastres, así como contribuir al desarrollo y progreso de nuestro País en las áreas en que nuestra organización, doctrina y capacidades tienen mucho que aportar”, señaló Radilla, único orador de la ceremonia.
El presidente López Obrador llegó al pie del Castillo de a Chapultepec acompañado de su esposa Beatriz Gutiérrez Müller.
Se separaron al momento de abordar los Humvee militares. El tabasqueño abordó el 1511141 y su esposa y otros funcionarios el 1511142.
En la subida del Presidente hasta el Alcázar fue escoltado por caballos del Heroico Colegio Militar.
Tras el discurso del segundo en la Plana Mayor de la a Secretaría de la Defensa Nacional, los cadetes de Heroico Colegio Militar Jenny Bolaños y Oscar Monroy clamaron la poesía “La escolta del Mártir”.
Después fue entonado el Himno del Colegio Militar, tarareado por la esposa del presidente, Beatriz Gutiérrez Müller, y Sergio Gutiérrez Luna, presidente de la Cámara de Diputados, que se apoyaron de una hojita para leer los versos.
López Obrador se despidió del Lábaro Patrio y de su Gabinete legal y ampliado.
Una señal del General Radilla destanteó al Presidente.
“Vamos en ésta ¿en ésta?”, preguntó al General quien le señaló con la mano y apuntó a las escaleras traseras del vehículo militar.
Al subir la escalera el Presidente se percató de que había un tubo y que no podría pasar al frente, por lo que se frenó y descendió los escalones en reversa.
“De este lado”, expresó. Para subir del lado izquierdo del Humvee.
Texto: Benito Jiménez / Agencia Reforma / Foto: Presidencia


