22 marzo,2022 9:28 am

Encuentran falta de apoyo e indiferencia quienes viven con síndrome de Down, señala ONG

La coordinadora del grupo Miel y Canela recuerda en el día mundial de la afección el derecho de toda persona a acceder a la educación, servicios de salud, oportunidades de trabajo, vivienda, seguridad, y más dentro de una sociedad

Acapulco, Guerrero, 22 de marzo de 2022. La falta de apoyos y la indiferencia de la gente son los principales obstáculos que encuentran las familias que tienen entre sus miembros a alguien con síndrome de Down.

Así lo aceptó la coordinadora del grupo Miel y Canela, Diana de la Peña Wallace, quien dentro del Día Mundial del Síndrome de Down (21 de marzo) recordó la importancia del acceso a toda persona a la educación, servicios de salud, oportunidades de trabajo, vivienda, seguridad, y más dentro de una sociedad y sin importar su origen, religión, etnia, orientación sexual, capacidad intelectual, género, situación financiera, entre otros.

En breve charla frente al parque Papagayo, antes de una convivencia de celebración en Luces del Mar, recordó que este año el lema es precisamente la inclusión por lo que llamó a la sociedad a reflexionar al respecto de la gente con síndrome de Down.

“Para mí significa que los aceptes como son, que pasen contigo el tiempo, que salgan a pasear contigo, que no los abandones en casa, que no los escondas, que la gente que los vea los salude y no los mire feo”.

No obstante, dijo en Guerrero hay dificultades para lo anterior pues, “no tenemos por ejemplo descuentos de algún tipo y tampoco hay la cultura de la gente y de las autoridades como para verlos como un grupo vulnerable; por ejemplo no tenemos preferencias en las filas como sí en otros lados del país”. Añadió que ha tocado puertas, pero aún no han recibido respuestas.

Además, reveló que actualmente sufren por no tener un lugar específico para desarrollar sus actividades ya que antes de la pandemia lo hacían en un domicilio particular de la colonia Progreso, pero ahora ya no disponen de él. Dijo, “estamos con la inquietud de mantener a nuestros niños ocupados, pero hay también gente adulta con nosotros y que no puede estar sin hacer nada por lo que decidimos unirnos para desarrollar algunas actividades”.

Así y tras señalar que el grupo ha crecido –ahora son 27 personas con las que trabajan– recordó que ofrecen diferentes talleres: pintura en tela y cerámica, baile y repostería.

De hecho, reveló que el nombre del grupo, Miel y Canela, viene de sus inicios hace tres años cuando iniciaron con el tema de repostería para con apenas nueve personas a las cuales quisieron ofrecerle algo más para su desarrollo, destacando que son una bendición y no una carga ni una dificultad.

“No es difícil, lo difícil es que la gente los acepte, lo difícil es saber que los ve como ratitas, lo difícil es que no tenemos apoyos económicos como otros grupos lo tienen; no es difícil tener a un angelito con nosotros”, puntualizó quien tiene precisamente una hermana con este síndrome.

“No tengo una carga, tengo una compañía”, dijo gustosa, para luego partir en compañía de los demás miembros del grupo –y un grupo más de gente con autismo– a su convivencia (juegos, comida, música), misma que inició alrededor del mediodía y se desarrolló en un domicilio particular allá por Luces del Mar, y que fue apoyada por diversas empresas particulares como Turismo Palos, el Hotel Dreams y personas como Jacko Badillo.

“Se trata de celebrar a las personas con Síndrome de Down como se lo merecen”, concluyó De la Peña Wallace.

Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano