
Texto: DPA / Foto: Especial
San José, Costa Rica, 24 de junio de 2018. El presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado, que asumió el mando el pasado 8 de mayo, enfrentará este lunes una gran huelga nacional contra un fuerte paquete fiscal cuya aprobación es impulsada por el mandatario en la Asamblea Legislativa.
El movimiento fue convocado por los principales sindicatos estatales de Costa Rica, aglutinados en un denominado colectivo “Patria Justa”, que agrupa a unos 60 gremios.
Los gremios realizarán la huelga, la primera que enfrentará Alvarado en sus apenas seis semanas de gobierno, como parte de una cadena de protestas contra la iniciativa fiscal, iniciada por la administración anterior, y que desembocó en una gran manifestación de protesta en la última semana de abril, en vísperas del traspaso demando.
El viernes, el gobierno, por medio de su ministro de la Presidencia, Rodolfo Piza, calificó de “injustificado” el llamado a huelga y advirtió que “hará daño a los costarricenses, especialmente a los usuarios de los servicios públicos, a los trabajadores, al país”.
El gobierno está urgido de aprobar un paquete impositivo para enfrentar un déficit fiscal que en el 2017 superó un 6.2 por ciento del producto interno bruto, uno de los más elevados de América Latina. Se trata de un grave problema financiero que Costa Rica arrastra desde hace más de una década.
El plan fiscal busca transformar un impuesto a las ventas del 13 por ciento en un impuesto al valor agregado por el mismo monto, pero ampliado a otros rubros de la canasta básica. También pretende gravar servicios educativos y de salud privada, y recortar beneficios salariales como bonos a los empleados del sector público.
Los sindicatos del sector insisten en que ese paquete golpeará los bolsillos de los trabajadores, y no a las grandes empresas.
“Vamos a la huelga”, dijo este domingo el Secretario General de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (Anep), Albino Vargas, tras exigir a las autoridades que incluyan a los gremios en un gran diálogo nacional sobre lo que denominan “paquetazo fiscal”.
La huelga podría afectar servicios bancarios, educativos, de salud y a decenas de dependencias públicas.
El plan ya había tenido avances en la pasada legislatura, pero no llegó a aprobarse. Con el cambio de Gobierno, la discusión se reinició en el Parlamento.
Vargas dijo este domingo que el “paquetazo fiscal”, atenta contra el bolsillo de los trabajadores y los sectores mas vulnerables y no contra el de los sectores con más poder económico.
En el contexto de la discusión, la Ministra de Hacienda, Rocío Aguilar, planteó la semana pasada ante los diputados la necesidad de aprobar fuertes medidas contra la evasión fiscal y revisar las convenciones colectivas de trabajo en el sector gubernamental, cuyos beneficios para los servidores públicos con considerados como “disparadores” del gasto.
El Banco Central advirtió recientemente que el déficit podría superar el 8 por ciento en 2018 y 2019 si no se adoptan medidas para contenerlo.
Los partidos opositores condicionan un aval al plan del gobierno a un drástico ajuste en el gasto público.
Con un Producto Interno Bruto (PIB) cercano a los 80 mil millones de dólares (mdd), Costa Rica, un país de 4.9 millones de habitantes, tiene una economía basada en el turismo, los servicios y las exportaciones de productos agrícolas, como banano, café y piña.


