5 marzo,2026 9:14 am

Entre abucheos e insultos de aficionados cae el América 2-1 ante Bravos de Juárez

Recibe a las Águilas un aguacero en Ciudad de los Deportes. Se lesiona de gravedad Víctor Dávila, a quien le anularon un gol al minuto 23

Ciudad de México, 5 de marzo de 2026. Una tormenta recibió al América en el Estadio Ciudad de los Deportes.

Una peor, debido a los abucheos e insultos de la gente, lo despidió tras caer 2-1 con Bravos.

Al inicio del juego muchos se resguardaron del aguacero en el pasillo, así que ni se enteraron del gol de Jairo Torres al quinto minuto.

El clima era cómplice del momento del América, que apenas el sábado se comió cuatro goles.

Como a estas Águilas todo les sale mal, al 23’ les anularon un gol de Víctor Dávila por fuera de lugar. A la media hora cesó el aguacero, pero no las malas noticias ya que al 36’ el propio Dávila se hizo pedazos la rodilla derecha, que se le trabó en el césped. Fue trasladado en ambulancia al hospital.

Sus compañeros no hallaban respuestas tácticas. No entendían cómo reponerse de ese gol de vestidor, cuando Aarón Mejía (sustituto de Kevin Álvarez por la lateral derecha) fue superado por José Luis Rodríguez, quien asistió a Jairo.

La impotencia en la cancha tuvo eco en la tribuna. Sonó el primero de al menos 10 gritos homofóbicos en los despejes del portero Sebastián Jurado. Las barras, ya casi siempre alineadas al club, exigieron a los jugadores al son del “pongan huevos”.

El abucheo al finalizar el primer tiempo era hasta lógico. La gente solo se calmó al entonar “Mi Mayor Anhelo” y con el ingreso de Alejandro Zendejas.

El 10 del América es el diferente. El equipo necesita de las individualidades ahora que los planteamientos tácticos no le salen a André Jardine y a su auxiliar Paulo Victor, ese que al término del torneo se irá a Brasil a dirigir a las Selecciones Sub 20 y Sub 23.

Zendejas marcó el empate al 68’, con un tiro raso. Corrió a celebrar con los suplentes y el cuerpo técnico.

Ya no llovía, pero la defensa azulcrema hacía agua. Luca Martínez perdonó en tres ocasiones, la última de ellas al poste. Al 90’+3’, Guilherme Castilho liquidó a los azulcremas.

Al América le llovieron abucheos al reanudar el juego. Después, los insultos. Se desató otra vez la tormenta, que ya nada tuvo que ver con el clima.

Rayados vuelven a sonreír

Los Rayados y su afición volvieron a sonreír.

Tras la goleada que Monterrey le propinó anoche de 4-0 al Querétaro, Nicolás Sánchez tuvo un arranque de ensueño al frente del equipo.

Uno de los históricos del club, acompañado de otros multicampeones como Severo Meza en la banca y Walter Erviti en las tribunas, le dio frescura a los Rayados, que tras la victoria llegaron a 13 puntos para igualar a su próximo rival, Tigres, que cayó 3-1 ante Puebla.

La afición olvidó los tragos amargos de la etapa de Domenec Torrent gracias al triunfo que, si bien estaba presupuestado ante el penúltimo lugar del Clausura 2026, era necesario para calmar las aguas previo al Clásico Regio.

Luca Orellano tuvo una noche mágica al marcar dos goles y asistir para dos más, llevándose el protagonismo de la velada en el Estadio Monterrey.

Nico, quien estaba en el cuerpo técnico de Torrent, arrancó con un cuadro semialternativo en el que dejó a Sergio Canales en la banca por dosificación, pensando en el Clásico el sábado y en la ida de Octavos de Final de la Concachampions ante Cruz Azul del próximo martes.

Se atrevió a darle titularidad a Cristian el “Demonio” Reyes, quien fue desequilibrante por la banda derecha y que, junto a Íker Fimbres, le inyectó chispa al equipo.

Sin embargo, de Canales tuvo que entrar al minuto 15, ya que se lesionó Óliver Torres.

Y el español, de bajo rendimiento en las jornadas anteriores, de inmediato le dio más profundidad y sentido a los ataques de Monterrey, que batallaba para abrir al replegado Querétaro.

Antes del ingreso de Canales, Rayados ya había tenido oportunidad de abrir el marcador con un cabezazo de Ricardo Chávez; luego el mismo español probó con un venenoso tiro al portero Guillermo Allison. Además, Orellano y Reyes también habían lanzado peligrosos dardos.

Sin embargo, fue hasta el 39’ que Orellano abrió la cuenta con un zurdazo dentro del área luego de un pase de Canales, quien, frente a cuatro defensores, le pasó el balón con exactitud.

Antes de irse al descanso, Francisco Venegas, quien sufría con el caracoleo de Reyes, fue expulsado por doble amarilla y Querétaro se debilitó aún más.

Ya con un hombre menos, Gallos terminó siendo un flan en el complemento para La Pandilla, que fue poco a poco devorando a su presa.

La cuenta se incrementó al 69’ con gol de Canales con pierna derecha, a pase de Luca.

El 3-0 se tardó, pero tras unos Rayados dominantes sin pisar el acelerador, Orellano asistió a Jesús Corona, quien de derecha disparó al arco para que el balón se fuera a la red tras pegar en un poste, dándole mayor vistosidad al gol ya al 83’.

La afición estaba feliz y ya lanzaba cánticos en torno al Clásico.

Luego de una atajada de Luis Cárdenas a Santiago Homenchenko en tiro directo, Orellano marcó el 4-0 al 90’ con asistencia en centro medido de parte de “Tecatito”.

Al silbatazo final todo fue alegría. Nicolás Sánchez felicitó a sus jugadores y éstos, al centro del campo, a sus aficionados, quienes tras una noche de triunfo ahora esperan que Rayados les regale la victoria en el Clásico y un repunte en el torneo.

Más de la jornada

Puebla 3-1 Tigres

Atlas 2-1 Tijuana

Édgar Contreras / Agencia Reforma