
En la ceremonia oficial en Oviedo, llama la galardonada a defender las libertades
Oviedo, España, 25 de octubre de 2025. La fotógrafa mexicana Graciela Iturbide y el Museo Nacional de Antropología fueron reconocidos ayer con los premios Princesa de Asturias de las Artes y de la Concordia, respectivamente, en una ceremonia marcada por un llamado a defender la educación como pilar de la democracia en un mundo dividido.
Iturbide, de 83 años, fue distinguida por una obra visual que ha retratado las costumbres, la espiritualidad y la cotidianidad del pueblo mexicano con una mirada poética y universal.
“Al igual que la inmensa mayoría de los mexicanos, soy el resultado de la fusión entre dos culturas, dos visiones del mundo casi siempre encontradas. La historia de México es la del sincretismo que me habita y no podría sacrificar una de sus vertientes sin mutilarme a mí misma”, dijo la artista con más de medio siglo de trayectoria, invitada entre los cuatro oradores de la ceremonia realizada en el Teatro Campoamor, de Oviedo.
Visiblemente emocionada y enfundada en un esmoquin negro, se refirió también a los aportes del exilio español en el país.
“A raíz de la Guerra Civil española, llegaron a México intelectuales y artistas que enriquecieron nuestra vida cultural y nos inspiraron con sus talentos y sus conocimientos. No puedo olvidarlos en un momento como éste”, apuntó.
El Museo Nacional de Antropología fue reconocido por su labor en la defensa del patrimonio indígena y la difusión del conocimiento antropológico como vía de entendimiento entre los pueblos.
En su discurso, el rey Felipe VI hizo un llamado a fortalecer la educación como “gran pilar de la convivencia democrática” y advirtió sobre los riesgos de una sociedad atrapada “entre el individualismo radical y una globalización que borra las diferencias”.
La intervención de Iturbide resonaría con el monarca al concluir aludiendo al momento actual del mundo, donde se coartan libertades y se propagan discursos de odio.
“Por fortuna, el arte fotográfico no conoce fronteras, ni tiene pasaporte, ni necesita visas, por más que algunos poderes pretendan limitar el libre tránsito entre los países y coartar la libertad de pensar y de crear”, dijo la creadora.
Agencia Reforma


