
En total, la justa cuenta con 84 importados, de los cuales 30 pasaron por el proceso de selecciones menores del lugar en el que vieron la luz y después decidieron jugar para otra nación
Ciudad de México, 17 de julio de 2021. La Copa Oro bien podría llamarse el torneo de los naturalizados.
Mientras que en México genera polémica la convocatoria del argentino Rogelio Funes Mori, en la Concacaf es una constante que las Selecciones capten talento no nativo y para esta edición del torneo, el 22 por ciento de los futbolistas registrados no nacieron en el país que representan.
En esta Copa Oro, sólo Panamá y Honduras no llamaron a naturalizados pues hasta las potencias del área como México y Estados Unidos cuentan con al menos uno, e incluso el Tri lo hizo por partida doble ya que al polémico llamado del “Mellizo”, que nació en Argentina y hasta representó a la Albiceleste en septiembre de 2012, se le unió el de Efraín Álvarez, mexicoamericano que sumó minutos en las Selecciones Menores del cuadro de las Barras y las Estrellas, pero que ahora está bajo el mando de Gerardo Martino.
“Eso ha pasado siempre, que yo lo recuerde, que se convocó a Gabriel Caballero por allá de 2002, a partir de ahí hubo un montón de convocatorias más y con el correr de los años siempre hay diferencias de criterios.
“Son situaciones que están dentro de la regla, después hay que ver quién piensa de una forma y quién piensa de otra, lo veo desde otra óptica, porque soy un extranjero que llegó a México y estoy totalmente agradecido, porque es un País que me abrió las puertas, en el cual nacieron mis hijos y en el cual decidí naturalizarme, pero viéndolo más allá de lo deportivo; después, cada uno tiene la facultad de decidir siempre y cuando esté dentro de las reglas”, declaró en entrevista con Grupo Reforma, el ex arquero del Atlante Federico Vilar.
En total, el torneo contará con 84 no nacidos en su nación, de los cuales 30 pasaron por el proceso de Selecciones Menores del lugar en el que vieron la luz, pero se decantaron por el territorio que actualmente representan antes de debutar.
De ellos, hubo futbolistas como Ryan Donk y Diego Biseswar que fueron convocados para algunos amistosos de Países Bajos, pero ahora están en Surinam, o el Seleccionado de Jamaica André Gray, futbolista del Watford, quien fue parte de la Selección de Inglaterra antes de jugar con los Reggae Boyz.
Divide hasta familias
La oportunidad de portar la camiseta de una selección distinta a la del país nativo ha generado que, para esta Copa Oro, haya dos hermanos que se puedan enfrentar con combinados distintos, un japonés que creció en Estados Unidos pero que juega para Haití y un primo de un campeón del Mundo con Francia en 1998 que porta la casaca de Guatemala.
La familia Roldán León cuenta con dos futbolistas que participan en esta edición, pero con diferentes Selecciones. Alex y Cristian nacieron en Estados Unidos, sólo que el primero decidió jugar con El Salvador, tierra de su madre, mientras que Cristian fue registrado con los estadounidenses. Ambos pudieron participar con Guatemala, lugar de nacimiento de su papá.
En la cosmopolita Copa Oro compite Zachary Herivaux, volante que nació en Osaka, Japón, pero creció en Estados Unidos, al que representó en la Sub 15, sin embargo, a sus 25 años juega para Haití.
Otro caso curioso es el del portero de francés Yohann Thuram, primo de Liliam, zaguero monarca del Mundo en 1998, que es internacional con Guatemala desde 2016.
Texto: Staff / Agencia Reforma


