11 mayo,2025 1:01 pm

“Es un dolor incomparable” la pérdida de un hijo, dice madre buscadora de Chilpancingo

Chilpancingo, 10 de mayo de 2025. Por tercer año, Blanca Mónica Hernández Castro ya no escuchará este 10 de Mayo el “Felicidades jefa, te quiero mucho” que cada Día de las Madres le expresaba su hijo César Alberto Castro Hernández, quien desapareció desde el 9 de julio del 2022.
El joven de 24 años, fue levantado ese día en la colonia Campestre, ubicada en la parte alta de la colonia del PRD, al poniente de la capital, cerca de las nueve de la noche.
El 7 de mayo pasado, en vísperas del Día de las Madres, Blanca Mónica contó por teléfono que el último contacto que tuvo con su hijo fue a las 11:40 de la noche mediante un mensaje de voz en el que le dijo: “jefa bajé a ver a mis morros, ya voy para la casa”, pero desde entonces no ha vuelto a saber nada de él.
Enferma de cáncer, motivo por el que no puede salir de su casa, la madre buscadora aceptó hablar del caso por teléfono.
Dijo que mediante el mensaje de voz escuchó a su hijo raro, “se escuchaba como que había llorado”, le preguntó: ¿qué, vas borracho hijo?, pero César Alberto sólo le contestó en un mensaje de texto ahorita que llegue a la casa hablamos”, pero nunca llegó.
A las 12 de la noche ella le comenzó a marcar insistentemente pero el aparato siempre mandó a buzón.
Después supo que hombres armados que se movilizaban en un Jetta Blanco lo habían levantado a las 9 de la noche en la calle Arnoldo Martínez, en la parte alta del PRD.
Los vecinos le dijeron a Blanca Mónica que le dieron un cachazo en la cabeza para obligarlo a meterse al carro, y ella cree que eso pasó cuando regresaba de ir a ver a sus hijos que viven con su ex pareja en esa colonia.
Después de las nueve de la noche el teléfono del joven desaparecido estuvo apagado por más de dos horas, hasta que a las 11:40 sonó el teléfono de Blanca Mónica y escuchó el mensaje de voz en el que le dijo que había ido a ver a sus “morros”, y que en cuanto llegara hablaban.
Sin embargo, antes, a las 11:30 de la noche, César Alberto le había llamado a un tío, hermano de su mamá, a quien le pidió que subiera a la casa de su madre porque quería hablar con él, pero en el trayecto el hermano de Blanca Mónica fue asesinado cuando se resistió a ser levantado.
La madre de César Alberto indicó que cree que los pistoleros a quien querían llevarse era a su hermano y que su hijo solo les sirvió de “carnada” para poder sacarlo de su casa, pero como se resistió lo mataron y se vieron obligados a llevarse a su hijo debido a que presenció el crimen.
“La intención de esa gente mala que se llevó a mi hijo era sacar a mi hermano de su casa porque lo querían a él, y a mi hijo sólo lo ocuparon para que sacaran a su tío de su casa, pero como presenció el crimen se lo llevaron”, dijo.
Blanca Mónica informó que en el Servicio Médico Forense le dijeron que el cuerpo de su hermano tenía además de los balazos, dos huellas de cachazos de pistola en la nunca, lo que indica que lo quisieron meter a fuerza al carro, “pero como era alto y fornido no fue tan fácil, se zafó y corrió, entonces le dispararon y lo mataron”.
“Contó: mi hijo era de nobles sentimientos, bien tranquilo, era peón de albañil, estaba trabajando en el parque (de la colonia) Buganvilias y todos los días pasaba a dejarles su despensa a los niños, sus hijos”.
César Alberto tiene tres hijos, la mayor de 12 y el menor de seis años.
“Se la pasaba en la casa conmigo, no le gustaba andar en bailes o fiestas, salía en la noche sólo para ir a ver a sus hijos, estaba un rato con ellos, a veces los llevaba a cenar y se regresaba”.
Días antes de que desapareciera le había dicho que se quería ir a trabajar a Estados Unidos, “nomas voy a trabajar el mes de julio aquí”, le anunció y ella estuvo de acuerdo, le contestó que le completaría la cantidad que necesitaba para irse, y hasta ya habían contactado a unos primos que tienen en Estados Unidos para que le ayudaran a pasar la frontera.
Dijo que en una ocasión el joven le dijo que no la quería dejar sola por su padecimiento de cáncer, “no te preocupes, voy a estar bien, yo veré como salgo”, le contestó Blanca Mónica, quien tiene 44 años.
La tragedia de la joven madre no comenzó la noche del 9 de julio cuando le mataron a su hermano y levantaron a su hijo. El 6 de enero del mismo 2022 le mataron a otro de sus hijos de 21 años, menor que César Alberto.
Ambos eran sus dos únicos hijos con los que todavía el 10 de mayo del 2021 se la pasó feliz, “tuve la dicha de pasar el Día de las Madres con los dos, me partieron pastel y César Alberto me llevó flores y me dio mi abrazo apretado: Felicidades jefa, te quiero mucho, me dijo”, recordó la madre buscadora.
A través del teléfono se escuchó un suspiro y con la voz quebrada, expresó: El 10 de Mayo del 2021 fue hermoso e inovidable, tuve la dicha de estar con mis dos hijos”.
Agregó que en el 2022, a su hijo menor ya se lo habían matado pero aún le quedaba César Alberto quien le colocó sus cortinas en su puerta, le llevó música y le cantó las mañanitas, “aunque tenía el dolor de mi hijo que me mataron en enero, yo me sentía todavía contenta con mi otro hijo”.
Recordó que ese 10 de mayo su hijo ahora desaparecido convivió “como nunca” con ella, también estuvo su hermano al que le mataron la misma noche del 9 de julio, “fue algo bonito que se quedó grabado en mi mente”, dijo sin abundar en detalles del festejo.
Contó que el 10 de Mayo del 2023 ya fue “muy triste”.
Explicó que muchos hijos ese día sienten el dolor cuando ya no tienen a su madre, “pero es un poco más natural la ausencia de la madre, pero cuando tienes desaparecido a un hijo y al otro asesinado, qué te puedo decir, es un dolor incomparable”.
Imagínate: “Ya no escuchar esas palabras de ‘felicidades jefa, te quiero mucho’ y ya no esperar un abrazo”.
“Para una madre que tiene desaparecido a un hijo y el otro asesinado es muy triste cuando se aproximan estas fechas. En mi situación que he tenido que pasar por la pérdida de mis dos hijos y mi hermano enmedio de mi enfermedad es muy triste, imagínate, qué se puede festejar”.
Blanca Mónica, quien es integrante del colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera, criticó la inacción de las autoridades, quienes a pesar de que les proporcionó información que podría llevar a la localización de su hijo fueron omisas.
Dijo que les pidió que revisaran las cámaras de la zona donde se lo llevaron y no lo hicieron, y un comandante de la Policía Ministerial en tono de burla le dijo: “a ese chavo ya se lo llevaron para arriba (para la sierra) y ya nunca lo van a bajar de allá”.
Dijo que le aseguraron que no había cámaras, “cuando bien se sabe que sí hay en la zona y se pudo haber visto todo, pero hubo un mal servicio de parte de ellos, perdieron mucho tiempo para buscar a mi hijo”, reprochó.
Reconoció que recientemente se retomó el caso debido al cambio de funcionarios en la Fiscalía General del Estado (FGE), pero que van a empezar de cero, es decir, “van a reabrir el expediente”, y le dijeron que ahora sí van a pedir los archivos de las cámaras de C-4 de ese año para revisar el contenido.

Texto: Zacarías Cervantes/