
Todo es tan incierto que hay equipos que pueden quedar eliminados con seis puntos, mientras que otros pueden avanzar a la ronda de los 16 mejores con tres unidades. Los clasificados: Rusia, Uruguay, Francia, Croacia, Bélgica e Inglaterra.
Texto: DPA / Foto: Twitter @FIFAWorldCup
Moscú, Rusia, 25 de junio de 2018. El Mundial de fútbol de Rusia vivirá cuatro días de infarto entre hoy y el jueves, con 16 partidos que repartirán los pases a octavos de final de la Copa del Mundo Rusia 2018.
El futbol es tan incierto que hay equipos que pueden quedar eliminados con seis puntos, mientras que otros pueden avanzar a la ronda de los 16 mejores con tres unidades.
De momento hay seis selecciones clasificadas: Rusia, Uruguay, Francia, Croacia, Bélgica e Inglaterra. Por su parte, Arabia Saudí, Egipto, Marruecos, Perú, Costa Rica, Panamá, Túnez y Polonia ya saben que tendrán que hacer las maletas independientemente de lo que hagan en la última jornada de la fase de grupos.
Un repaso a la situación de los grupos
Grupo A: Rusia vs. Uruguay, duelo por la primera plaza
La anfitriona y Uruguay lideran la zona con seis puntos y ya tienen asegurado el billete a los octavos. Por eso, el duelo que jugarán hoy en Samara servirá para ver quién avanza como primero. No es un dato menor: el líder seguramente evite a España en la siguiente ronda.
Gracias a los ocho goles que metió en las dos primeras jornadas, a Rusia le basta el empate para ser primera. Uruguay, en cambio, necesita ganar si quiere acabar líder del Grupo A, donde Egipto y Arabia Saudí se miden en Volgogrado en un choque por el honor.
Grupo B: España, Portugal e Irán
España es líder del grupo con cuatro puntos, los mismos que Portugal y uno más que Irán. La campeona del mundo de 2010 chocará hoy en Kaliningrado con un Marruecos ya eliminado, mientras que lusos e iraníes miden sus fuerzas en Saransk.
Si se impone la lógica, España y Portugal deberían ganar y empatarían a siete puntos en el primer puesto del grupo. En ese caso, desempataría la diferencia de goles, por lo que sería lógico ver a las selecciones ibéricas en busca de muchos tantos. Irán, por su parte, necesita ganar para avanzar.
Si empata, precisaría de una derrota escandalosa de España con Marruecos.
Grupo C: ¿Pacto entre Francia y Dinamarca?
“Les Bleus” ya se aseguraron una plaza en octavos tras dos victorias y ahora se miden el martes a Dinamarca en Moscú sabiendo que un empate les basta para garantizarse el primer lugar. No sería descabellado ver un empate entre franceses y daneses, ya que les vale a ambos: a los primeros para ser líderes y a los segundos para llegar a octavos.
Australia, tercera con un punto, se mide a Perú en Sochi a la espera de una derrota de Dinamarca. Una victoria propia y una caída de los daneses es lo único que abriría la puerta de octavos a los “aussies”.
Grupo D: La Argentina de Messi se juega la última bala
Argentina es última de su zona con un punto y está contra las cuerdas. Tras empatar con Islandia y perder estrepitosamente con Croacia, al grupo de Lionel Messi sólo le vale la victoria el martes ante Nigeria en San Petersburgo para mantener vivo el sueño.
A Nigeria, con tres unidades, le vale un empate siempre y cuando Islandia (1) no golee en Rostov del Don a una Croacia que ya está clasificada con seis puntos.
Argentina llega con una presión mayúscula después del 3-0 ante Croacia y la tensión que reina en su búnker de Bronnitsy. Cómo está Messi tras su fantasmagórica actuación ante los croatas es toda una incógnita.
Grupo E: Brasil, Serbia y Suiza luchan por dos plazas
La “canarinha” lidera el grupo con cuatro puntos, los mismos que Suiza y uno más que Serbia. Se habla mucho de Argentina, pero el equipo de Neymar llega también muy comprometido a la última jornada, en la que se medirá el miércoles a Serbia en Moscú.
El empate le vale, pero una derrota ante Serbia la dejará prácticamente eliminada, porque se da por hecho que Suiza sumará al menos un punto en Nizhni Nóvgorod ante una Costa Rica que no tiene posibilidad ninguna de avanzar.
Serbia, rival de la pentacampeona, es una selección compacta que ganó en su debut a Costa Rica y que sólo cedió ante Suiza en el descuento.
Grupo F: Alemania quiere aprovecha su vida extra
El golazo que marcó el sábado el alemán Toni Kroos en el minuto 95 ante Suecia cambió por completo la perspectiva de la zona. Ni México está clasificada con seis puntos ni Corea del Sur está eliminada con cero unidades.
Alemania, que derrotó 2-1 a Suecia, tiene tres puntos y chocará el miércoles ante Corea del Sur en Kazán.
México se mide a los suecos, también con tres unidades, en Ekaterimburgo. En caso de empate a puntos -podría haber un triple empate a seis o a tres puntos-, decide la diferencia de goles y después los goles anotados. Será mejor seguir la jornada con una calculadora en la mano.
Grupo G: Inglaterra y Bélgica se juegan el primer puesto
Inglaterra y Bélgica ya tienen los dos pies en octavos de final, ahora sólo queda por ver quién lo hará como primero de grupo.
Ambas tienen seis puntos y se enfrentan el jueves en Kaliningrado por el primer puesto. En caso de que empaten, el factor que decidirá será el “fair play”, ya que ahora mismo están igualados en todas las estadísticas de goles.
De momento, pasaría Inglaterra, que tiene una amarilla menos que Bélgica.
Pero si empataran en Kaliningrado e Inglaterra viera una amarilla más que Bélgica en ese duelo, el primer puesto se decidiría mediante un sorteo de la FIFA.
Grupo H: Japón, Senegal y Colombia para dos plazas
Eliminada la Polonia de Robert Lewandowski, los dos billetes del último grupo se los repartirán entre Japón, Senegal y Colombia. Asiáticos y africanos comandan con cuatro puntos, uno más que los sudamericanos.
El duelo clave será el que jugarán Colombia y Senegal el jueves en Samara. Los “cafeteros” necesitan ganar para asegurarse el pase, pero les valdría también un empate si Japón pierde con Polonia en Volgogrado.
Este lunes, para empezar
Portugal quiere evitar sorpresas ante la Irán de Queiroz
Liderada por un Cristiano Ronaldo más en forma que en ningún Mundial anterior, la selección portuguesa de fútbol se medirá hoy a la Irán de Carlos Queiroz por un lugar en los octavos de final de Rusia 2018.
No quiere sorpresas Portugal, actual campeona de Europa. Y avisos no le faltan tras ver cómo México tumbaba a la campeona Alemania; Suiza empataba con la favorita Brasil y la Argentina de Lionel Messi se quedaba al borde de la despedida después de igualar con Islandia y de caer estrepitosamente frente a Croacia.
“El caso de Argentina demuestra las muchas cualidades que tienen todos los equipos y cuán alto es el grado de dificultad en esta Copa del Mundo”, señaló en la semana el portugués José Fonte. “No hay partidos fáciles”, agregó.
La aguerrida Irán, efectivamente, ya demostró ante España que cuenta con argumentos suficientes como para exasperar a cualquiera, también a una Portugal que sellaría su pase a octavos con un triunfo o un empate. Incluso podría aspirar a ser primera de grupo, dependiendo de que lo España y Marruecos hagan a la misma hora en Kaliningrado.
El billete a octavos, sin embargo, iría a parar a los dirigidos por el portugués Queiroz si los iraníes se imponen a los campeones europeos.
“En mi opinión, es el mejor equipo asiático”, elogió a Irán el seleccionador portugués, Fernando Santos, en Saransk. El equipo que entrena Queiroz está muy bien organizado, dijo, no sólo en la defensa, y tiene jugadores experimentados. “Son muy buenos contraatacando”.
No hay que olvidar, además, que si alguien sabe cómo neutralizar al desatado Cristiano Ronaldo, ése debe de ser el veterano Queiroz, que conoce el fútbol portugués como pocos y no dudará en utilizar todas las armas a su favor para frenar a la estrella lusa.
Sin embargo, el defensor Pepe evitó darle mayor importancia a la presencia de su compatriota en el banquillo rival. “En primer lugar, jugamos contra Irán. Eso es lo más importante”. El equipo tiene gran voluntad de triunfo, añadió. “Somos guerreros”.
Con cuatro goles en lo que va de campeonato, el crack del Real Madrid es el principal responsable de que Portugal esté donde está, con todas las opciones de avanzar a la siguiente fase, cuatro años después de haber caído en la primera ronda del Mundial de Brasil.
Su espectacular actuación ante España, con un “hat-trick” insólito, permitió a los campeones europeos igualar 3-3 un duelo que tenían perdido. Luego, frente a la correosa Marruecos, su solitario tanto selló un triunfo que el juego del equipo no garantizó.
A sus 33 años, Cristiano Ronaldo parece empeñado en ser el gran protagonista del Mundial que todos decían sería el de Messi o el del brasileño Neymar.
Su excelente rendimiento consiguió, de momento, no sólo opacar a sus grandes rivales en la lucha por el título honorífico de mejor jugador del mundo, sino también minimizar las flaquezas del grupo dirigido por Fernando Santos, especialmente evidentes en la defensa.
Pendiente de la evolución de Rafael Guerreiro, con molestias musculares, y del mediocampista del Mónaco Joao Moutinho, resfriado, el seleccionador portugués busca, además, cómo anotar ante un Irán que defiende, sin apenas fisuras, con una muralla extremadamente organizada.
Marcarle un gol al ordenado equipo de Queiroz es una misión casi imposible, como comprobó España el pasado miércoles. Hasta entonces, los asiáticos habían enlazado 23 partidos internacionales sin perder y, cuando cayeron, lo hicieron con ocasiones reales para, al menos, haber igualado el choque.
“En esta Copa del Mundo ha quedado claro que no hay equipos invencibles”, destacó Queiroz en declaraciones a la televisión estatal iraní.
“Mi plan es incomodar a Portugal y darles donde más les duele”, concluyó el entrenador portugués, convencido de que sus hombres están ante una oportunidad de oro y de que tienen recursos para noquear a toda una campeona de Europa, la selección de su país.
España juega ante Marruecos con dos premisas: ganar y golear
La selección española cerrará hoy su participación en la fase de grupos del Mundial con un choque ante Marruecos en Kaliningrado que afrontará con dos claras premisas: ganar y golear para mejorar sus opciones de ser primero.
En el Grupo B sólo se sabe que Marruecos está eliminada. El resto está completamente abierto. Incluso puede ocurrir una eliminación de España si se dan ciertos resultados que en principio parecen alejados de la lógica, pero que a estas alturas ya no se puede descartar dentro de un Mundial tan abierto a las sorpresas.
La selección española cuenta con cuatro puntos, los mismos que Portugal y uno más que Irán, que se medirá a los lusos en un choque por el todo o nada. En caso de igualdad a puntos, decide la diferencia de goles, por lo que marcar y no recibir podría inclinar la balanza por el liderato.
A estas alturas, ser primero no es un asunto menor, pues el segundo se marchará a la parte del cuadro mundialista a priori más indeseada, donde estarían selecciones como Alemania, Brasil, Francia o Bélgica. Una diferencia sustancial.
“Nuestra obligación es hacer un buen partido, sumar tres puntos y si se puede ser primero de grupo, mejor. Va a ser un partido complejo. Confiamos mucho en nuestras condiciones, características y fortalezas”, explicó el seleccionador español, Fernando Hierro.
Su equipo afronta la cita ante Marruecos con tanta ilusión como incertidumbres. ¿Será el equipo alegre que empató 3-3 ante Portugal o el conjunto que tantas dificultades pasó para defender el mínimo triunfo ante un equipo como Irán? Serán 90 minutos para ofrecer una respuesta concluyente.
Una de las incógnitas es ver qué perfil asume el propio Hierro con su alineación. No sólo está la cuestión sobre si planteará un encuentro ofensivo, sino qué piezas moverá. En un Mundial también es importante refrescar al equipo e intentar implicar a la mayoría de futbolistas, no sólo contar con un once básico.
No se esperan cambios en el arco ni la defensa, pero el resto del equipo está abierto a modificaciones. Habrá que ver si Hierro apuesta por añadir un delantero más para jugar junto a Diego Costa, que podría ser Iago Aspas, y cuál es su apuesta en el centro del campo.
Quizá piense que es momento de dar descanso al veterano Andrés Iniesta, habida cuenta de que no habrá muchas más oportunidades durante este Mundial. Algunas opciones son Thiago Alcántara o la presencia de Marco Asensio, un jugador con verticalidad y gol.
Marruecos sólo juega por el honor, aunque bien es cierto que en sus dos partidos anteriores ofreció un buen nivel y seguramente no mereció saldarlos con derrotas. Tiene jugadores que quieren atacar, pero sus errores defensivos les están penalizando duramente.
La cuestión es ver si la ausencia de objetivos les libera de presión o si, por el contrario, no tener nada en juego les quita la motivación necesaria para medirse a un rival como la selección española. Y más si recibe un gol pronto, que debería ser uno de los objetivos españoles.
“El pueblo de Marruecos debe estar orgulloso de su equipo”, manifestó su seleccionador, Hervé Renard, tras caer 1-0 ante Portugal. Fue el mismo resultado del primer encuentro ante Irán, aunque éste se produjo en circunstancias mucho más dolorosas: con un gol en propia puerta en el tiempo de descuento.
De alguna forma, la selección marroquí es lo que representa su delantero Nordin Amrabat, un futbolista con buen trato de la pelota que sin embargo no tiene gol. Sufrió un golpe en la cabeza en su debut y espera estar en plenas condiciones en su despedida del Mundial.
“Tenemos que ser profesionales, y más ante un rival como España. Debemos encarar el partido correctamente desde el punto de vista psicológico, encontrar una razón por la que luchar. Mi trabajo es mentalizar a mis jugadores y volver a dar el máximo”, manifestó Renard.
Será un partido que marcará no sólo el destino inmediato de España y su cruce de octavos, sino las sensaciones a las que se enfrentará en los próximos partidos si continúa en el Mundial, como debería. Una victoria solvente y el liderato reforzaría notablemente la moral de una selección ávida de estímulos positivos después del cambio de seleccionador a dos días de comenzar el Mundial.
Uruguay y Rusia quieren ser primeros de grupo y confirmar su racha
La selección uruguaya se jugará hoy en Samara el primer puesto del Grupo A del Mundial con la anfitriona Rusia, que quiere prolongar el idilio de goles e ilusión que viene sellando con su afición.
Ambas llegan al partido ya clasificadas para la próxima fase después de ganar sus primeros dos partidos. A Rusia le bastará un empate para avanzar como primera de grupo, mientras que Uruguay necesita la victoria. En octavos esperan con toda probabilidad España y Portugal.
Con los deberes hechos y la clasificación prematura en el bolsillo, el partido plantea desafíos laterales para los dos equipos.
Uruguay busca encontrar más profundidad -ganó con un justo 1-0 a Egipto y Arabia Saudí- y los anfitriones quieren confirmar frente a su primer rival de peso la explosividad que mostraron en sus dos partidos anteriores, en los que marcaron ocho goles y recibieron uno.
El técnico uruguayo, Óscar Tabárez, dejó claro que mañana sacará toda su artillería para buscar el primer puesto del grupo. “Este partido lo queremos ganar”, avisó. “No sé qué equipos se pueden dar el lujo de hacer descansar a jugadores”, añadió.
El entrenador no quiso revelar su once inicial, pero en búsqueda de más claridad ofensiva podría ensayar cambios sobre todo en el mediocampo, donde el equipo encuentra los mayores problemas.
Los movimientos apuntan sobre todo a la entrada de Diego Laxalt y Lucas Torreira, que ya convencieron entrando de suplentes con Arabia. En cambio no podrá contar con el central José María Giménez, pilar de la defensa, descartado por molestias en el muslo derecho.
Los cambios alterarían el sistema tradicional de Tabárez para adoptar una táctica algo más conservadora y protegida en defensa: un modo de responder a una Rusia que marcó ocho goles en sus dos primeros partidos gracias a un Denis Cheryshev en racha.
Tabárez avisó sobre el poderío del rival. “Es un equipo de un andamiaje físico muy importante, sobre todo en ataque, corren toda la cancha y hacen un fútbol muy directo. Siempre aparecen jugadores desmarcándose y ha sido contundente”, elogió.
La anfitriona, por su parte, es consciente de que la bicampeona del mundo planteará un partido más serio que Arabia Saudí o Egipto y no quiere arriesgar un tropiezo que amargue su buena marcha en el torneo.
El técnico Stanislav Cherchesov confirmó también que no reservará ningún jugador: “Nos preparamos para este partido igual que para los otros encuentros”, aseguró. “El que esté en mejor forma, jugará. No haré ningún cambio especial”.
Entre sus armas se cuenta la sorpresiva explosión del centrocampista Cheryshev, que entró como suplente del lesionado Alan Dzagoev en el debut con Arabia y marcó desde entonces tres goles, alimentando un nuevo romance entre el equipo y la afición.
“Solo queremos hacer felices a los hinchas”, dijo el ídolo ruso tras el partido con Egipto. “El país entero nos apoya, nos hemos ganado su confianza. Es increíble”.
Con Uruguay y Rusia ya clasificados, el otro partido del Grupo A que enfrentará hoy a los ya eliminados Egipto y Arabia Saudí se plantea ya como un duelo por el honor: los dos equipos buscarán despedirse del Mundial sumando algún punto y mostrando mejor cara.
El choque en Volgogrado marcará también la despedida mundialista del egipcio Mohamed Salah. El astro del Liverpool llegó al torneo como delantero revelación del año, pero su lesión en la final de Liga de Campeones europea le impidió disputar el primer partido ante Uruguay.
Frente a Rusia marcó el único gol egipcio en la derrota por 3-1, pero lo cierto es que la pausa previa al Mundial “pudo haber reducido levemente su condición física”, estimó el técnico Héctor Cúper. Ahora podría desquitarse ante un equipo en teoría más modesto como Arabia.
El propio Cúper mantendrá también un duelo argentino de banquillos con Juan Antonio Pizzi, técnico de los saudíes, que encadena cinco derrotas consecutivas. El puesto de ambos pende de un hilo y una victoria hoy podría mejorar sus perspectivas de conservarlo.


