
Zihuatanejo, Guerrero, a 26 de agosto de 2026.- Vecinos de la comunidad de Petacalco, municipio de La Unión, denunciaron la presencia constante de ceniza negra de carbón en los depósitos y pilas de almacenamiento de agua doméstica, líquido que utilizan a diario para el aseo personal, lavado de ropa y preparación de alimentos, que sale de la planta termoeléctrica.
Este martes en una denuncia pública documentada con fotografías de sus cisternas y depósitos cubiertos por una capa fina de residuos oscuros, los colonos señalaron que la emisión del polvillo contaminante cae de manera ininterrumpida de día y de noche, afectando de forma directa la salud de la población, en particular de niños y adultos mayores.
Según el testimonio de los vecinos, el uso constante de este recurso contaminado ha comenzado a generar ronchas, alergias, comezón intensa, infecciones en los ojos, dermatitis y caída del cabello, además de advertir sobre el riesgo respiratorio y digestivo por la presencia de metales pesados como plomo, mercurio y arsénico impregnados en el agua y los trastes.
Ante esta situación, los afectados hicieron un llamado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) para que intervengan de inmediato, al señalar que la contaminación no se limita al mar y a la afectación pesquera, sino que ahora impacta de forma directa los hogares del lugar. Exigieron agua potable limpia, aire puro y condiciones para vivir con dignidad.
Es preocupante el incremento de personas con cáncer
Por separado, el vocero del Movimiento por la Dignidad y la Resistencia del Pueblo de Petacalco, Jesús Campos Albarrán, manifestó su preocupación por el incremento constante en los casos de personas enfermas de cáncer en la localidad, padecimiento que atribuyen a la exposición prolongada a la ceniza tóxica y a los contaminantes liberados en la zona.
El representante social expuso que la afectación no se limita únicamente al agua de consumo doméstico y a la salud de las familias, sino que se extiende al sector productivo de las 10 comunidades que están ubicadas en la zona de influencia de la termoeléctrica.
Explicó que la ceniza se deposita de manera constante sobre las huertas y cultivos de la región, cubriendo las hojas de las plantas e impidiendo su adecuado crecimiento, lo que ha generado pérdidas considerables para los campesinos locales, quienes ven deteriorada la producción agrícola sin recibir ningún tipo de compensación.
Asimismo, Campos Albarrán detalló que la agresividad de las emisiones es evidente en la infraestructura y en los bienes materiales de la población, ya que el residuo mineral corroe aceleradamente cualquier superficie metálica.
Señaló que estructuras de viviendas, láminas, vehículos y herramientas de trabajo sufren un desgaste prematuro a causa de la corrosión por los componentes químicos que flotan en el ambiente de manera cotidiana.
El vocero recriminó la postura de las autoridades ante la contingencia ambiental y sanitaria que se vive en Petacalco, acusando que tanto la Comisión Federal de Electricidad como el gobierno federal han minimizado históricamente la gravedad de los daños, al tiempo que aseguró que existe una constante desatención hacia las demandas ciudadanas y que se intenta aminorar la magnitud del impacto que genera la operación de la planta generadora considerada como la segunda mejor en su tipo en Latinoamérica.
Jesús Campos insistió en la necesidad urgente de una transición energética en la central termoeléctrica, demandando que se sustituya el uso de materiales altamente contaminantes por gas natural para la generación de electricidad.
Remarcó que la población exige el cese definitivo del uso de carbón y combustóleo, sustancias que durante más de 30 años han mermado la calidad de vida, el entorno ambiental y la salud de los habitantes de la comunidad.
Texto: Brenda Escobar


