
Carecen de agua potable, drenaje y alumbrado, pero según sus pobladores, no tienen problemas de violencia e inseguridad, a pesar de que es una de las últimas de la periferia norte de Chilpancingo
Chilpancingo, Guerrero, 7 de febrero de 2025. La colonia El Polvorín se fundó hace 30 años, en una ladera accidentada ubicada al norte de la capital, donde desde entonces, 260 familias, que son unos mil 200 habitantes, viven sin servicio de agua potable, en tanto que sólo algunas calles tienen drenaje, alumbrado público y la mayoría siguen sin pavimento.
No obstante, según sus pobladores, esta es una colonia que no tiene problemas de violencia e inseguridad, a pesar de que es una de las últimas de la periferia de la ciudad, al norte de Chilpancingo.
Esa colonia es una de las 10 de Chilpancingo que el gobierno federal incluyó en su estrategia Guerrero por la Paz, con la que se pretende atacar las causas que originan la violencia, pero hasta este jueves sus representantes y los vecinos desconocían que es una de las beneficiadas.
De acuerdo con uno de los coordinadores de las ferias por la paz, que forman parte de la estrategia, el personal de las dependencias federales, estatales y municipales visitarán éste asentamiento humano el martes próximo, información que tampoco conocía la presidenta del comité de desarrollo, Yeni Anaya Santos.
En un recorrido por la colonia, que se encuentra a unos 500 metros del hospital Raymundo Abarca, ubicado en la zona conocida como Tierras Prietas, se observó la precariedad de servicios que padecen los vecinos. En su mayoría son albañiles, peones, herreros, carpinteros, algunos comerciantes y muy pocos maestros o empleados de los tres órdenes de gobierno.
Desde hace 30 años, en que se fundó la colonia El Polvorín, sus habitantes carecen del servicio de agua entubada, todos la compran en pipas, a 200 pesos el tinaco de mil 200 litros o a 500 pesos la pipa de 5 mil litros, según los vecinos.
Una de las vecinas contó que les sale más barato comprar la pipa llena que por tinacos, pero aclaró que la mayoría no tienen cisternas para almacenarla y sólo les alcanza para llenar sus tinacos.
Contó que en su casa son tres y que gastan en promedio 2 mil pesos mensuales en la compra de agua, y que, además, tiene que reciclarla.
Por ejemplo, el agua que usa para lavar la ropa al final la utiliza para la taza del baño o para lavar el piso, en tanto que la menos grasosa, que saca del lavado de trastes, se la echa a sus plantas, “pero aquí no desperdiciamos nada”, dijo.
La presidenta del comité de desarrollo, Anaya Santos, dijo que la escasez del agua es un problema que siempre han tenido desde los primeros días en que se fundó esta colonia. Recordó que al principio iban a lavar la ropa y a traer agua hasta la presa Cerrito Rico, que se encuentra a más de un kilómetro cuesta abajo.
“Nos tardábamos casi una hora en lo que veníamos descansado de regreso, porque nos tocaba de subida”, explicó.
El problema, según les han dicho las autoridades, es que El Polvorín se encuentra en un cerro alto y no es posible llevarles el agua más que por bombeo, lo que saldría muy caro por el gasto del servicio de energía eléctrica, “pero ya estamos aquí y ni modo, aquí vamos a seguir”, expresó Modesta Campos, quien hace 30 años llegó de una comunidad de Taxco, porque dos de sus hijos venían a estudiar en la Universidad Autónoma de Guerrero, y aquí se quedó.
Otra de las necesidades es el alumbrado público, que sólo hay en la calle principal, mientras que el resto de calles, andadores y callejones, quedan por las noches en penumbras. En algunas porque ya se fundieron las luminarias y en otras porque nunca han tenido.
Además, la mayoría de las calles se encuentran sin pavimentación, algunos son callejones que implican un riesgo para ancianos y niños, porque tienen que caminar cuesta abajo sobre tepetates y sorteando piedras, uno de estos casos es el andador El Trébol, donde tiene su casa doña Yeny Anaya.
Una vecina de este callejón explicó que para construir sus casas tuvieron que acercar el material cargando, porque es imposible el acceso para vehículos.
Igual, la mayoría de las calles carecen de red de drenaje, entre las que sí cuentan con el servicio está la principal, que atraviesa de sur a norte la colonia y por donde circulan las urvan del servicio de transporte que cubren la ruta Centro-El Polvorín-Hospital.
Pese a que El Polvorín es una de las últimas colonias de la periferia, según la representante de los vecinos, no es violenta ni insegura.
Yeny Anaya no recordó que en los últimos años se haya cometido algún asesinato, dijo que “ya tiene muchísimos años, como en 2012”, fueron encontrados asesinados dos jóvenes, “pero que yo recuerde, últimamente no ha ocurrido algún otro asesinato aquí”.
Aseguró que tampoco se sabe de robos a casa-habitación, robo de vehículos o de motocicletas, como ocurre en otras colonias, y declaró que aquí son los propios vecinos quienes se cuidan unos a otros.
“Tenemos un grupo de WhatsApp, de unos 500 integrantes, y cuando vemos algo o a alguien raro en la colonia, de inmediato nos avisamos y nos ponemos alertas”.
Explicó que, igual, si algún vehículo que no es conocido en la colonia tarda estacionado en algún sitio, “de inmediato preguntamos que si es de algún familiar de algún vecino, y si no, de inmediato llamamos a Tránsito o a la policía, quizás por eso hay tranquilidad aquí”, dijo.
La presidenta del comité reconoció que desconoce por qué incluyeron a su colonia en la estrategia contra la violencia, “seguramente porque supieron de nuestras carencias de servicios públicos”, respondió.
Librada Cantú, otra de las vecinas, se dijo contenta que las autoridades hayan “volteado a ver a nuestra colonia, porque de verdad necesitamos la ayuda de las autoridades, para sacar adelante la falta de servicios públicos. No puede ser que en la capital del estado haya colonias como la nuestra, que carece de agua potable”.
De acuerdo con el gobierno federal, la estrategia Guerrero por la paz busca atender de manera integral las causas que generan la violencia, a través de los servicios públicos y acercando los programas de salud, bienestar, educación, trabajo, cultura y deporte.
“Con estas acciones se busca mejorar las condiciones de vida y disminuir la vulnerabilidad de familias y comunidades en materia de salud, educación, trabajo y bienestar”, explicó la subsecretaria de Desarrollo Democrático, de la Secretaría de Gobernación, Rocío Bárcena Molina, el 29 de noviembre, cuando anunció la propuesta en la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz en Guerrero.
Pero hasta este jueves, ni la representante del comité de desarrollo ni los vecinos sabían que su colonia está incluida en esa estrategia y tampoco sabían que la próxima semana les llevarán la feria por la paz, que forma parte de esta estrategia, reconoció Yeny Anaya.
Texto: Zacarías Cervantes/ Foto: Jessica Torres Barrera


