
Impulsada por Carmen Parra, artista mexicana avencindada en Guerrero y ganadora de la presea Cervantina 2022, busca impulsar la cultura en la Costa Grande
Acapulco, Guerrero, 9 de noviembre de 2024. La artista plástica mexicana Carmen Parra, avecindada en Guerrero desde hace 30 años, inaugurará este sábado al mediodía una galería-estudio en Buenavista, en los límites de Zihuatanejo con el municipio de La Unión, con la idea de compartir arte y cultura y “para que la gente de aquí sepa lo que hacemos, conozca nuestro trabajo y lo compartimos con nuestros amigos guerrerenses”, aseguró en charla telefónica.
La artista, que recibiera la Presea Cervantina 2022 que entrega la organización del Festival Internacional Cervantino, relató que sin duda el océano Pacífico –nació en la Ciudad de México, pero es hija de familia sinaloense– ha tenido una gran influencia en su vida, recordando que fue en Acapulco cuando de muy pequeña su padre, el arquitecto de culto Manuel Parra, la traía mientras él supervisaba diversos proyectos realizados en el puerto.
“Mi papá fue arquitecto e hizo varias casas en Acapulco y desde chiquita, muy chiquita, venía; fue ese mar (el de Acapulco) el primero que conocí, con mi abuela”.
Luego, la vida: estudió teatro en la Escuela Nacional Preparatoria número 5 de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México; diseño gráfico para el cine en el Royal College of Arts de Londres; pintura en la Academia de Bellas Artes de Roma y música en el Instituto Villalobos de Río de Janeiro.
Al regresar a México estudió en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda, donde fue alumna de gente como Juan Soriano.
Después de que hace 30 años decidiera afincarse en playa Troncones, en Buenavista, continuó con el desarrollo de su obra, misma que está inspirada en la iconografía del arte novohispano y las raíces de México incursionando en técnicas tales como el óleo, el gouache, el relieve en papel amate, la serigrafía y otras.
“Llegamos hace treinta años a este lugar, no había ni carretera un agua ni luz ni nada y al paso de los años pudimos instalarnos, tener una casa, un estudio y estamos muy felices y queremos devolver algo de lo mucho y maravilloso que nos ha dado este lugar”, al que calificó con una “belleza inconmensurable”.
Y agregó: “hemos hecho gran parte de mi producción aquí (en Buenavista), y por eso es que estamos abriendo un espacio, que sería algo así como una sucursal de la galería que tenemos en la Ciudad de México”, de nombre El Aire, Centro de Arte, y que fundada en 1997, está ubicada en Tizapán.
No obstante, la labor de la artista no se ha limitado a trabajar desde su casa de playa, sino que se ha extendido a otras áreas, tales como la conservación y protección del patrimonio cultural y natural de México así como un sinfín de causas humanitarias.
En el caso de Guerrero, ha hecho colaboración con el Museo Arqueológico de la Costa Grande, en Zihuatanejo.
“Hemos ayudado al museo y estamos comprometidos con la gente y su cultura”, aseguró recordando que aquel museo estaba abandonado, pero actualmente, luego de obtener recursos federales para su reparación, está operando con el apoyo del arqueólogo Rodolfo Lobato, del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia en Guerrero.
Del mismo modo, ha compartido su experiencia con artistas de la región con quienes está organizando precisamente una exposición para principios de diciembre
Mientras tanto y como extra, reveló finalmente la artista, el próximo 12 de noviembre cumplirá años –nació en 1944–; “nada más voy a cumplir ochenta”, festejó, para destacar que ha tenido la fortuna de ser feliz viviendo de su trabajo.
Así, y de regreso a la nueva la galería-estudio en Buenavista, concluyó: “estaremos este sábado inaugurando, celebrando entre amigos, el sábado a mediodía”, señalando que será a través de citas como se podrá acceder al lugar en adelante e invitando a la gente a que lo conozca.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano


