16 marzo,2026 8:24 am

“Estoy enfocada en Acapulco”, dice Abelina López, a tres meses de proceso en Morena por gubernatura

 

Acapulco, Guerrero, 16 de marzo de 2026. A poco más de tres meses –el 22 de junio– de que Morena inicie el registro para elegir candidatos a gobernadores y gobernadoras en 17 estados para las elecciones de 2027, la alcaldesa de Acapulco evadió revelar si participará en ese proceso.

“No es el momento para mí hablar si voy o no voy a Guerrero, yo estoy enfocada a hablar de Acapulco, hay que seguir trabajando”, dijo en entrevista concertada con El Sur.

En las oficinas de la Presidencia Municipal, la morenista defendió como el principal logro de sus más de cuatro años de gobierno el pago de adeudos, y se molestó cuando se le dijo que hay quejas de los ciudadanos por la falta de agua potable y por las fugas de aguas residuales: “¿Ustedes avalan la corrupción? Porque parece que defienden la corrupción”, reaccionó.

También se deslindó del caso de los dos marinos desaparecidos en el primer año de su gobierno, que estaban adscritos a la Secretaría de Seguridad. Afirmó que del caso –la custodia que dieron al actual diputado federal petista José Narro Céspedes– no dio autorización al secretario de Seguridad Maximiliano Serrano para realizarla porque “ni supe… Por eso él está en la cárcel”.

López Rodríguez es oriunda de Oaxaca. Fue estudiante de la de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) en la década de 1980, cuando el proyecto de la Universidad-Pueblo se defendía en las marchas masivas hacia la capital del país para exigir la restitución de los subsidios recortados por el secretario de Educación Pública del gobierno de Miguel de la Madrid, Jesús Reyes Heroles, quien se refería a la máxima casa de estudios del estado como una “universidad de palapas”.

Tras su paso por la preparatoria de Cuajinicuilapa, donde vivía en una casa de estudiantes, López Rodríguez llegó a Acapulco en 1985 para cursar la licenciatura en Derecho, alternando los estudios y el trabajo de venta de pan y de cuidadora de niños en una casa particular, “a mí me hubiera gustado que me hubieran dado una beca” como las actuales, comentó.

Se involucró en la lucha del Consejo General de Colonias  Populares de Acapulco (CGCPA) contra los desalojos forzados de las partes altas del anfiteatro y al igual que muchos integrantes de ese movimiento social participó en las elecciones presidenciales de 1988 y en la fundación del PRD, del que fue regidora en el trienio de Zeferino Torreblanca Galindo (1999-2002), diputada local dos veces (2005-2008 y 2012-2015) y diputada federal (2018-2021).

Su llegada a la Presidencia Municipal de Acapulco en 2021 representó el segundo trienio consecutivo de Morena en el Ayuntamiento después de Adela Román Ocampo (2018-2021).

 

Puente Bicentenario, CFE, laudos y SAT, los retos de su primer año

 

Abelina López Rodríguez reconoció que los “vicios” de corrupción persisten en la administración municipal, pero aseguró que no fueron creados en su periodo y que no puede presentar denuncias por las obras o las omisiones en pagos de gobiernos pasados porque ya prescribieron.

De los adeudos, señaló que aún se abona a la deuda multimillonaria del puente Bicentenario que data de 2010 en el gobierno priista de Manuel Añorve Baños, y al pago a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por adeudos del perredista Evodio Velázquez Aguirre (2015-2018) y de la también morenista Adela Román Ocampo (2018-2021).

Afirmó que removió a todos los aviadores de las administraciones pasadas y que acabó con el negocio de las pipas que provenía del mismo gobierno municipal.

Dentro de su amplia oficina en el Palacio Municipal en la que persisten algunos daños en el techo por el huracán Otis y que está adornada con un gran cuadro del único presidente afromexicano hasta la actualidad, Vicente Guerrero, la alcaldesa fue insistente durante más de una hora en su discurso de austeridad y de honestidad que dicta en casi todas sus participaciones públicas.

Algunos de sus problemas iniciales fueron varias playas de la bahía “con muchísimos escurrimientos de aguas negras”, la alerta sanitaria por la falta de recolección de basura, pero sobre todo, subrayó, sosteniendo en sus manos láminas impresas de cantidades desglosadas, la deuda heredada de 3 mil millones de pesos.

Eran 776 millones que el gobierno municipal, a través de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA), debía a la CFE; 612 millones al Servicio de Administración Tributaria (SAT); 450 millones de pesos por la compra de unos terrenos “no sé dónde” y 327 millones por el Puente Bicentenario.

Asimismo, 50 millones de aguinaldos, igual cifra para laudos; 57 millones del Instituto de Seguridad Social de los Servidores Públicos del Estado de Guerrero (ISSSPEG) y 55 millones del Fondo Nacional para el Consumo de los Trabajadores (Fonacot). Hace cinco meses, agregó, el Ayuntamiento recibió la notificación del pago de un crédito fiscal de 233 millones de pesos.

Se le preguntó quién se quedó con ese dinero y López Rodríguez puso de ejemplo la deuda del Puente Bicentenario, que originalmente era de 360 millones de pesos en 2010, cuando era alcalde el actual senador priista Manuel Añorve Baños, a quien no mencionó.

Se le dijo que es responsabilidad del gobierno presentar las denuncias y la alcaldesa respondió que “las acciones prescriben para presentar denuncias, entonces son 11 años después que yo llego”. Del Puente Bicentenario aún se deben 149 millones de pesos.

El gobierno de López Rodríguez le pagó al SAT y al ISSSPEG, reestructuró otras deudas e invirtió bombas de agua para quitar el negocio de las pipas que ascendía a 50 millones de pesos y que se manejaba desde el Ayuntamiento, “yo creo que nadie hace cosa que el que está al frente no sepa”.

No hay aviadores ni “mochadas” de los empresarios y sólo hubo un crédito en 2021. Acapulco es el segundo lugar del país con menos deuda y los ingresos económicos aumentaron de 4 mil 751 millones de pesos estimados para 2025 a 5 mil 477 millones de pesos, destacó.

Se le preguntó si no hay corrupción en su gobierno y respondió que “hay vicios creados, no propiciados por Abelina… hay muchos que están ahí de añales”.

 

Hay cooperación con Fonatur

 

La alcaldesa habló del pago de la deuda de 80 millones de pesos la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) y el reintegro de 65 millones para diversas obras, como el puente de Caleta-Caletilla.

Se le mencionó que a partir de este año esos recursos serán del gobierno estatal, una de las varias medidas de reducción de la administración municipal para la conformación del Centro Integralmente Planeado (CIP). Otras son la cesión de la zona costera y la existencia de una comisión intersecretarial en la que el Ayuntamiento tiene voz en las decisiones de la reconstrucción, pero no voto.

La alcaldesa negó que haya una reducción de la administración municipal y tampoco existe una “fricción” con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), y ejemplificó la aún injerencia del Ayuntamiento en la zona costera con la pavimentación y la introducción de tubería en el área de la playa Hornitos, así como en algunas calles del centro de la ciudad.

Se le recordó los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que con base en encuestas a ciudadanos, posicionaron a su gobierno como el segundo peor del país, pues tan sólo el 10.8 por ciento de la sociedad cree en su efectividad para resolver los problemas.

López Rodríguez adjudicó este resultado al gran desastre ocasionado por los huracanes Otis y John, y reiteró que no endeudó al municipio, primer paso para atender los problemas de servicios públicos; “ahora es fácil criticar a Abelina, ahora es fácil exigirle todo a Abelina, lo cierto es quien venga va a encontrar en orden esta administración”.

Del problema del abastecimiento de agua, expuso que será atendido por la obra de los tres pozos radiales en la ribera del río Papagayo, frente a la comunidad de Aguacaliente, por parte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Se le mencionó que suma tres directores de la CAPAMA en cuatro años y medio, Jesús Flores Guevara, Hugo Lozano Hernández, sobrino de la secretaria general Leticia Lozano Zavala, y Antonio Rojas Marcial, pero las quejas por la falta de agua persisten.

López Rodríguez retomó el problema de la herencia de deuda y señaló que los 776 millones de pesos provienen del gobierno perredista de Evodio Velázquez y que los traspasó a Román Ocampo, “ahí no hay críticas, solamente para Abelina, ahí hay silencio, pareciera que ser corrupto es bueno”.

Se le pidió una respuesta clara para la sociedad que se queja por la falta de agua potable y por las fugas de aguas residuales, y López Rodríguez contestó de manera impetuosa: “¿ustedes avalan la corrupción? Porque parece que defienden corrupción”.

–No, le estoy preguntando por la respuesta que se le da a la población, alcaldesa.

–Escríbanme eso porque nos vamos a escribir, nos vamos a hablar bien–, reviró y señaló que la CAPAMA tenía una deuda de 2 mil millones de pesos; aun así, puntualizó, se paga a la CFE para que no haya una deuda de parte de su administración, y subrayó la inversión en el saneamiento del agua.

Cuando se le preguntó por su aspiración a la candidatura de Morena a la gubernatura en 2027, como lo explicitó el 6 de junio de 2024 en el recibimiento de la constancia de mayoría de su victoria en la reelección, López Rodríguez pidió seguir dialogando sobre la administración.

“No es el momento para mí hablar si voy o no voy a Guerrero, yo estoy enfocada a hablar de Acapulco, hay que seguir trabajando”.

Se le pidió mencionar los errores cometidos durante su gobierno y dijo que éstos han sido “involuntarios” y que “en la administración cada lamento es un desafío, cada momento es atender causas y los mismos desafíos te dan esa exigencia que te permite”.

Durante la entrevista en la que evitó posicionarse sobre los conflictos sociales vivos en Acapulco como la invasión del Parque Bicentenario, la queja por la conversión del Jardín del Puerto y la contaminación de Puerto Marqués. La alcaldesa presumió, entre otros resultados, la llegada de cruceros internacionales, la compra de mil cámaras de seguridad para el C-4, el equipamiento de la Policía Ecológica y la creación de la Policía de Género.

 

 

 

Ramón Gracida Gómez/ Foto: Carlos Carbajal