7 febrero,2026 9:01 am

EU pide que, además de Rusia, se incluya a China en nuevo tratado de armas nucleares

Sin el país asiático, el acuerdo dejaría a EU y sus aliados “menos seguros”, afirma el secretario de Estado, Marco Rubio. Una extensión del tratado debe ser “formal”, sería “inconcebible” algo “informal”, dice Moscú. Pekín reitera su llamado a Washington para que “reinicie” el diálogo con el Kremlin sobre “estabilidad estratégica”

Madrid, España, 7 de febrero de 2026. Estados Unidos ha recalcado este viernes su apertura a negociar un nuevo tratado de control de armas nucleares tras expirar el Nuevo START, que aplicaba límites a los arsenales de Estados Unidos y Rusia, aunque ha insistido en que un futuro pacto sobre armamento sin China dejará a Estados Unidos y sus aliados “menos seguros”.

Después de que Washington y Moscú dejaran morir el último tratado que vinculaba a ambos a controles y verificaciones de sus arsenales nucleares, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha defendido que “una nueva era exige un nuevo enfoque”, por lo que ha apostado por “algo nuevo” y no por prorrogar “el mismo viejo START”, afirmando que el control de armas nucleares “ya no puede ser una cuestión bilateral entre Estados Unidos y Rusia”.

A juicio del jefe de la diplomacia estadunidense, el futuro tratado que sustituya al START debe reflejar que Estados Unidos pronto podría enfrentarse “no a uno, sino a dos pares nucleares: Rusia y China”.

“Un acuerdo de control de armamentos que no tenga en cuenta la acumulación de capacidades de China, que Rusia está apoyando, sin duda dejará a Estados Unidos y a nuestros aliados menos seguros”, ha explicado en una publicación en la que expresa la posición estadunidense ante el panorama abierto tras caducar el tratado de control de armas nucleares.

En concreto, de Pekín ha señalado que su “rápida y opaca” expansión nuclear ha dejado “obsoletos” los modelos de control de armamento. Insisten en que el gigante asiático solo desde 2020 ha triplicado su stock de armas nucleares, hasta el nivel por encima de 600 armas, y va camino de superar el millar de ojivas nucleares para 2030.

Por todo ello, Rubio ha señalado que Washington negociará siguiendo una serie de líneas claras como el hecho de que se incluya a otros países, en particular China, en el acuerdo. También ha dicho que no aceptará términos “que perjudiquen a Estados Unidos o que ignoren el incumplimiento en la búsqueda de un acuerdo futuro” y que siempre negociará “desde una posición de fuerza”.

“Rusia y China no deberían esperar que Estados Unidos permanezca inmóvil mientras eluden sus obligaciones y amplían sus fuerzas nucleares. Mantendremos una disuasión nuclear sólida, creíble y modernizada”, ha indicado, insistiendo en las líneas maestras presentadas en la reunión de la Conferencia de Desarme que se celebra en Ginebra, Suiza.

Por todo ello, el responsable de Exteriores estadunidense, ha recalcado que Washington seguirá con su política de disuasión, “al mismo tiempo que sigue todas las vías para cumplir el deseo del presidente Trump de un mundo con menos de estas terribles armas”.

Esta posición confirma la expresada por el presidente de Estados Unidos para trabajar en un tratado “nuevo, mejorado y modernizado” de control de armas nucleares que “pueda perdurar en el futuro” para reducir los arsenales nucleares, tras la expiración del Nuevo START, firmado por Washington y Moscú.

El tratado, firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, respectivamente, entró en vigor en febrero de 2011 tras la ratificación de documento por parte de ambos países. Sin embargo, el mandatario ruso, Vladimir Putin, anunció que Rusia suspendía su participación en febrero de 2023, en medio de la invasión de Ucrania, sin que las partes hayan acordado su renovación.

La posición de Rusia

El Kremlin subrayó este viernes que cualquier extensión del tratado de reducción de armas estratégicas Nuevo START debe ser “formal” y ha sostenido que “cualquier extensión informal en este asunto es difícilmente concebible”, un día después de que el acuerdo decayera ante la falta de un acuerdo con Estados Unidos.

“Las cláusulas pueden ser extendidas formalmente de alguna forma”, ha dicho el portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ante las informaciones sobre posibles contactos entre Moscú y Washington para prorrogar de alguna forma los límites contemplados en el acuerdo, según ha recogido la agencia rusa de noticias Interfax.

Sin embargo, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, ha reiterado este viernes su llamamiento a Washington para que “reinicie el diálogo con Rusia sobre estabilidad estratégica” y ha manifestado que Pekín “no tiene detalles específicos” sobre esta propuesta de Trump para un nuevo tratado, tal y como ha informado el diario Global Times.

El propio Lin expresó el jueves el “pesar” de China por la expiración del Nuevo START e hizo hincapié en que el gigante asiático no contempla participar en conversaciones de desarme nuclear con Estados Unidos y Rusia, dado que sus fuerzas nucleares “no están al mismo nivel” que el de las dos principales potencias mundiales.

EU acusa a China de haber efectuado un ensayo nuclear secreto en junio de 2020

Estados Unidos ha asegurado que China efectuó en junio de 2020 una prueba nuclear que consiguió ocultar a la comunidad internacional a través de una tecnología para confundir a los sistemas de detección sismológica empleados en la detección de esta clase de ensayos.

El subsecretario de Estado para Control de Armas y Seguridad Internacional, Thomas DiNanno, ha comunicado este anuncio durante su comparecencia en la Conferencia de Desarme de Ginebra (Suiza).

“China ha realizado pruebas nucleares y efectuado preparativos para pruebas con cargas de cientos de toneladas”, ha hecho saber DiNanno en comentarios posteriormente reproducidos en sus redes sociales. El Ejército chino, ha añadido, ha empleado una tecnología conocida como “desacoplamiento” que “reduce la eficacia de la detección sísmica para ocultar sus actividades al mundo”.

“China realizó una de estas pruebas nucleares el 22 de junio de 2020”, indicó DiNanno en comentarios realizados el pasado jueves.

Mientras, el gobierno chino no ha abordado directamente esta acusación y el Ministerio de Exteriores chino, también en redes sociales, ha asegurado que el país “siempre actúa con la máxima prudencia y responsabilidad en cuestiones relacionadas con las armas nucleares”.

Europa Press