
Son ya 29 las localidades que se encuentran totalmente anegadas, diez de ellas bajo control ruso. Kiev alerta que el ataque a la presa de Kajovka puede convertir los campos ucranianos en un “desierto”. El desastre ha dejado sin suministro de agua al 94% de los sistemas de irrigación de la región
Madrid / Bruselas, 8 de junio de 2023. El gobernador de Jersón, Alexander Prokudin, ha cifrado en mil 700 las personas que han tenido que ser evacuadas por las inundaciones que se han producido como consecuencia del ataque sobre la presa de la central hidroeléctrica de Kajovka, mientras las tropas rusas continúan bombardeando la región.
Por su parte, el ministro del Interior ucraniano, Igor Klimenko, ha detallado que son ya 29 las localidades que se encuentran totalmente anegadas, diez de ellas bajo control ruso. “Haremos todo lo posible para que nuestra gente sienta que podemos y les ayudaremos”, ha enfatizado, según recoge la agencia Unian.
Klimenko ha informado de que han desplegado a cerca de mil 600 rescatistas, además de otras 300 unidades especiales. “Si es necesario aumentaremos los efectivos”, ha señalado el titular de Interior.
Además de los medios desplegados por las autoridades, las ONG ya se encuentran sobre el terreno. Médicos sin Fronteras (MSF) ha informado de que está brindando atención médica y psicológica a las personas evacuadas y reubicadas a las afueras de la ciudad de Jersón, además de estar distribuyendo equipos de higiene.
El gobernador de Jersón impuesto por Rusia, Vladimir Saldo, ha informado de que las autoridades prorrusas han evacuado ya a más de 4 mil residentes de la región por las inundaciones registradas en la zona tras la voladura de la presa de Nueva Kajovka el pasado martes.
Según ha explicado el gobernador prorruso en su canal oficial de Telegram, las autoridades de Jersón afines al Kremlin están reubicando a los civiles en hasta medio centenar de “centros de alojamiento temporal”.
En palabras del propio Saldo, Jersón cuenta con por el momento con centros con capacidad para hasta 5 mil 500 personas y, en caso de ser necesario, los afectados por las inundaciones podrían ser reubicados en las regiones de Crimea y Zaporiyia.
Durante la madrugada del martes, el Mando Sur de las Fuerzas Armadas de Ucrania informaron de la destrucción de esta infraestructura por parte de Rusia e indicaron que estaban investigando la magnitud del daño, así como la velocidad y la cantidad de agua que afectarían a las zonas probables de inundación.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, acusó a los “terroristas rusos” de la destrucción de la presa, lo cual fue rechazado por el Kremlin que considera que el ataque fue un “claro” y “deliberado” acto de sabotaje planeado y ejecutado por el “régimen de Kiev”.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha ordenado al Ministerio de Situaciones de Emergencia la puesta en marcha de un dispositivo para asistir a los damnificados por la destrucción de la presa de Nueva Kajovka, en la región ucraniana de Jersón.
El gobierno ucraniano ha alertado ayer de que el ataque a la presa de Kajovka podría convertir los campos de cultivo de país en un “desierto” debido a las graves inundaciones.
El Ministerio de Política Agraria y Alimentación ha señalado en un comunicado que “como resultado de la destrucción de la central hidroeléctrica de Kajovka, los campos del sur del país pueden convertirse en un desierto de cara al próximo año”.
Así, ha indicado que el ataque contra la presa, además de dañar a los agricultores y otros consumidores de agua, afectará al “abastecimiento de agua para los centros poblados”.
El desastre ha dejado sin suministro de agua al 94 por ciento de los sistemas de irrigación de la región de Jersón, así como a las zonas de Zaporiyia controladas por Kiev, tal y como recoge el documento.
Al menos tres tramos de la presa han sido destruidos por la presión del agua después de que varios proyectiles impactaran el martes en la zona y destruyeran la compuerta de la parte superior de la instalación.
Sin embargo, el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, ha aseverado que la destrucción de la central es resultado de las acciones de sabotaje cometidas por Ucrania para “privar de agua a Crimea”.

Por otro lado, el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha asegurado ayer que el personal de la central nuclear de Zaporiyia sigue reponiendo agua para la refrigeración de sus reactores del embalse de Kajovka tras el ataque contra la infraestructura, que ha provocado inundaciones en los alrededores de Jersón.
El fiscal general de Ucrania, Andrii Kostin, ha recurrido ayer al Tribunal Penal Internacional (TPI) en relación con la destrucción de la presa de la central hidroeléctrica de Kajkova, un acto que ha sido tildado por los socios europeos de Ucrania como un “crimen de guerra”.
“La Fiscalía ha presentado los documentos relevantes ante la oficina del fiscal del TPI”, ha aseverado el asesor del fiscal, Maxim Popov, en declaraciones al canal oficial de la Rada Suprema, el Parlamento ucraniano.
Así también, el Ministerio de Defensa ruso ha denunciado ayer que un grupo de “sabotaje” ucraniano ha destruido parte del oleoducto de amoniaco que conecta las ciudades de Toliatti, en el oeste de Rusia, y Odesa, el suroeste de Ucrania, a su paso por Masiutivka, en la región de Járkov.
Por otro lado, el portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Wang Wenbin, ha pedido en rueda de prensa “a todas las partes en conflicto” que “respeten el Derecho Humanitario” y “hagan todo lo posible para proteger a los civiles y salvaguardar las instalaciones civiles” en el marco de la guerra, desatada en febrero de 2022 por la orden de invasión dada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Wang Wenbin, ha pedido en rueda de prensa “a todas las partes en conflicto” que “respeten el Derecho Humanitario” y “hagan todo lo posible para proteger a los civiles y salvaguardar las instalaciones civiles” en el marco de la guerra, desatada en febrero de 2022 por la orden de invasión dada por el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
La UE aspira a cerrar hoy un sistema de reparto de migrantes
Los ministros de Interior de la Unión Europea se encontrarán este jueves en Luxemburgo con el reto de superar el bloqueo de la reforma de la política de asilo común y acordar un mecanismo para el reparto de la acogida de los migrantes llegados de manera irregular a los países de entrada a la Unión Europea sometidos a una mayor presión de los flujos migratorios.
La solución sobre la mesa de los ministros es el resultado de meses de negociación a nivel técnico conducidos por la presidencia de turno que ocupa Suecia este semestre y que pretende garantizar el “equilibrio” entre la solidaridad que reclaman los países del sur, como España e Italia, y las líneas rojas de los socios del este y del norte, que apelan a la “responsabilidad” de los primeros para contener los movimientos secundarios.
El objetivo es establecer los criterios y umbrales que activarán un mecanismo de “solidaridad flexible” que obligará a los demás países a reaccionar cuando uno de los socios se vea desbordado con la llegada de migrantes, ya sea reubicando en su territorio a parte de las personas llegadas o pagando una compensación tasada por cada reubicación que rechace.
Por otro lado, la Guardia Costera de Italia ha anunciado ayer el rescate de más de mil 400 personas en una serie de operaciones llevadas a cabo entre el lunes y el martes, en las que ha contado con el apoyo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) en la zona de responsabilidad italiana.
Texto: Europa Press


