22 marzo,2025 6:16 am

Evidencia la desigual distribución del agua la existencia de dos Acapulcos

CAPAMA revela que el 24 por ciento de la población no tiene actualmente cobertura; funcionarios lo achacaron a la infraestructura que ha cumplido su “ciclo de vida”, a la falta de planeación de la ciudad y a la sobrepoblación que rebasa la capacidad actual de suministro

Acapulco, Guerrero, 22 de marzo de 2025. La desigual distribución del agua potable evidencia que existen dos Acapulcos, uno es el de la avenida Costera, donde hoteles y condominios disfrutan del servicio continuo, y otro es el resto de la ciudad que vive de tandeos, de mangueras instaladas en las colonias altas del anfiteatro y de acarreos en las comunidades de los Bienes Comunales de Cacahuatepec que no cuentan con tubería pese a colindar con el río Papagayo, que surte de agua a las áreas urbanas.

Información otorgada por la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado del Municipio de Acapulco (CAPAMA) revela que el 24 por ciento de la población no tiene actualmente cobertura de agua, y funcionarios lo achacaron a la infraestructura que ha cumplido su “ciclo de vida”, a la falta de planeación de la ciudad y a la sobrepoblación que rebasa la capacidad actual de suministro.

Plantearon una “reingeniería nueva” de líneas de conducción porque si sólo se construyen más pozos radiales en el río Papagayo, como lo planea el gobierno federal, éstos sólo van a meter presión a los acueductos existentes.

El vocero del Consejo de Ejidos y Comunidades Opositoras a la Presa La Parota (Cecop), Marco Antonio Suástegui Muñoz, afirmó que el proyecto federal de nuevos pozos radiales es “para robarse, chuparse el agua y traerse hacia el Acapulco empresarial”, sin que haya un plan para que los pobladores del Acapulco rural tengan acceso al agua.

Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que el 33.3 por ciento de las 223 mil 924 viviendas habitadas en Acapulco no cuentan con agua entubada dentro de la vivienda, es decir, uno de cada tres hogares del municipio.

Por una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), desde 1993 se celebra el 22 de marzo el Día Mundial del Agua “para destacar la importancia del agua dulce y abogar por la gestión sostenible de los recursos de agua dulce”, lo cual motivó a El Sur a buscar cómo se encuentra el suministro del servicio básico en el municipio.

Un sinfín de mangueras colgadas en Palma Sola sector Fovissste

Una de las colonias más altas de Acapulco es Palma Sola sector Fovissste, a la cual se llega después de cruzar los edificios de Fovissste de la avenida del Maestro, arriba de la avenida Ruiz Cortines.

Por encima de la calle Progreso, que conduce a los límites del parque nacional El Veladero, se ven un montón de mangueras colgadas y cruzadas, a simple vista parecen cables de luz o de telefonía, pero algunas de ellas tiran gotas de agua.

Una vecina que llegó en 1989 a habitar esta colonia, que es un mirador de casi toda la bahía, comentó que los vecinos de Palma Sola sector Fovissste siempre se han surtido de agua por medio de mangueras conectadas de un pozo de agua, que a su vez se alimenta de un manantial.

El huracán Paulina del 9 de octubre de 1997 destruyó la infraestructura existente y desapareció el ojo de agua del cual provenía el líquido que llegaba a sus viviendas, por lo que buscaron otro y encontraron un borbollón a un kilómetro de distancia de las últimas viviendas y que fue disputado con otros vecinos, pero finalmente ha sido gestionado por 40 familias.

Pagan 30 pesos semanales para que el aguador mantenga las mangueras y abra y cierre las llaves de agua cada tercer día, desde entonces nunca han sufrido de agua, salvo las contingencias por los huracanes Otis y John que afectaron las mangueras, pero no el pozo de agua.

Éste se ubica en un callejón de terracería, alrededor están un sinfín de mangueras conectadas, y también se encuentra la tubería expuesta de CAPAMA, instalada a raíz del huracán Paulina, pero que no manda agua a las viviendas, por lo que los vecinos que se conectaron al sistema del organismo público también tienen mangueras para obtener agua.

Otras colonias altas tienen sus propios sistemas de agua por mangueras, como la María de la O, y parte de Palma Sola Independencia y de la Francisco Villa, de esta última  vecinos dijeron que CAPAMA instaló la tubería hace unos 20 años, pero actualmente sólo les mandan agua cada semana y a veces tardan un mes.

Tres tipos de servicio

Un mapa proporcionado por directivos de CAPAMA durante la entrevista con El Sur en las oficinas del organismo público el miércoles pasado, traza los dos Acapulcos que conviven en un solo territorio, uno de ellos es el de la avenida Costera y la zona Diamante pegada al mar, áreas sombreadas con color azul que indica que el servicio es “continuo”.

El resto de la ciudad se divide en tres colores, gran parte de la bahía y de la zona suburbana de las colonias Ciudad Renacimiento, Emiliano Zapata y La Sabana está en amarillo de servicio “tandeado”; las colonias coloreadas de rojo “sin servicio” están en la zona poniente y en algunas de las partes altas del anfiteatro; y las manchas verdes, “sin infraestructura”, las menos, están en la zona poniente.

El 24 por ciento de la población acapulqueña no tiene actualmente el servicio de agua potable “por rehabilitaciones que estamos haciendo de momento”, dijo el director operativo de CAPAMA, Gustavo Radilla.

Las colonias sin servicio son: San Agustín, Vicente Guerrero 200, Hermenegildo Galeana, Cumbres de Figueroa, Vista Hermosa, Palma Sola Fovissste, Alta Cuauhtémoc, Jardín Mangos, San Isidro, Miramar, Lomas del Valle, Balcones al Mar, Jaramillo, Ardillas, Poza Azules y “parte media de la colonia Jardín Azteca”.

Esto se debe a que parte de la infraestructura de las tres captaciones de agua con las que cuenta el municipio (Papagayo I, Papagayo II y Lomas de Chapultepec) “ha cumplido su ciclo de vida y se han ido rehabilitando ese caudal perdido y poder distribuirlo en las colonias”.

Suman 20 fugas a lo largo de los tres acueductos, de las cuales han sido atendidas cinco, tres están ubicadas en El Bejuco, Amatillo y Las Chanecas y están en proceso otras dos en esta última comunidad y en Tres Palos.

Los problemas son la falta de planeación de la ciudad y la sobrepoblación, dicen

Más allá de la falta de servicio por fugas, hay unas 30 colonias de la zona urbana y otras 30 en la zona conurbada que no cuentan con la infraestructura, es decir, no tienen tubería en sus casas, como las áreas de Pie de la Cuesta, Fuerza Aérea y Pedregoso.

El subdirector de Agua Potable, Agustín Abarca, lo adjudicó a la falta de planeación de la ciudad y puso de ejemplo al Infonavit Alta Progreso, donde el tubo de bombeo tiene “posiblemente de unas 200 o 300 mangueras que bajan desde allá arriba hasta la Ruiz Cortines”.

Indicó que por la necesidad, los vecinos conectan mangueras para “ordeñar la misma línea, por eso se requiere de hacer nuevos proyectos, nuevos planteamientos, para ver de qué manera se les puede dotar de ese servicio”.

Los crecimientos irregulares de las colonias provocan “un tandeo del tandeo” para quitarles el servicio a unas colonias para otras, por lo que hace falta “regular todos esos asentamientos porque a nosotros nos llevan al traste con ello”.

Para el tandeo, CAPAMA divide al municipio en tres zonas: la conurbada, la urbana y la poniente; “no hay un estimado de decir, son 20 litros por cada zona porque es grande Acapulco, ya creció, y los que más se quejan prácticamente son las zonas más alta del anfiteatro porque como son uno, dos y tres bombeos”.

Radilla remarcó: “en su momento la infraestructura fue planeada para un cierto número de población, o sea, cada infraestructura, se genera un cierto número de población, lamentablemente, como lo comentaba el arquitecto Abarca, tenemos un descontrol a la sobrepoblación”.

“Reingeniería nueva”

El director operativo de CAPAMA recordó que el gobierno federal planea construir tres nuevos pozos radiales en el río Papagayo, pero se “requiere una infraestructura nueva del acueducto del Papagayo a la planta”, lo cual es una de las recomendaciones del organismo público.

La “reingeniería nueva”, ahondó el subdirector de Agua Potable, consistiría en nuevas líneas de conducción “porque si no, de otra manera, aunque tú le inviertas, hagas pozos radiales, y la vas a volver a meter a la misma línea, a los dos días te va a tronar el montón de fugas porque le vas a meter una presión nueva”.

Por su parte el vocero del Cecop, Marco Antonio Suástegui Muñoz, criticó que recientemente funcionarios de la Comisión de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento del Estado de Guerrero (Capaseg), la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y CAPAMA acudieron a Cacahuatepec, “pero no fueron a ver el problema del agua para las comunidades, fueron a ver dónde más van a realizar tres pozos profundos para robarse, chuparse el agua y traérsela hacia el Acapulco empresarial”, criticó.

“Siguen fijando toda su mirada en ese Acapulco empresarial, siguen separando a los Acapulcos de los ricos, el que está en la Costera, en la zona Diamante; el Acapulco de los pobres de las colonias; y el Acapulco de la miseria, el rural”.

El defensor del agua dijo que éste es un “derecho, no una mercancía” y que hay que defender el río Papagayo, donde comunidades colindantes como El Cantón, El Carrizo, Las Parotas, Cacahuatepec, no tienen agua.

“Es increíble cómo también este proyecto de agua avasallador, y diría yo, depredador, solamente pretende nuevamente dar preferencia al Acapulco que todos ven, pero el huracán Otis y el huracán John desnudó totalmente la pobreza, la marginación y la falta de acceso al agua en los Bienes Comunales de Cacahuatepec”.

El 28 de enero pasado, el director general de CAPAMA, Hugo Lozano, acudió a la comunidad de Apalani, donde la bomba de agua y la tubería quedaron dañadas tras el paso del huracán Otis, y el director técnico del organismo público, Guillermo Alemán Hernández, indicó que se requieren 127 millones de pesos de reparaciones de la infraestructura de esta localidad y otras 42 del Acapulco rural.

A casi de dos meses de aquella reunión, ninguna autoridad les ha dicho cuándo va a iniciar la reparación de la bomba de Apalani, comentó ayer la delegada municipal, Felipa Bailón, quien señaló que los vecinos siguen acarreando agua del pozo artesanal que se encuentra a las afueras del pueblo, pero que se está secando cada vez más.

Texto: Ramón Gracida Gómez/ Foto: Jesús Trigo