
Ciudad de México, 30 de enero de 2024. Antonio Ramírez (Ciudad de México, 1944) acudió al Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) para hablar de su obra plástica, de sus intereses y de sus discursos recurrentes.
El simpatizante del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y de distintos movimientos sociales ha plasmado de manera recurrente sus preocupaciones en torno a la guerra y la violencia, así como la pobreza y la injusticia que afecta a los más desfavorecidos, y son precisamente esos temas los que plasmó en una pieza de gran formato que el ITESO tiene en su acervo plástico -gracias a una comisión que le solicitó en 2001, el entonces Rector de esa universidad jesuita, David Fernández-, que había estado guardada desde ese entonces y que ahora ve la luz gracias a una restauración realizada por estudiantes y profesores de la Escuela de Conservación y Restauración de Occidente (ECRO).
La pieza, sin título, que mide 5.4 metros de largo por 2.2 metros de ancho, se muestra en la Galería Universitaria del ITESO, acompañada por un video documental, y el discurso visual se basó, entre otros temas, en un relato escrito por el Subcomandante Marcos, en el que se remite a la leyenda maya de Votán e Ik’al Zapata, dioses de la oscuridad y la luz.
En su encuentro con estudiantes del ITESO, Ramírez recordó que desde que inició el alzamiento del EZLN, tanto el Gobierno como los intelectuales pedían saber quiénes estaban detrás del movimiento. En un comunicado, los simpatizantes zapatistas explicaron que eran precisamente estas deidades mayas las que soportaban sobre sus hombros esta lucha.
El autor no había visto el cuadro desde que lo pinceló hace más de 20 años. Ahora que se reencontró con él recordó que su manera de pintar y de trabajar no ha cambiado mucho a lo largo del tiempo.
“He pintado otros cuadros sobre esos dioses (Votán e Ik’al Zapata) y los he mostrado siempre en ese juego de la luz y las sombras, en este caso necesitaba un punto dentro del cuadro con un enfoque de referencia fuerte y tanto el blanco y el negro reflejan los polos de esta historia”, recalcó Ramírez, radicado en Guadalajara desde 1983.
El dibujante, grabador y muralista tiene una trayectoria que cruza más de medio siglo. Es autor de los murales “Luz y Tinieblas en Nuestro Andar”, en el Congreso del Estado y de “Sueño y Pesadilla del Poder”, en la Casa del Arte de Zapotlán el Grande. Ha protagonizado exposiciones en el Museo Cabañas, el Ex Convento del Carmen, el Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara y el Museo de Arte Raúl Anguiano, entre muchos otros.
La pieza sin título de Ramírez permanecerá expuesta en la Galería Universitaria del ITESO hasta el 14 de febrero próximo.
Texto y foto: Agencia Reforma


