
Acapulco, Guerrero, 12 de abril de 2019. Una decena de imágenes del Archivo Casasola y el sombrero que portó el general Emiliano Zapata el día de su asesinato, el 10 de abril de 1919 en la hacienda de Chinameca, en Morelos, encabezan la nueva sala del Porfiriato y la Revolución Mexicana del Museo Fuerte de San Diego.
En entrevista, el director del museo Víctor Hugo Jasso Ortiz relató que en el marco de los 100 años de la muerte de Zapata “fue el Ayuntamiento de Acapulco quien hace un par de días envío la propuesta de montar una exposición con el sombrero atribuido a Zapata y que llevaría puesto cuando lo asesinan en Chinameca, Morelos”.
“Ellos (el Ayuntamiento) nos hablaron y nos preguntaron si podíamos apoyar esta iniciativa y se montó la exposición en menos de un día”.
Dicha exposición fue inaugurada en la víspera por la alcadesa Adela Román Ocampo con la asistencia de representantes de las fuerzas armadas, diputados locales y regidores.
Con esto, dijo Jasso Ortiz, se abrió prácticamente la nueva sala del museo, la del Porfiriato y la Revolución aunque aceptó aún faltan detalles.
Cuestionado sobre el origen del sombrero, relató que “fue el dueño (al que no identificó) quien vino directamente a traerlo y dice que es el sombrero”.
Asimismo, se colocaron 10 imágenes de Zapata del archivo de Gustavo Casasola, fotógrafo mexicano de la época revolucionaria.
“Se hizo una ambientación entre el Porfiriato y la Revpolución con el sombreo como la pieza central”, añadió.
De hecho, la pieza central de la sala es precisamente el sombrero atribuido a Zapata y que fue recogido el mismo 10 de abril de 1919 en la hacienda después de su asesinato.
De color caqui, aún tiene hilo de oro y rastros de sangre en la parte superior así como los orificios de bala de rifles mauser con que fue acribillado el revolucionario.
Acompañan al objeto una serie de fotografías de Emiliano Zapata que pertenecen a dicho Archivo Casasola ya sea de un desfile en la Ciudad de México en 1914, durante su llegada en noviembre de ese mismo años o departiendo con los caudillos Francisco Villa y Otilio Montaño.
Del mismo modo, posando ante la lente de cuerpo entero al término de una entrevista o a caballo al interior del hotel Montero, de Cuernavaca, Morelos, lugar que llegó a utilizar como su centro de operaciones.
Completan la exposición dos videos informativos, uno sobre el Porfiriato y el otro sobre el movimiento revolucionario así como también una sala de época, de finales del siglo XIX, coronada por un gran escudo nacional, con un águila mexicana, precisamente del Porfiriato.
Por su parte Jasso Ortiz recordó que si bien Zapata nunca estuvo en Acapulco, es de celebrar que el sombrero se quede en el museo.
“Se comprometió el dueño a dejarnos el sombrero en custodia siempre y cuando el Instituto (Nacional de Antropología e Historia) le dé el mantenimiento adecuado y se pueda exhibir”.
Además adelantó que se realizará una instalación lúdica a un lado de la sala con la idea de que la gente interactúe con ella.
Finalmente, Jasso Ortiz adelantó que queda pendiente, y se trabaja, para completar el discurso museográfico del fuerte, la sala correspondiente del siglo XIX y una nueva actualización de la del Acapulco contemporáneo, que dijo, será una sala que permita exposiciones, incluso.
Texto: Óscar Ricardo Muñoz Cano / Foto: El Sur


