
Llama Tlachinollan a que se brinde de manera urgente atención médica de calidad a los tres estudiantes heridos en el desalojo del domingo 16 y recuerda que la Guardia Nacional también participó en la acción con policías estatales de Chiapas.
Chilpancingo, Guerrero, 25 de febrero de 2020. El Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan exigió un alto a la represión contra los estudiantes de la Normal Rural de Mactumactzá, y que “se atiendan con presteza las legítimas demandas de los normalistas”, luego de que se abrió una carpeta de investigación contra los estudiantes por la Fiscalía de Chiapas.
En un comunicado llamó a que se brinde de manera urgente atención médica de calidad a los tres estudiantes heridos en el desalojo del domingo 16 hasta su total recuperación, y recordó que elementos de la Guardia Nacional también participaron en el hecho violento.
Además, demanda una investigación exhaustiva, pronta e imparcial contra los policías responsables y toda la cadena de mando que participó en la agresión ocurrida el 16 de febrero, en los alrededores de la Normal ubicada en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Informa que la agresión de los policías estatales duró más de 40 minutos, “sin que las autoridades superiores intervinieran para ordenar el retiro de la policía”.
Destaca que hubo “complicidad y condescendencia” del gobernador de ese estado, Rutilio Escandón Cadenas, “porque tuvo la oportunidad de impedir que los policías accionaran sus armas”.
Dice que gracias a la presión nacional e internacional que condenó los hechos violentos se obligó a las autoridades a investigar a los responsables, y proceder penalmente contra dos policías que participaron en la agresión.
Denuncia que la Fiscalía informó el 22 de febrero la apertura de una carpeta de investigación en contra de los estudiantes por ataques a las vías de comunicación y daños.
“Las posturas asumidas por el secretario de Seguridad Pública y de educación en el estado van en la misma línea de criminalizar a los estudiantes responsabilizándolos del desorden público”, reprocha.
“Para el gobierno del estado de Chiapas los derechos a la libre manifestación y de reunión pueden ser violentados, como lo hicieron los policías del estado, con el argumento falaz de que los estudiantes son una amenaza para su gobierno. En el estado de Chiapas se ha normalizado el uso de la fuerza como el recurso más efectivo para acallar las protestas sociales”, acusa.
Agrega que “con esta actitud el gobernador de Chiapas abdica de su responsabilidad de realizar una investigación exhaustiva e imparcial que dilucide las agresiones cometidas contra madres y padres de los 43, así como a los estudiantes, y sancionar a los policías responsables y toda la cadena de mando. La detención de los dos agentes es más una salida política que un acto de justicia objetiva”.
Tlachinollan indica que el día de la agresión los estudiantes de la Normal de Mactumactzá entregaban volantes con información como parte del inicio de la caravana denominada “En busca de los 43”.
Esa mañana de domingo más de 200 policías del estado apertrechados con tanquetas y respaldados de elementos de la Guardia Nacional se apostaron en el punto denominado “La Coca”, a menos de 100 metros de la escuela Normal Rural.
Debido a la provocación las madres y padres de los 43 acompañados de los estudiantes pidieron a los uniformados que se retiraran, porque no existía ningún motivo para cercar la escuela, detalla.
Sin embargo, la respuesta de los policías “fue temeraria, además de utilizar sus escudos para empujar a las madres y padres cuando intentaban dialogar, los policías ubicados en la segunda fila levantaron sus armas para disparar a los estudiantes que se encontraban al frente de la comisión. Fue una lluvia de gases lacrimógenos que obligó a las mamás y papás a replegarse”.
En ese momento el estudiante Juan Antonio Flores García, quien recibió un impacto de una granada de gas lacrimógeno en la cabeza, quedó totalmente inerme.
El comunicado agrega que “los policías actuaron de manera brutal al ignorar los protocolos para el uso de la fuerza, arremetieron contra los estudiantes lesionando a 10 personas, entre ellas dos madres y tres jóvenes que al día de hoy permanecen hospitalizados, la nieta de una de las madres sufrió varias quemaduras en el cuerpo”.
Aún está en coma el estudiante de Ayotzinapa Juan Antonio García Torres
Por otra parte consultado por teléfono, el abogado Vidulfo Rosales Sierra informó que el estado de salud del estudiante de Ayotzinapa, Juan Antonio Flores García, seguía sin mejoras, que aún no despertaba pero reacciona cuando le tocan las manos o pies.
Además informó que de los 33 estudiantes internados el sábado, 30 de Mactumactzá y tres de Ayotzinapa en Chiapas y Tixtla ya fueron dados de alta, luego de una infección en las vías respiratorias por inhalar el gas lacrimógeno aventado el día de la represión, aunque todos continuarán en observación médica.
Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: El Sur
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