
Denuncian la indiferencia de la Fiscalía General de la República y de Guerrero porque no hacen nada, además de que los policías están involucrados con los grupos delictivos
Acapulco, Guerrero, 11 de mayo de 2021. La señora María Hernández García, de 56 años, falleció en 2019 sin saber de sus dos hijos, Daniel y Manuel Rayo Hernández, quienes fueron desaparecidos con dos años de diferencia.
Yanet Rayo Hernández, una de las tres hermanas mayores de los dos jóvenes desaparecidos, forma parte del colectivo Familias de Acapulco Busca a sus Desaparecidos y entre el llanto narró su historia.
Ayer familiares de personas desaparecidas se congregaron frente al Asta Bandera en el contexto del Día de las Madres y para exigir justicia, donde colocaron un tendedero de nombres, lonas y fotografías con veladoras de sus hijos e hijas desaparecidos, también de quienes han sido encontrados en fosas clandestinas y terrenos baldíos.
Un 21 de octubre de 2016, Daniel, el más pequeño y que actualmente tendría 25 años, salió de su trabajo como guardia de seguridad privada de la zona de El Coloso, a su mamá avisó por teléfono que ya iba para su casa en un taxi colectivo que lo dejaría en La Diana.
Esa fue la última comunicación con el joven. Después nada se supo de él. Dos años después su hermano, dos años mayor que él y que actualmente tendría 27 años, salió de su casa a comprar, pero jamás regresó.
Ahogada en llanto la mujer, dice que en 2019 su madre murió de tristeza, y se fue sin saber nada de sus hijos a los que en vida buscó. La hermana mayor de los jóvenes sostuvo que ella continuará buscando a sus hermanos vivos o muertos para cumplirle la promesa a su mamá.
Recriminó que a pesar de ir de manera inmediata a denunciar las desapariciones a la Fiscalía del Estado, hasta ayer no había avances en las investigaciones, y en la carpeta de investigación sólo está asentado lo que ellos informaron a las autoridades.
Mientras ella era entrevistada, turistas y porteños que pasaban caminando o en sus carros se veían indiferentes a la protesta de las madres que no tienen a sus hijos e hijas, por eso Yanet pidió un poco de empatía, “que se pongan en nuestro lugar, es muy difícil y es una carga muy pesada. Y hoy nosotras no tenemos nada que festejar”.
La representante del colectivo Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos, Emma Liberato, dijo que desde que surgió la agrupación en 2016 hay un registro de más de 270 personas que han sido desaparecidas y que la organización tiene documentadas. De estos casos, 45 personas han sido localizadas muertas y 35 han sido localizadas y entregadas con vida.
Pidió que se les dé seguimiento a las personas en vida, y a los de larga data, es decir que desaparecieron hace muchos años y que las autoridades ya no tienen el interés por buscarlos.
Marchan en la Ciudad de México
Madres del Colectivo de Familiares de Desaparecidos y Asesinados de Chilpancingo se sumaron a la Marcha de la Dignidad Nacional, Madres Buscando a sus Hijas e Hijos, Verdad y Justicia, en la Ciudad de México donde reclamaron justicia, y avances en las investigaciones porque ni la autoridad estatal ni federal les da resultados.
La dirigente de la asociación, María Guadalupe Rodríguez, entre lágrimas y con un grito desesperado dijo que no podía responsabilizar al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, de la falta de justicia y del baño de sangre de otros sexenios, pero él sabía cómo estaba la situación del país, y decidió participar y ganó el poder, y debe cumplir con el compromiso de llegar a la verdad.
Reclamó que han sido las propias madres las que han buscado en fosas y cerros a sus hijos, porque no pueden hacer más y porque la Fiscalía General de la República y de Guerrero no hacen nada, además de que los policías están involucrados con los grupos delictivos y no hay justicia.
Por eso, demandó justicia porque el propio gobierno se ha convertido en cómplice. Recriminó también los cambios que se han hecho a las leyes en contra de las víctimas y que se habían aprobado para que las familias y las víctimas pudieran obtener justicia.
Además se solidarizó con las madres que han muerto y que no encontraron a sus hijos.
Texto: Jacob Morales Antonio / Foto: Carlos Alberto Carbajal


