7 febrero,2026 8:48 am

Exigen la búsqueda de una estudiante de la UAG desaparecida en Chilpancingo

Van sus familiares a las oficinas de la CEBP y de la Codehum a solicitar informes

Chilpancingo, Guerrero, 7 de febrero de 2026. Familiares de la joven estudiante de la licenciatura en Derecho de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), Raquel Martínez Lázaro, quien se encuentra desaparecida desde el 27 de enero, exigieron ayer a la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) y a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero (Codehum), la agilización de su búsqueda.

Raquel, de 22 años de edad, fue vista por última vez en la colonia Lomas del Poniente, de Chilpancingo, y como señas particulares tiene un tatuaje negro en la muñeca derecha con la mitad de una mariposa, una cicatriz en la nariz y otra por quemadura en el hombro izquierdo, además, padece epilepsia.

Ayer, sus familiares acudieron a la CEBP y a la Codehum para solicitar informes del avance de las investigaciones para su localización, pues denunciaron que a 10 días de su desaparición aún no saben nada de ella.

También pidieron el apoyo de los ciudadanos para que aporten indicios que ayudes a dar con su paradero a través del número oficial de la CEBP Guerrero 7471160103 y de WhatsApp 7471106430.

Raquel es originaria del municipio de Tepecoacuilco, y hace dos años llegó a Chilpancingo para estudiar en la Facultad de Derecho de la UAG.

En una carta publicada en Facebook que le escribe su madre, Celia Martínez, le dice: “Siempre te vi vivir, y si hubiera sabido que ibas a sufrir tanto quizá habría deseado evitarte ese dolor. Perdóname por pensarlo así. No tiene nada que ver con que no te quiera —tú lo sabes—”.

Agrega: “Cuando digo que hubiera querido evitar tu nacimiento, no lo digo desde la falta de amor, sino desde el dolor de verte sufrir, desde ese deseo imposible de protegerte de todo”.

Como si estuviera segura que la joven leerá su mensaje, Celia refiere: “Quisiera haberte ahorrado cada herida, cada lágrima, incluso aquellas que siento que yo provoqué. Porque sí, muchas veces me siento culpable, como si todo fuera mi responsabilidad”.

“Pero la verdad es esta: yo no decidí que nacieras enferma. Lo único que decidí fue tenerte”.

Concluye: “Recuerda siempre que te amo, que hice todo lo que estuvo en mis manos para que estuvieras bien, incluso buscar que te fueras a una casa de estudiantes, pensando en tu bienestar y en tu futuro”.

Aunque ayer sus familiares evitaron hablar con los medios de comunicación, un cercano a la familia de la joven desaparecida informó que acudieron a la CEBP y a la Codehum para pedir que se agilice la búsqueda, pues han transcurrido 10 días desde que perdieron contacto con ella y aun no tienen ningún indicio de su paradero.

“La incertidumbre y el temor de que algo grave le haya sucedido se ha apoderado de la familia, sobre todo porque aun desconocen las circunstancias en que desapareció, sólo saben que fue la tarde del 27 de enero porque fue el ultimo día que se comunicaron por teléfono con ella, después su teléfono quedó en buzón”, contó la fuente.

Se informó que Raquel estudia el tercer semestre de la Facultad de Derecho en la UAG, en el turno vespertino, y que es originaria de Acayahualco, municipio de Tepecoacuilco.

Un cercano de la familia dijo que hasta ayer eran familiares y amigos los que participaban en su búsqueda y comenzaron una campaña de difusión para solicitar el apoyo de los ciudadanos.

Hasta este viernes la UAG no se había pronunciado ni emitido ninguna postura por la desaparición de la universitaria.

Zacarías Cervantes