
El DJ transformó la violencia de las calles en convivencia urbana y mejoró su barrio, el Bronx
Ciudad de México, 10 de abril de 2026. El DJ Afrika Bambaataa, pionero del hip hop, falleció este jueves por la mañana a los 67 años en Pensilvania, por complicaciones relacionadas con el cáncer que padecía.
De acuerdo con TMZ, Afrika, cuyo nombre de nacimiento era Lance Taylor, nació el 17 de abril de 1957 en el Bronx, Nueva York. Fue un DJ, rapero y productor estadunidense ampliamente reconocido como una de las figuras fundadoras de la cultura hip hop, junto con DJ Kool Herc y Grandmaster Flash.
Criado en las viviendas sociales del Bronx River House por padres de ascendencia jamaiquina y barbadense, creció rodeado de activismo y una diversa colección de música.
Siendo adolescente, se convirtió en un líder de la pandilla Black Spades durante un periodo marcado por la violencia y la pobreza en el sur del Bronx.
A principios de la década de 1970, Bambaataa fundó la Universal Zulu Nation, con el objetivo de transformar a antiguos pandilleros en un movimiento cultural positivo centrado en la paz, la unidad, el amor y la creatividad a través de la música y el conocimiento.
Sin embargo, sus últimos años se vieron empañados por graves acusaciones de abuso sexual infantil que se remontaban a décadas atrás. Y aunque siempre defendió su inocencia, renunció a la Universal Zulu Nation en 2016 y enfrentó múltiples demandas civiles.
Afrika Bambaataa, conocido como The Amen Ra, fue uno de los fundadores de los cuatro pilares de la cultura hip hop-rap: DJ, breakdance, graffiti y MC. Bambaataa dotó al hip hop de una conciencia social y espiritual, convirtiéndolo en una herramienta de empoderamiento para los jóvenes marginados.
En cuanto a su estilo musical, Bambaataa fue un visionario que rompió las fronteras de los géneros tradicionales. Es considerado el padre del electro-funk, especialmente por su icónico tema Planet Rock, en el que fusiona los ritmos del funk de James Brown con la electrónica experimental de grupos alemanes como Kraftwerk. Esta mezcla no solo definió el sonido de los años 80, sino que también sentó las bases para géneros posteriores como el techno, el house y el freestyle, demostrando que el hip hop no tenía límites rítmicos ni geográficos.
Finalmente, su influencia reside en su capacidad para actuar como un “maestro de los registros”, poseyendo una colección de discos tan vasta y ecléctica que era capaz de samplear desde música africana hasta rock clásico. Su estética visual, que mezclaba túnicas africanas con elementos futuristas y de ciencia ficción, reforzó el concepto del afrofuturismo dentro de la cultura urbana. Gracias a su visión, el hip hop dejó de ser una fiesta local en Nueva York para convertirse en un movimiento cultural que celebra la diversidad y la experimentación sonora en el mundo.
Agencia Reforma


