
Muere a los 82 años el incansable promotor e historiador de esa disciplina artística
Redacción
El arquitecto e historiador Ramón Fares del Río falleció el miércoles 28 de diciembre por causas naturales relacionadas con su edad de 82 años.
Fue presidente fundador de la Academia Nacional de Arquitectura, Capítulo Acapulco; presidente del Colegio de Arquitectos AC y fundador de las carreras de Arquitectura en el Instituto Tecnológico de Acapulco, la Universidad Loyola del Pacífico y la Universidad Americana de Acapulco.
Asimismo, poseedor de una vastísima cultura lo que lo convirtió en escritor y excelente conversador en materia cultural.
Nacido el 28 de julio de 1940 en San Jerónimo, a la edad de 5 años su familia llega a radicar a Acapulco pero es enviado a estudiar a las ciudades de Cuernavaca y México.
Posteriormente ingresa a la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México, sin embargo terminó sus estudios en la Universidad de Guadalajara, en 1967.
Desde 1969 ejerció la profesión en Acapulco, proyectando y construyendo. Se conviertió en miembro del Colegio de Arquitectos de Guerrero, A. C., y participó en la organización del Primer Congreso de la Federación de Colegios de Arquitectos de la República Mexicana, llevado a cabo en Acapulco. Formó parte de varios consejos directivos hasta que, en 1984, fue nombrado presidente.
Durante su gestión alcanzó logros muy importantes como, por ejemplo, el apoyo total al H. Ayuntamiento para que, con base en el cambio constitucional del año antes mencionado, asumiera sus funciones de administración urbana, las que ejercían la federación y el gobierno estatal.
En el bienio 1984-1986 fue auxiliar en construcción en la XVIII Base Naval de Icacos, donde llevó a cabo el proyecto y construcción del Casino Naval.
Entre 1984 y 1991, fungió como coordinador del Fondo Nacional de Fomento al Turismo en la zona sureste, quedando bajo su jurisdicción cuatro estados, entre ellos Guerrero.
Realizó importantes proyectos y obras en Acapulco que han nutrido su importante currículum, siempre respetando el entorno, los ordenamientos urbanos y el ejercicio ético de la profesión.
Dentro de sus actividades profesionales quizá la más transcendente fue la docencia, la que inició en 1975 cuando empezo a dar clases en el Tecnológico de Acapulco, posteriormente en la Universidad Loyola del Pacífico y en la Universidad Americana de Acapulco.
Siempre fue punta de lanza en la formación y creación de nuevas generaciones de arquitectos.
Una de sus últimas publicaciones fue Acapulco, arquitectura y ciudad, libro presentado en 2011 y que resulta el más completo estudio de la relevancia de la arquitectura en el crecimiento y desarrollo de Acapulco.
Le sobreviven su esposa Blanca y su hijo Omar. (Con información de la Enciclopedia Guerrerense).


