
Chicago, a martes 18 de febrero de 2025.- La familia de los guerrerenses, originarios de la comunidad de El Potrero, municipio de Ixcateopan de Cuauhtémoc, Reyna Salgado y Elías Castrejón piden justicia por el feminicidio de su hija Edith Castrejón Salgado, de 35 años de edad quien deja en la orfandad a sus tres hijos: Robert de 8 años, Elany de 3 y Saya de 6 meses.
Edith fue asesinada la madrugada del 16 de enero por su pareja sentimental Robert Pasco y además perdió a un bebé quien fue extraído del vientre de la madre en el hospital Illinois Masonic, donde fue llevada después de recibir un impacto de bala en el pecho.
El crimen se cometió en el hogar de la pareja en el barrio Belmont-Cragan de Chicago y se mantuvo en hermetismo, debido a la declaración, que originalmente presentó en su defensa Pasco, ante las autoridades policiacas.
Originalmente, el implicado fue detenido y declaró que la joven guerrerense se había suicidado y fue liberado por un juez de una corte del condado de Cook. Debido a la presión que ejerció una amiga de Edith de nombre Evelinda, los detectives detuvieron nuevamente a Pasco y éste confesó que él había disparado el arma que le quitó la vida a Edith y como consecuencia al bebé quien falleció nueve días después de haber sido extraído de la madre.
La madre de Edith, se encontraba sumamente enojada y molesta con las autoridades del condado de Cook, porque no le permitieron hasta el miércoles 12 de febrero enterrar al bebé y en sus palabras dijo “no entiendo porqué las autoridades tienen que pedir permiso al padre para que entierre a mi nietecito cuando asesinó a mi hija y a su propio hijo”.
En entrevista con una televisora de Chicago, Reyna y su esposo Elías se quejaron del tratamiento que se ha dado al caso, y exigieron justicia para su hija, de 35 años, trabajadora de un banco.
Reyna señaló que en primer lugar no se le permitió ver el cuerpo de su hija, cuando estaba ya sin vida en el hospital, y a ella le interesaba ver cómo quedó y dónde tenía la herida de bala. Después, a pesar de las exigencias de justicia y de las pruebas de los hechos, el presunto homicida fue puesto en libertad en muy poco tiempo, y no se tomó en cuenta que la víctima ya había sido amenazada de muerte por su pareja y había sido golpeada por él, que siempre andaba armado. Reyna Salgado se preguntó en la entrevista: ¿por qué no nos hacen caso? ¿Por qué somos latinos?
Ahora, el implicado fue nuevamente arrestado. Los padres insisten en que se haga la investigación a fondo y se le dé la pena máxima. Señlaron que Pasco acostumbra a portar un arma de fuego, que por eso ya estuvo en prisión 3 años, y que si no se hace justicia plena puede cometer delitos nuevamente.
Reyna manifestó que la noche del 15 de enero habló por teléfono con su hija y la notó preocupada. En la madrugada del 16 falleció en el hospital por una herida de bala.
Reyna acudió al hospital, “lo que me duele es que no me dejaron verla, yo tenía derecho de verla y ver dónde tenía el balazo”.
Contó que cuatro días antes del asesinato, Edith le dijo que Robert la tenía amenazada de muerte: el día que tú me dejes te mato, te mato a ti y mato a toda la familia. Yo le dije que él no tenía por qué amenazarla, que mejor se regresara a vivir a mi casa, pero ella no quería que sus hijos se quedaran sin la figura paterna. Dice que el motivo de las amenazas es que “él era muy celoso”, que “veía a algún hombre y le decía que era su amante”.
“Yo le dije déjalo m’hija, quédate aquí conmigo en la casa porque ese hombre te va a llegar a matar, ¿qué no ves en la televisión lo que hace ese tipo de personas?, que tienen celos que hasta matan a sus parejas, ese hombre te va a llegar a matar”.
La reportera de la televisión de Chicago que hizo la entrevista en español, le preguntó si antes había violencia doméstica.
– Sí, el 9 de julio del año pasado, le pegó, le rajó la ceja, le dieron ocho puntadas. Ella llamó a la policía pero no lo acusó de nada. Por miedo. Como ella estaba amenazada le tenía miedo. Yo le dije al policía, usted tiene que agarrarlo, porque le pegó a mi hija, y el policía me dijo: no cuenta lo que usted diga, cuenta lo que diga ella. ¿Entonces si la llega a matar?.
Los padres informan que su hija tenía nueve años de vivir con su pareja y tenían tres hijos además del que estaba en el vientre cuando fue asesinada y lo sacaron con vida pero murió días después.
“Yo le pido al Estado justicia, que él pague por lo que hizo. La muerte de mi hija y la de mi nieto”.
Además, que investiguen al papá de Roberto que se encontraba en la misma casa en el momento del crimen.
Pasco se encontraba con su padre y entre ambos limpiaron la casa de la sangre, casquillos y toda evidencia, lo que hizo más difícil de instruirle los cargos, pero finalmente reconoció que él había disparado el arma cuyo balazo apagó la vida de la mujer de origen guerrerense.
Lo anterior permitió que en la segunda ocasión en que fue detenido se le presentaran cargos mayores y se espera que pronto sea sentenciado.
El feminicidio ha llamado la atención de diferentes medios de comunicación, tanto en inglés como en español en Chicago ya que ahora los abuelos tienen que enfrentar al departamento de niños y familias de Illinois, para obtener la custodia de los menores y tener que pagar los gastos de hospitalización del bebé y de la madre, que por cierto aquí son muy altos.
Texto y foto: Manuel Martínez Santamaría


