8 noviembre,2024 3:42 am

Familiares de desaparecidos van ahora a la cárcel de Chilapa donde no hallan indicios de ellos

 

Chilpancingo, Guerrero, a 8 de noviembre de 2024.- Madres buscadoras del colectivo Memoria Verdad y Justicia continuaron este jueves por cuarto día consecutivo su jornada de búsqueda. Ayer visitaron el penal de Chilapa y colocaron fichas con las fotografías de sus desaparecidos en el mercado municipal y en el Zócalo de esa ciudad.

La presidenta de ese colectivo, Socorro Gil Guzmán informó que no encontraron datos positivos o indicios para dar con el paradero de los desaparecidos que buscan.

La jornada comenzó el lunes en Taxco, el martes estuvieron en Iguala, el miércoles en Chilpancingo, este jueves en Chilapa y hoy viernes terminarán en Acapulco.

En todas las ciudades entran a los penales con las fotografías de sus desaparecidos y solicitan información a los presos. Después colocan fichas con las fotografías y los datos del familiar que buscan en mercados, plazas cívicas y en sitios públicos de las ciudades que visitan.

En su actividad de ayer, Gil Guzmán lamentó que no hayan encontrado datos positivos.

Explicó que al interior de los penales las madres se forman cada una con la foto de su familiar y les explican a los presos que son madres buscadoras, que no buscan culpables y tampoco van a criticarlos, que lo único que piden es que si saben de alguna fosa o de alguien de sus hijos que se los hagan saber.

“Ayer nadie nos dio datos, hay algunos que ni siquiera nos voltean a ver, algunos sí se detienen a ver las fotos, otros nos dicen que sigamos adelante, que tengamos fe y nos dan ánimos, cosas así, pero son los menos”.

Lamentó: “Hay otros que ni nos hablan siquiera, no nos voltean a ver, pasan casi corriendo a pesar de que les pedimos que se detengan que vean las fotos, que se graben los nombres y los rostros de nuestros familiares, por si los vieron en algún lugar o si los llegan a volver a ver que les digan que los andamos buscando”.

De algunos de los que buscan se sabe poco, de otros tienen mas datos, pero igual no hay datos que lleven a saber de su paradero.

Uno de los que se buscan en esta jornada es Rafael Reyna Mendoza, quien cuando desapareció el 25 de marzo del 2015 en Chilpancingo tenía 26 años.

Otro de los desaparecidos es Luis Geovany Rodríguez Deaquino, quien tenía 15 años cuando desapareció el 14 de junio de 2016, en Chilpancingo.

El menor se encontraba sentado en la banqueta de su casa junto a su sobrino y dos amigos, todos menores de edad.

Los adolescentes conversaban cuando un vehículo color blanco pasó por la calle; tres desconocidos iban a bordo.

El auto se detuvo frente a los menores y los tripulantes los miraron fijamente, de acuerdo al relato de uno de los jovencitos.

Uno de los amigos de Luis Geovany propuso ir a la cancha de usos múltiples a jugar y “echar la reta”. Los demás aceptaron y se dirigieron hacia el lugar, ubicado a kilómetro y medio de la casa del ahora desaparecido.

De regreso notaron que los iban siguiendo, entonces comenzaron a caminar más rápido, pero el vehículo que minutos antes se había detenido frente a ellos les cerró el paso y quedó justo frente a Luis.

Los ocupantes del auto bajaron y rápidamente tomaron al adolescente y lo metieron al vehículo, mientras que los demás se echaron a correr. Esa fue la última vez que se le vio, sin que hasta el momento se tenga noticia sobre su paradero.

También buscan a Christian Bustos Camero, quien fue visto por última vez el 28 de diciembre de 2012 en Acapulco.

Otro desaparecido de quien se distribuyó su ficha con su fotografía y datos es José Alberto García Balanzar, de 24 años cuando desapareció en Acapulco el 25 de mayo del 2023.

Jonathan Guadalupe Romero Gil, es el hijo desaparecido de la presidenta del colectivo Socorro Gil Guzmán.

La última vez que se le vio fue el 5 de diciembre del 2018.

Ese día salió de su casa a las siete de la noche, aproximadamente. Le dijo a su madre que iría a jugar fútbol pero que su partido era a las nueve de la noche.

Antes, según le comentó a doña Socorro, pasaría a ayudarle a una amiga a poner su puesto de cena.

“No llevaba nada más que su teléfono. Lo vi hasta que bajó el último escalón de la casa. Me le quedé viendo cuando se fue. No se me olvida ese día. Rato después me llamaron. No reconocí el número, pero era una amiga que me dijo que unos policías estaban revisando a mi hijo”, narró la madre de Jonathan en uno de sus testimonios en el que expone lo último que supo de su hijo.

Daniel Ruano Colón, desapareció el 17 de mayo del 2024 en Petatlán. El joven de 27 años de edad, es originario de Chilpancingo y viajó a Petatlán a trabajar como carpintero, sin embargo, su familia dejó de tener comunicación con él desde el 17 de mayo y aún no tienen información sobre su paradero.

Otro de los desaparecidos que buscan en esta jornada es José Luis Rabadán González quien desapareció el 9 de agosto del 2016 en Morelos.

“Vemos con tristeza que el gobierno no hace nada por frenar las desapariciones, por parar tanta violencia que hay en todo el estado”, recriminó doña Socorro, quien dijo que, por el contrario, la violencia y, consecuentemente las desapariciones van en aumento exponencialmente.

“La verdad hay omisión, ninguno de los tres órdenes de gobierno intenta hacer algo por la inseguridad, para que salgamos a las calles y no tengamos el temor; hoy no sabemos si vamos a volver o no, si no nos va a tocar una bala perdida, o si alguien va a llegar y nos va a balacear”.

La activista aclaró que hay gente a la que han matado o desaparecido que no anda en malos pasos o en cosas malas, “a cuánta gente han matado porque no paga piso, no paga cuota, o quién sabe qué tantas cosas”.

“Todo eso viene generando la violencia y los tres órdenes de gobierno no hacen nada. Mientras las desapariciones van en aumento”, insistió.

Texto: Zacarías Cervantes / Foto: Facebook Justicia para Jhonatan G. Romero Gil