3 diciembre,2025 5:05 am

Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos, en campaña internacional de la Iglesia católica

 

Acapulco, Guerrero, a 3 de diciembre de 2025.- La asociación Familias de Acapulco en Busca de sus Desaparecidos forma parte de la campaña internacional La vida pende de un hilo, que tiene como objetivo visibilizar el riesgo en el que viven los defensores de derechos humanos y del medio ambiente en América Latina, y que cuenta con el apoyo del Dicasterio para el servicio del desarrollo humano integral del Vaticano.

Ayer fue transmitido vía Youtube un conversatorio del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) de la Iglesia católica, una de las organizaciones promotoras de la campaña internacional, que consistió en la presentación del caso del colectivo de familiares liderado por Emma Mora Liberato, madre buscadora de José Alberto, desaparecido en Acapulco en 2011.

En la introducción de la videoconferencia se dijo que en “América Latina y el Caribe, la lucha por los derechos humanos, la dignidad por el territorio y por la casa común, es una labor de alto riesgo”.

“Personas defensoras de derechos humanos, líderes y lideresas ambientales, personas buscadoras y actores cívicos, enfrentan un patrón sistemático de violencia. Datos de Global Witness muestran que en 2024 al menos 146 líderes sociales y ambientales del mundo, fueron desaparecidos o asesinados, cuatro de cada cinco de ellos, es decir, 120 eran activistas latinoamericanas”.

Se afirmó que “sus vidas y el espacio cívico en el que actúan penden de un hilo muy frágil, no podemos ser indiferentes ante esta realidad. Ante estos crímenes y violencias inaceptables nace la campaña La vida pende de un hilo, una iniciativa de articulación latinoamericana y caribeña que busca transformar la memoria del dolor en un futuro de justicia y garantía de derechos”.

“Nuestro objetivo es tejer una respuesta solidaria de acuerpamiento para visibilizar el riesgo, formar a los líderes y lideresas, y lograr una incidencia internacional y nacional real, la campaña fue presentada en la sala de prensa del Vaticano contando con el apoyo esencial del Dicasterio (organismo de gobierno del Vaticano) para el servicio del desarrollo humano integral y la pontificia comisión para América Latina”.

La campaña es una iniciativa articulada entre la Plataforma de Paz, Democracia y Derechos Humanos, la Comisión de Ecología Integral de Latinoamérica y el Caribe, el Centro de Programa y Redes de Acción Pastoral, el Centro para la Comunicación del CELAM y las organizaciones que integran la Comunidad de Protección Latinoamericana.

La campaña está integrada por cinco casos “emblema”, además de Familias de Acapulco, se encuentra Juan López, activista de Honduras asesinado; Peregrinos de El Seibo de República Dominicana, sobre un conflicto agrario; Mujeres Sembradoras de Paz de Paraguay; y Grupos indígenas de Colombia.

En el evento moderado por la directora del Instituto Interamericano de Paz y Reconciliación Rosa Inés Floriano Carrera, Mora Liberato llamó a la sociedad civil a ser solidarios y a ser empáticos, “si nosotros hacemos una manifestación, no es hacer por hacerla, es porque las autoridades no nos escuchan, desgraciadamente tenemos que llegar a eso para ser escuchados, para que nos puedan atender”.

Dijo que en México hay protocolos, lineamientos y normas de búsqueda, “pero desgraciadamente no se aplican como debería de ser”, y afirmó que en el país si los familiares de desaparecidos “buscamos o si hablamos, nos quitan la vida o nos desaparecen, entonces vivimos bajo el temor siempre”.

“Miedo, obviamente que lo tenemos, siempre lo vamos a tener porque nosotros estamos siendo observados por esas personas, hemos sufrido también nosotros problemas de inseguridad y graves lamentablemente”, externó la representante de Familias de Acapulco.

El académico de la universidad estadunidense Notre Dame, Guillermo Trejo, alertó que la cantidad de más de 130 mil desaparecidos en México es mayor que todos los desaparecidos de todas las dictaduras del Cono Sur.

El también director del Laboratorio de Violencia y Justicia Transicional del Instituto Kellogg de estudios internacionales, apeló al apoyo a la asociación de Familias de Acapulco de parte de la sociedad, las organizaciones, los estudiantes, los empresarios y las iglesias, “no hay proceso de desmantelamiento de la impunidad, no hay proceso exitosos de justicia transicional, de búsqueda de verdad, de justicia, que no involucre a iglesias de distintos tipo y en nuestro continente particular, a la Iglesia católica”.

El coordinador de proyectos del Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, Édgar Cortez, habló sobre la necesidad de los procesos de memoria, “cómo recuperar los nombres, las historias de las personas desaparecidas, que ya como se ha dicho, no son cifras, son personas que nos faltan a todos, que les faltan a sus familias”.

Ramón Gracida Gómez / Foto: Carlos Alberto Carbajal – Archivo