
Carrizalillo, Eduardo Neri, Acapulco, Guerrero, a 9 de enero de 2026.- La comunidad de Carrizalillo recordó con una fiesta en el campamento que mantiene desde hace nueve meses afuera de la minera Los Filos, en el lugar donde hace 19 años, un 8 de enero, se instaló el primer plantón, entonces contra la empresa canadiense Goldcorp, que adquirió las instalaciones para la etapa de producción de oro, y los ejidatarios sólo proponían prestar sus servicios.
Testigos recordaron que el secretario de Economía del gobernador Zeferino Torreblanca Galindo, en tono de burla les dijo que cómo iban a hacer para sacar los materiales de mina, “¿en burro, en bestias?”, cuando le presentaron sus planteamientos.
Pese la discriminación que sufrieron como campesinos, conocieron sus derechos, entendieron que los habían engañado y aprendieron a luchar.
En tres meses recuperaron las tierras que ya estaban comprando de manera ilegal grupos exploradores como Peñoles, y se estableció por primera vez en la historia de la minería, en el convenio de renta el pago en onzas de oro a los propietarios originales de la tierra.
Carrizalillo se convirtió en una referencia nacional e internacional, incluso con respaldo político de diputados federales y senadores de izquierda, una clase política que ahora no se ha pronunciado sobre el conflicto vigente.
En el movimiento contra la transnacional Equinox Gold, actual propietaria de Los Filos, Valeriano Celso Solís aclaró que el ejido pide lo mínimo en una mesa nacional donde la Secretaría de Gobernación participa como mediador, para no entregar el “oro por espejitos”, como se hizo en la época de la Colonia con los españoles.
Oliverio Ávila García, integrante de la Mesa Ejidal y parte de la negociación, añadió que la Equinox Gold, quiere llevarse todo el oro regalado, en ese caso, prefieren que comience el proceso de cierre de la mina.
Benita Vargas Rodríguez, activista del movimiento como esposa de ejidatario, advirtió que a nueve meses de que la mina dejó de operar, se redujeron las enfermedades respiratorias y alergias en ella y su familia, que eran provocadas por el polvo que genera la actividad minera, y que el aire lleva hasta la población, a poca distancia del lugar.
Los Filos suspendió operaciones de manera indefinida a partir del 31 de marzo de 2025, debido a la expiración del acuerdo de acceso a la tierra con la comunidad de Carrizalillo y la falta de renegociación de los términos de renta.
Para ocupar las tierras sin pagar renta, la empresa promovió una demanda ante el Tribunal Unitario, que se negó.
En tanto, Carrizalillo presentó denuncias ambientales, que llevó a la clausura temporal cinco áreas de Los Filos por la Procuraduría Federal de Proteccion al Ambiente (Profepa), el 17 octubre, para que la empresa aplicara medidas urgentes para prevenir riesgos ambientales, que siguen sin atención, porque no tiene suficiente personal con acceso a la mina por la falta de acuerdo con la comunidad. Desde marzo, la comunidad en el plantón, sólo permite el paso de una cuadrilla reducida.
“La empresa quiere trabajar de dado, de gratis. Las comunidades de Xochipala y Mezcala nos recriminan de que no haya trabajo en la mina, cuando la culpa es de la empresa que no quiere pagar”, denunció Oliverio Ávila.
Denunció también la intervención de los gobiernos municipal y estatal en favor de la minera, “siempre nos discriminan, en lugar de apoyarnos para que la empresa nos pague lo que sea razonable”.
En las reuniones con representantes de la empresa, aclaró que siempre les ha dicho que si cumplieran con lo acordado en los convenios, no tendrían ningún problema.
Además, señaló que Carrizalillo es el núcleo agrario más pequeño, respecto a Xochipala y Mezcala que también rentan muchas hectáreas a la Equinox Gold.
“Nosotros somos un ejido pequeño, lo que estamos exigiendo a través de Semarnat y Profepa, son nuestras tierras que eran de cultivo”.
De las pláticas para llegar a un acuerdo con la intervención de la Segob, opinó que los funcionarios federales que deben exigir a la empresa y los escuchan en la mesa, no dicen nada.
“Nos vinieron a engañar con que vinieron a clausurar. Sí pusieron sus lonas de clausura, y no pasó nada. Para mí que hay algo que la empresa está arreglando con ellos. Como dice el dicho (a los ejidatarios) nomás nos están dando atolito con el dedo”.
Asimismo, dijo que la empresa comenzó a dividir a los ejidatarios, pero quienes perdieron sus tierras siguen exigiendo que intervengan las dependencias del medio ambiente, porque los empresarios también los engañaron. Les aseguraron que les iban a devolver sus tierras, no una devastación.
Se acabaron las parvadas de pájaros que había en la zona porque tomaban agua de los patios de lixiviados, donde se extraen los minerales con cianuro.
Añadió, “a nosotros no nos doblega la mina, pensaron que con las lluvia nos íbamos a ir, y el frío tampoco nos quitó”.
Si no quieren trabajar, que cierren, dice activista
La señora Benita Vargas recordó que en 2007 sus primos, cuñados y su suegro participaron en el movimiento, con resultados más rápidos.
Ahora, con su esposo que es ejidatario, participa activamente en el plantón afuera de Los Filos, donde todo el pueblo ha realizado guardias para mantener la vigilancia en la puerta de la mina durante nueve meses.
Confió en que la mesa de negociación nacional, haya finalmente un resultado. Sin embargo, consideró que lo mejor es el cierre de la minera.
“Los trabajadores que estaban, ya se fueron. Las tierras donde está el material, eran donde cosechábamos maíz, calabaza, y había mezcal, digo que estábamos bien porque comíamos, ahorita ya no hay nada”.
Confirmó que el trato inicial de la minera era que las tierras se iban a arreglar cuando terminaran su trabajo, como estaban antes de la intervención. “Si ya no quieren trabajar, que hagan la remediación”, urgió.
También señaló que antes sufría mucho de tos y gripa, y desde el cierre ya no se enferma, tampoco su familia, “a lo mejor el mismo polvo que salía a todas horas, porque a todas horas estaban trabajando”.
La invasión no es gratis: ejidatario
Valeriano Celso señaló que hace 19 años aprendieron a luchar por sus derechos. “Si nos vienen a invadir que no sea de gratis, porque nuestras tierras tienen mucho oro”. Estimó que no se acabarían las reservas ni en 20 años más, aparte de las que ya se están explotando.
Enfatizó que en 2007, lograron un pago en 3 onzas por hectárea. En otro movimiento aumentó a 6.9.
A partir del 1 de abril de 2025 que terminó el plazo del último contrato, la empresa Equinox, pretendió bajar la renta a 2.5 onzas. Consideró injusto que la mina se lleve todo el oro, y a veces ni trabajo les quiere dar. Dos veces menos de los logros alcanzados con muchos esfuerzos y luchas.
Ante la resistencia de la empresa, y la división que ha generado en el ejido, reconoció que Carrizalillo redujo su pretensión a 4 onzas, incluso, con el paso de los meses, a 3.5 onzas, y la empresa respondió con una propuesta de 2.7 onzas, lo cual consideraron una burla.
“No lo podemos entregar a los gringos, a los canadienses porque la verdad, ellos están queriendo hacer como cuando invadieron a México los españoles, se llevaron el oro por espejos. No queremos que se repita. Si México dio permiso a las concesiones mineras, siquiera que paguen lo mínimo”.
Incluso, señaló que el pago de 6.9 onzas de oro no era mucho en comparación con las ganancias de las mineras, que ahora van a meter maquinaria más moderna para sacar millonadas de oro. “Del queso grande nos quieren dar una rebabita, casi nada. No es justo que veamos cómo saquean todo el oro”.
De la batalla de 2007, señaló que mucha gente ya había vendido sus tierras pero recibieron asesoría, en el sentido de que el ejido no se puede dar en venta.
“Las recuperamos y las tierras cuando ya había ingenieros de Peñoles, de la Parreña y otras empresas exploradoras que estaban comprando, ya se querían hacer ejidatarios de acá, porque recibían un título que no se podía vender”.
Destacó el apoyo de Tlachinollan, y el abogado Mario Patrón, así como de organizaciones y actores políticos, “teníamos el apoyo completamente de los diputados federales, cuando ganamos. Abrimos los ojos”. Si no pagan una cosa justa, mejor que se vaya, ya vamos a cumplir el año, y siguen plantados en su propuesta”.
Lourdes Chávez / Foto: Jessica Torres Barrera


