
El proyecto de carácter único reúne 435 piezas provenientes de 25 acervos nacionales y que se presenta de forma simultánea en cuatro recintos madrileños
Ciudad de México, 3 de noviembre de 2025. A decir de Diego Prieto, responsable de la recién creada Unidad de Culturas Vivas, Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad de la Secretaría de Cultura, México refuerza sus lazos culturales con España a través de la exposición La mitad del mundo, La mujer en el México indígena.
Un proyecto de carácter único, según el antropólogo, que reúne 435 piezas provenientes de 25 acervos nacionales y que se presenta de forma simultánea en cuatro recintos madrileños: la Casa de México en España, el Museo Arqueológico Nacional, el Instituto Cervantes y el Thyssen-Bornemisza.
La exposición, preparada a solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum, se preparó, con inauguraciones escalonadas, en el marco del mes asociado al descubrimiento de América, octubre, con la llegada de Cristóbal Colón al continente.
Ante la pregunta de si este proyecto buscaba restañar heridas y propiciar una reconciliación entre los países tras el distanciamiento desatado por el gobierno mexicano al exigir disculpas a España por los agravios de la conquista, Prieto respondió: “No sé si habría que hablar de un distanciamiento; más bien habría que hablar, tal vez, de la dificultad para poder reconocer –creo que eso ya está superado– los excesos, las conductas inadmisibles, no sólo desde la visión del presente, sino en esa misma época”.
El antropólogo, exdirector del INAH, dependencia detrás de las exhibiciones, reconoció la disposición del gobierno español para participar en esta muestra y destinar recintos públicos para alojarla.
Además, destacó que coincida con el otorgamiento de los Premios Princesa de Asturias al Museo Nacional de Antropología (MNA), que resguarda la grandeza cultural del México indígena, y a Graciela Iturbide, que ha dado cuenta con sus fotografías de la vitalidad y la fuerza cultural de las mujeres y de los hombres de los pueblos originarios de la actualidad.
“Diría que hablemos sobre todo de un reforzamiento de las relaciones culturales y afectivas entre México y España”.
Prieto, quien por decisión del INAH fue vocero del proyecto para atender esta entrevista, compara La mitad del mundo con la magna exposición México: Esplendores de 30 siglos, que se presentó en el otoño de 1990 en Nueva York y otras ciudades de Estados Unidos en el marco de las conversaciones hacia la firma del Tratado de Libre Comercio.
Sheinbaum propuso la exposición el pasado 6 de enero, cuando se reabrieron las salas etnográficas del segundo piso del MNA, relató Prieto, y consideró que esta muestra suponía también un cambio de perspectiva y de discurso.
“(Se trataba de) hacer una constatación de la fortaleza de las culturas indígenas contemporáneas, lo que ella llamó las culturas vivas”.
Esto, añadió, implica un cambio de enfoque también en las instituciones culturales.
“El enfoque no es llevar cultura a los pueblos y comunidades indígenas, afromexicanas o de los sectores populares en general, sino, como diría Guillermo Bonfil (Batalla), recuperar ese México profundo y que estas comunidades se apropien de los procesos propios de su cultura y recuperen –como además aparece ya en la Constitución– la convicción de que nuestros pueblos indígenas y afroamericanos son sujetos de derecho.
“Entonces sí hay que cambiar el chip: sin dejar de pensar en la valía fundamental de nuestro patrimonio antiguo, entender que esto no puede desconectarse de la condición de los pueblos originarios, de las comunidades afrodescendientes y en general de los sectores populares que hoy nutren la riqueza y diversidad cultural de México”.
Mostrar las contribuciones de las poblaciones indígenas y su continuidad en el tiempo reviste particular relevancia en España, pero también en México, enfatizó.
“Que quede claro que si bien la conquista, los tres siglos de colonización y los siglos en que el México independiente se empeñó en tratar de uniformarnos culturalmente, golpearon la integridad y la presencia de las lenguas, las culturas y los pueblos originarios. No desaparecieron porque la resistencia fue omnímoda”.
La curaduría de la mexicana Karina Romero despliega el proyecto en cuatro núcleos. El primero, El ámbito divino, se inauguró el 3 de octubre en la Casa de México en España. Los tres restantes abrieron este fin de semana: El ámbito humano, en el Museo Arqueológico Nacional, que muestra la vida cotidiana y los vínculos espirituales de las comunidades originarias; La señora Tz’aka’ab Ajaw, la Reina Roja de Palenque, en el Museo Thyssen-Bornemisza, que presenta el ajuar funerario de la trascendental gobernante maya, e Historias tejidas, en el Cervantes, que celebra al arte textil de los pueblos indígenas.
“Con qué pinche cara…”
La ausencia de mujeres pertenecientes a pueblos originarios durante la apertura de la muestra La mitad del mundo, La mujer en el México indígena, el viernes en Madrid, fue criticada en redes sociales.
Al respecto, Yásnaya Elena A. Gil, lingüista ayuujk, publicó en Facebook un comentario a la foto de corte de listón: “¿Cómo es posible que a estas alturas esto siga sucediendo? Sí, ya sé, ya sé… Una expo sobre mujeres indígenas sin mujeres indígenas cortando el listón, mucho menos en la curaduría o en la museografía. Daría risa si no diera coraje. Y todavía se atreven, cínicamente, a titular su comunicado así: ‘La mitad del mundo: la sabiduría, la fuerza creadora y el espíritu de resistencia de las mujeres indígenas de México llegan a España’.
“Con qué pinche cara hablan de la resistencia de las mujeres indígenas. Nunca más en nuestro nombre”.
Yanireth Israde / Agencia Reforma


