27 abril,2018 12:35 pm

Francia pone en marcha una nueva reforma laboral

Texto: DPA / Foto: EFE
El Gobierno francés puso hoy en marcha un proyecto de ley para modificar la formación profesional y las prestaciones de desempleo como parte central de los planes del presidente, Emmanuel Macron, para reformar el mercado laboral.
Macron quiere combatir así el elevado desempleo en la segunda mayor economía de la eurozona. Durante la campaña electoral, el político liberal había prometido formar o seguir formando a un millón de jóvenes escasamente cualificados y a un millón de desempleados de larga duración.
La reforma viene a complementar la flexibilización del derecho laboral que ya se ha llevado a cabo. “Esta es (…) la segunda fase de la reforma del modelo social”, dijo la ministra de Empleo, Muriel Pénicaud a la emisora de radio France Inter.
Pénicaud declaró que el paquete de leyes pretende facilitar a los trabajadores que se puedan seguir formando o cambiar de profesión y añadió que la reforma aspira a reforzar la competitividad.
La formación es “la mejor protección contra el desempleo” y también un factor para el ascenso social, aseguró en una rueda de prensa. El Gobierno quiere que la reforma, que ya ha sido presentada oficialmente, sea aprobada en los próximos meses en el Parlamento.
Francia quiere recuperar su desventaja respecto a otros países europeos en lo que a formación profesional se refiere. Para ello, se prevé, entre otros, subvencionar el carnet de conducir y elevar la edad máxima para la formación profesional de 26 a 30 años.
Asimismo, se contempla que en el futuro, los autónomos tengan derecho al desempleo tras haber quebrado su empresa. Además, los empleados con al menos cinco años de experiencia profesional también podrán percibir el desempleo si deciden dejar su trabajo para crear una empresa o emprender una nueva carrera profesional. A su vez, el Gobierno vigilará más de cerca a los desempleados en su búsqueda de empleo y para ello dedicará a más personal.
La tasa de desempleo en Francia no llega al 9 por ciento, según cifras de la Unión Europea. Aunque ha descendido en los últimos dos años, es comparativamente alta.
Las protestas por las reformas laborales
La reforma laboral es anunciada luego de varios días de disturbios encabezados por los trabajadores ferroviarios.
Los ferroviarios lideraron las protestas, en días pasados obligaron a la compañía pública de trenes SNCF a cancelar un tercio de las conexiones. Tras ellos, el sector energético, que causó cortes en estaciones de trenes y bloqueos en centrales nucleares; personal de hospitales, guarderías, correos y estudiantes, contrarios al nuevo acceso a la universidad mediante un sistema de selección.
La convocatoria de la protesta denuncia que, desde la llegada de Macron al Elíseo hace casi un año, el Gobierno y su mayoría parlamentaria no dejan de cuestionar el actual modelo social con el objetivo de “instaurar, por la fuerza, una sociedad cada vez más injusta y desigual”, que beneficia a los más ricos.
La Confederación General de Trabajadores (CGT) y el sindicato Solidaires confían en construir un frente común, que aboga en el llamamiento de hoy por contestar la reforma laboral de Macron, por un aumento de los salarios y las pensiones, el desarrollo de un empleo de calidad o la obtención de derechos colectivos “de alto nivel”.
“El Gobierno tiene que dejar de tomarnos por imbéciles diciendo que quiere negociar. Cada vez que un ministro toma la palabra es para decirnos que podemos hablar pero que no van a cambiar nada. Eso no es lo que nosotros entendemos por diálogo”, declaró Martínez.
La esperanza de conformar una “convergencia de luchas” para hacer frente a las políticas liberales de Macron mueve a los sindicatos, tras los fracasos de los dos últimos años en las movilizaciones contra la reforma laboral del anterior presidente, François Hollande, y la actual, aprobada progresivamente mediante decretos.
Para el Ejecutivo, sin embargo, los movimientos “no tienen nada que ver entre ellos”, dijo Macron, y las reformas “continuarán hasta el final”.