9 julio,2026 11:17 am

Francia y Marruecos abren los cuartos de final en un partido con sabor a revancha

Europa Press

Madrid, 9 de julio de 2026.- Las selecciones de Francia y Marruecos se enfrentan este jueves en los cuartos de final del Mundial que se está disputando en Estados Unidos, México y Canadá, la reedición de las semifinales en la última Copa del Mundo, por lo que habrá ganas de revancha en el equipo africano, que busca no dejar Qatar en una casualidad y mostrar su competitividad ante una de las grandes candidatas a levantar el título.

El Gillette Stadium de Boston abre los cuartos de final de esta Copa del Mundo repitiendo el enfrentamiento de las semifinales de Qatar 2022 entre franceses y marroquíes, que terminó con una clara victoria por 2-0 para Les Bleus. Por esto, es un duelo con tintes de revancha para los africanos, que quieren igualar la gesta mundialista de hace cuatro años y alcanzar sus segundas semifinales de forma consecutiva.

Ahora, con el boleto a las semifinales en juego, el combinado galo busca confirmar su condición de candidato al título, ya con el cerco cerrándose, ante la única superviviente del continente africano. Los de Didier Deschamps, que dirigirá su partido número 25 en fase final de un Mundial –igualando al técnico alemán Helmut Schön–, superaron un duro encuentro ante Paraguay en octavos de final.

Francia solo superó el pétreo y ordenado muro albirrojo desde el punto de penalti, la séptima diana de Kylian Mbappé en el torneo –uno menos que Leo Messi–, en un partido en el que rozaron la prórroga (0-1). Salvo ante la segunda unidad de Noruega en fase de grupos (1-4) y en dieciseisavos frente a Suecia (3-0), a los de Deschamps les ha costado ser brillantes en lo que a futbol y fluidez se refiere.

Pero esto no les ha afectado para desplegar todo su arsenal ofensivo, con los goles de un Mbappé letal –suma 19 goles en Mundiales–, la dirección del mediapunta Michael Olise –máximo asistente (5) del torneo– y la verticalidad del Balón de Oro, Ousmane Dembélé. Este trío ha participado en más del 70 por ciento de los goles (14), es decir, en una decena, los mismos que ha marcado Marruecos en sus cinco partidos del Mundial.

Además, Francia examina una racha de siete victorias consecutivas en partido oficial, a solo una de las ocho que encadenó hace más de dos décadas, en 2004. Y un triunfo les permitiría avanzar a sus terceras semifinales mundialistas seguidas y convertirse en la tercera selección que lo logra, después de Alemania y Brasil.

Pero ahora tiene enfrente a una Marruecos que quiere demostrar que su presencia en semifinales hace cuatro años no fue casualidad. Los de Mohamed Ouahbi son una de las selecciones que más ha evolucionado en los últimos años y llega pletórica de moral tras su contundente triunfo por 0-3 –en 4 remates a puerta– sobre Canadá en octavos, con un futbol valiente y talentoso con nombres como Brahim Díaz, Azzedine Ounahi –autor de un doblete a los norteamericanos-–o el joven Ayyoub Bouaddi, sin olvidar la jerarquía del lateral Achraf Hakimi.

Los Leones del Atlas no quieren dejar Qatar en una casualidad y ahora afronta el gran reto para mostrar sobre el césped que su competitividad en las grandes citas sigue intacta. Así lo prueba la positiva dinámica de los africanos, con 10 partidos invictos (7V y 3E) desde la final de la Copa de África –cuyo resultado se decidirá en los tribunales. Además, en este Mundial ya empataron ante Brasil y Países Bajos, a los que eliminaron en dieciseisavos en penaltis.

La gran duda en el once titular de Marruecos será el delantero Ismael Saibari, flamante fichaje del Bayern de Múnich y duda para enfrentarse a Francia por un problema muscular y su presencia no se conocerá hasta última hora. Es un jugador vital para los marroquíes, ya que suyos son 3 de los 10 goles de su selección.

Mientras que en Francia, parece poco probable la presencia de Aurélien Tchouaméni, que se entrenó al margen en el último entrenamiento previo, por lo que Manu Koné repetiría en el once. Además, el técnico francés debe decidir si el acompañante del peligroso trinomio Mbappé-Olise-Dembélé es Bradley Barcola o Desiré Doué.