25 junio,2023 8:16 am

Frenan rebelión; debilitan a Putin

 

Ciudad de México, 25 de junio 2023. Una histórica insurrección en Rusia pareció aliviarse ayer, cuando un magnate mercenario, cuyas fuerzas habían comenzado una marcha armada hacia la capital, se retiró abruptamente después de llegar a un acuerdo que permitía a él y a sus combatientes escapar de la persecución, un hecho que, no obstante, dejó ver la vulnerabilidad del gobierno de Vladimir Putin.

Tras un pacto negociado por el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, el Kremlin se comprometió a retirar el caso penal por amotinamiento armado iniciado en contra del líder del Grupo Wagner, Yevgeny Prigozhin, mientras que éste dejará el país y se quedará en la vecina Bielorrusia, informó el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitry Peskov.

El portavoz explicó que el líder bielorruso se ofreció a mediar en el conflicto, con la aprobación de Putin, porque conoce personalmente a Prigozhin desde hace unos 20 años.

La rebelión fue anunciada el viernes por líder de Wagner, luego de que declaró la guerra al Ministerio de Defensa ruso -con el que ha mantenido rencillas en los últimos meses- tras acusarlo de atacar los campamentos del grupo paramilitar, cuestión que el Ejército negó.

Dijo que sus tropas estaban acercándose a la ciudad sureña de Rostov-on-Don y que pronto se dirigirían a Moscú, en lo que llamó una “marcha de la justicia”.

El Kremlin se vio obligado a movilizar a sus fuerzas y preparar las defensas. Los funcionarios cavaron zanjas antitanque en las carreteras federales, erigieron emplazamientos de ametralladoras en los límites de la capital y desplegaron tanquetas en las calles de Moscú, al tiempo que Putin prometió una respuesta brutal.

Fue hasta en la noche, tras la intervención de Lukashenko, cuando ambos bandos dieron marcha atrás.

Aunque antes Putin había prometido un feroz castigo a quienes participaran en el motín, Peskov dijo que el acuerdo tuvo el “objetivo superior” de evitar la confrontación y el derramamiento de sangre.

Las tropas Wagner que participaron en la insurrección tampoco serán perseguidas, en reconocimiento a su esfuerzo en la guerra en Ucrania. El presidente Putin, indicó Peskov, “siempre ha respetado sus hazañas”.

Los combatientes que no participaron en la revuelta tendrán la opción de firmar contratos con el Ministerio de Defensa, que ha estado tratando de poner a todas las fuerzas voluntarias autónomas bajo su control antes del 1 de julio.

La rebelión armada, aunque breve, sugirió que el control del poder del mandatario ruso es más tenue que en cualquier otro momento desde que asumió el cargo hace más de dos décadas, de acuerdo con los analistas.

“Desde las primeras horas, el levantamiento de Prigozhin hizo que Putin pareciera débil, incapaz de controlar su propio país y las fuerzas que luchaban en su guerra. A medida que las tropas de Wagner se acercaban a Moscú, eso solo se profundizó”, dijo en Twitter Sam Greene, profesor de política rusa en el King’s College de Londres.

“El hecho de que esto haya sido moderado por Lukashenka me parece extremadamente vergonzoso”.

 

Texto y gráfico: Agencia Reforma