
Se impone en la final al italiano Matteo Berrettini por 6-7(4), 6-4, 6-4, 6-3. Con este resultado, empata en número de torneos ganados de Grand Slam al suizo Roger Federer y al español Rafael Nadal
Londres, Inglaterra, 12 de julio de 2021. El tenista serbio Novak Djokovic se coronó por sexta vez campeón de Wimbledon al superar 6-7(4), 6-4, 6-4, 6-3 ayer al italiano Matteo Berrettini, su título número 20 de Grand Slam, con lo que iguala en lo más alto del tenis masculino con el suizo Roger Federer y el español Rafael Nadal.
Tras un año sin tenis en el All England Tennis Club por culpa de la pandemia de coronavirus, La Catedral abrió de nuevo bajo el dominio del de Belgrado, tercer título seguido (2011, 2014, 2015, 2018, 2019 y 2021). El número uno del mundo, con un tres de tres en Grand Slam en 2021, campeón de Australia, Roland Garros y ahora Wimbledon, mira a los ojos a sus rivales históricos.
Nole tuvo una final sin mucho sobresalto, aunque tuvo que sacar su mejor versión cuando Berrettini amenazó con rebelarse. El italiano, en su primera final de esta categoría, resistió en el set inaugural, salvó una bola de parcial y logró ponerse por delante en la final ganando el set en el tie-break.
Al italiano le falló su saque cuando le tocó confirmar su momento, y Djokovic encarriló rápido el segundo set (4-0). Berrettini no dejó de competir, pero el número uno iba creciendo en su repertorio para responder a cada show de su rival. El italiano se ganó a la grada, pero el tercer set también fue serbio.
Con La Catedral pidiendo más, Berrettini encontró finalmente un buen juego con el saque y se lanzó al ataque al resto. En el sexto juego tuvo a Djokovic contra las cuerdas, pero el número uno salió airoso con mucha calidad y el dedo en la oreja hacia el público. A continuación perdió su saque Berrettini, derrotado mental y físicamente por un Nole en el Olimpo.
A sus 34 años, el serbio protagonizó una tarde histórica en Londres, el primer jugador desde Rod Laver (1969) en ganar los tres primeros “grandes” del año. Una racha que confirma su ambición por dejar atrás a Federer y Nadal y ser considerado el mejor de siempre.
Al final, Djokovic reconoció un sentimiento “increíble” después de conquistar por sexta vez el torneo de Wimbledon, y se mostró con ganas y capacidad de seguir ganando trofeos importantes, tras igualar los 20 Grand Slams que tienen Roger Federer y Rafa Nadal.
“Fue algo más que una batalla. Ganar Wimbledon siempre fue mi mayor sueño de niño. Sé lo especial que es este torneo y le doy mucho valor. Cuando tenía siete años construí un trofeo de Wimbledon en mi cama y ahora estoy aquí con seis títulos. Es increíble”, dijo tras su victoria sobre Matteo Berrettini.
El número uno enlazó su tercer título seguido en La Catedral y alcanzó al suizo y al español en la carrera de “grandes”. “Significa que nadie nos para. Tengo que rendir tributo a Federer y Nadal como leyendas de nuestro deporte, los dos jugadores más importantes de mi carrera y la razón por la que soy el tenista que soy. Ellos me enseñaron que necesitaba mejorar, mentalmente, físicamente y tácticamente”, confesó.
“La primera vez que entré en el Top 10, durante tres o cuatro años, perdí la mayoría de los partidos grandes contra ellos y algo cambió al final de 2010 y principio de 2011. Los últimos 10 años han sido un viaje increíble y no se detiene aquí. Me podía imaginar que esto pasaría y así lo intenté. Estoy en gran forma y jugando bien en los Grand Slams, así que, sigamos”, terminó.
Texto: Europa Press


