20 febrero,2026 9:20 am

Gana seguidores la Santa Muerte; abundan en mercados de Jalisco

 

Guadalajara, Jalisco, 20 de febrero de 2026. La Santa Muerte, para algunos, es como una pistola: puede defenderte o puede servir para hacer el mal. En Jalisco, su presencia es constante, y cada vez mayor.

Por ejemplo, la imagen ha ganado presencia en puestos y locales de distintos mercados y zonas del Área Metropolitana de Guadalajara, donde es ofertada como objeto esotérico y, para algunos, como figura protectora.

En espacios como el tercer nivel del Mercado Corona, en el Centro de la Ciudad, conviven imágenes de la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo, Jesús Malverde y estatuillas de la llamada “Niña Blanca”.

Al menos 59 locales de ese nivel ofertan la imagen o servicios de santería vinculados a ella, según un recorrido realizado por este medio. La demanda, de acuerdo con comerciantes, es constante; el inmueble tiene aproximadamente 581 establecimientos.

En uno de los locales, Plantas Medicinales El Colibrí, uno de sus vendedores no sólo la comercializa, sino que se declara devoto.

“Hace más de tres años la encontré en Zapopan, por el trabajo. Empiezas a escuchar que la gente habla de ella, que le pide cosas, que agradece favores. Te acercas, preguntas, investigas. Ya cuando estás ahí, te explican qué se le ofrece, qué se le lleva, cómo son los rituales. Así es como te vas haciendo devoto”, relató Diego.

“Yo no creo que el culto esté peleado con el catolicismo. Muchas oraciones empiezan con el Padre Nuestro; se le pide a Dios junto con ella”, añadió.

Cuestionado sobre la aparición de esta imagen en contextos vinculados a grupos criminales, respondió que la responsabilidad moral recae en quien pide.

“Es como una pistola: puedes usarla para defenderte o para hacer el mal. La imagen te ayuda según lo que tú le pidas”.

La presencia de esta figura no se limita a los mercados.

En el Cerro de El Gato, en la Colonia Las Juntas, en Tlaquepaque, se encuentra la llamada Capilla del Ángel de la Muerte, construida por una familia como agradecimiento por favores recibidos. Aunque el lugar forma parte de la mancha urbana, conserva un entorno aislado.

La imagen también ha sido localizada en los recientes operativos de seguridad en la zona de Pueblo Quieto, en Guadalajara, donde fue pintada en una pared junto a diversas ofrendas durante las detenciones relacionadas con delitos contra la salud y posesión de armas.

Para la Iglesia católica, la veneración a esta figura es incompatible con la fe cristiana.

El sacerdote Giovanni Camarillo, vicario parroquial en Zapopan, advirtió que sustituye el lugar que solo corresponde a Dios.

“En la teología católica existe un culto llamado latría, que corresponde únicamente a Dios, uno y trino. Ni los santos ni ninguna otra realidad creada recibe ese culto”, explicó.

“Aquí no estamos ante una devoción distinta, sino ante una negación práctica del Evangelio. Se busca protección sin conversión, poder sin responsabilidad moral y resultados sin relación personal con Dios”, añadió.

Desde el ámbito académico, el doctor Fabián Acosta Rico, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara, señaló que el culto a la Santa Muerte no constituye una iglesia formal, sino una expresión de religiosidad popular marginal.

“Desde una lectura iconológica, es una imagen amenazante y tétrica. No existe un ‘ángel de la muerte’ en la teología cristiana”, puntualizó.

Investigaciones como el estudio Bajo tu manto nos acogemos, de la licenciada Blanca Estela Bravo Lara, señalan que muchos devotos no abandonan el catolicismo, sino que incorporan esta figura como complemento ante necesidades prácticas que perciben no atendidas por su religión de origen.

De acuerdo con el Censo 2020 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), seis millones 843 mil 249 personas se declaran católicas en Jalisco, lo que representa el 81.97 por ciento de la población estatal de ese año.

No existe un registro estadístico oficial que cuantifique a los devotos de la Santa Muerte. Sin embargo, investigaciones académicas, como las del sociólogo Andrew Chesnut, estiman entre cinco y 12 millones de seguidores en México y Estados Unidos, lo que la colocaría entre los movimientos religiosos de mayor crecimiento en el hemisferio occidental.

Osvaldo Santana / Agencia Reforma