
Texto: DPA
Foto: EFE
Barcelona, 16 de septiembre 2017. – El gobierno de Cataluña, encabezado por Carles Puigdemont, recibió hoy sábado en Barcelona a los más de 700 alcaldes de la región que fueron citados por la Fiscalía por apoyar el referéndum sobre la independencia del 1 de octubre (1-O), cuya convocatoria fue anulada por el Tribunal Constitucional español.
En el acto, que tiene lugar en medio de una gran tensión con Madrid, estuvieron todos los miembros del Ejecutivo catalán, impulsor de la consulta soberanista, así como la presidenta del Parlamento de la región, la independentista Carme Forcadell.
“Que no subestimen la fuerza del pueblo catalán. Que no subestimen la fuerza de un pueblo que ha tomado la decisión de decidir y de plantarse ante un comportamiento antidemocrático”, dijo Puigdemont en respuesta al Ejecutivo español en la sede del Gobierno catalán.
A las puertas del Palacio de Sant Jaume de Barcelona se congregaron cientos de personas con banderas independentistas (“estelades”) y al grito de “votaremos” para dar su apoyo a los alcaldes.
Éstos fueron también recibidos por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, quien les expresó su “solidaridad”.
“Es una vergüenza tener un Estado incapaz de dar respuesta política a los problemas políticos, de sentarse a dialogar y que se dedica a intimidar alcaldes y medios de comunicación o que arranca carteles por motivos políticos de nuestras calles”, dijo la regidora.
En los últimos días, el Estado español dio varios pasos para tratar de desactivar la maquinaria puesta en marcha por el Gobierno catalán y los colectivos independentistas para organizar la consulta del 1 de octubre, a la que se opone el Gobierno de Mariano Rajoy.
La Fiscalía dio la orden de citar como investigados a los más de 700 alcaldes catalanes (de los 948 que hay en la región) que firmaron un decreto de apoyo a la votación sobre la independencia bajo la amenaza de detenerlos si no comparecen.
Las fuerzas de seguridad también intervinieron carteles de propaganda del referéndum y los agentes entraron en imprentas donde se preparaba el material para la jornada del 1 de octubre.
El apoyo de los ayuntamientos a la consulta soberanista es muy importante para los independentistas ya que de ellos depende la cesión de locales electorales para esa jornada.
Ada Colau, afín al partido izquierdista Podemos, es además una figura clave ya que el éxito del referéndum radica en buena medida en que se pueda celebrar o no en la capital catalana, la segunda ciudad más habitada de España tras Madrid.
Rajoy insiste en que no habrá consulta. “Nos van a obligar a llegar a lo que no queremos”, dijo el viernes en un acto en Cataluña después de que su Gobierno anunciara la intervención de las cuentas del Ejecutivo catalán para evitar que destine dinero a la consulta.
Los independentistas pidieron a través de una carta un diálogo “in extremis” para negociar un referéndum pactado con Madrid, pero el Gobierno de Rajoy insiste en que solo está dispuesto a hablar con ellos “dentro de la ley”.

