
Pekín, China, 3 de abril de 2018. Una eventual guerra comercial China-Estados Unidos tendrá mucho peores consecuencias de lo que se proyecta para los intereses estadunidenses en suelo chino e incluso los pondrá en riesgo porque los negocios son mayores que lo que muestran las estadísticas comerciales.
El déficit del comercio de productos de EU con China es considerado la principal causa de las recientes acciones del presidente estadounidense, Donald Trump, pero la cifra no muestra el cuadro completo de los lazos económicos chino-estadunidenses, según un análisis elaborado por el banco alemán Deutsche Bank.
El informe señala, por ejemplo, que en 2016 había en China 310 millones de iPhones activos, pero que esos aparatos no se podían encontrar en los datos del comercio bilateral entre los dos países porque Apple, como muchas otras empresas del país norteamericano, ha establecido sucursales para operar en China.
“Desde una perspectiva de comercio internacional, los iPhones vendidos por las filiales chinas de Apple no son considerados como importaciones. Pero desde un punto de vista económico y financiero, el iPhone es un producto de EU, y este país se beneficia más de él”, indica el texto.
El reporte concluye que abordar el asunto por el lado del equilibro comercial es “claramente erróneo”, y la retaliación más perjudicial por parte de China sería “castigar los intereses de los negocios de EU en China”.
Un informe divulgado por Standard Chartered calculó que el PIB de EU podría caer 0.2 por ciento si China toma medidas como la prohibición de importaciones de alimentos y equipos relacionados con el transporte desde EU, y 0.9 por ciento si prohibiera todas las importaciones.
“Estamos manteniendo nuestra previsión del 6.5 por ciento para el crecimiento del PIB de China, dado el robusto desempeño en el primer trimestre y la incertidumbre frente a los remedios comerciales de EU”, dice el análisis de Standard Chartered.
El banco británico señala además que la dependencia económica de China en EU cayó desde el 6.3 por ciento del PIB en 2006 hasta alrededor de 3.0 por ciento en 2017, mientras que la dependencia económica de EU en el país asiático subió de forma estable desde el 0.1 hasta el 0.7 por ciento del PIB entre los años 2000 y 2014.
“Una guerra comercial no serviría a los intereses de nadie”, dice el informe de Standard Chartered, que advierte que tal eventualidad podría afectar al 20 por ciento de la economía global.
(En la imagen, una máquina expendedora de autos Ford en la provincia de Guandong).


